REDIELUZ
ISSN 2244-7334 / Depósito legal pp201102ZU3769 Vol. 16 N° 1 • Enero - Junio 2026: 37 - 45
Craniocervical-mandibular dysfunction in Ehlers-Danlos syndrome: documentary analysis of the
biopsychosocial impact and technological influence with maxillofacial orthopedics
1Facultad de Odontología, Universidad del Zulia (LUZ).
2CESO, México / Universidad Privada Rafael Belloso Chacín (URBE), Venezuela.
3Centro de Biomedicina Molecular “Dr. Humberto Fernández Morán”, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).
ORCID ID: 0000-0002-3687-9243, 009-005-4261-1269, 0000-0002-5108-1889
La presente investigación analizó la Disfunción Cráneo-Cérvico-Mandibular (DCCM) en pacientes con Síndrome de Ehlers-Danlos (SED) bajo un en- foque biopsicosocial e innovador. El SED, caracte- rizado por una deficiencia hereditaria en la sínte- sis de colágeno, genera hiperlaxitud ligamentosa y fragilidad tisular, factores que actúan como des- encadenantes primarios de inestabilidad en la arti- culación temporomandibular (ATM). A través de un análisis documental, se examinó cómo la Ortope- dia Maxilar y la Rehabilitación Neuroclusal surgen como alternativas terapéuticas no invasivas de alta eficacia para estabilizar la dinámica mandibular, mi- tigar el dolor crónico y corregir maloclusiones. El estudio subrayó que el manejo exitoso de la DCCM trasciende la corrección biomecánica, exigiendo la integración de factores psicológicos (ansiedad, catastrofismo) y sociales (calidad de vida, entor- no laboral) que modulan la percepción del dolor. Asimismo, se destaca la influencia de tecnologías emergentes, como el modelado 3D y los biomate- riales adaptativos, en la personalización de los tra- tamientos. La atención de estos pacientes requiere un equipo multidisciplinario que priorice interven- ciones conservadoras y preventivas, garantizando la salud integral y la dignidad del individuo en un contexto de alta complejidad sistémica.
This research analyzes Craniocervicomandibular Dysfunction (CCMD) in patients with Ehlers-Danlos Syndrome (EDS) through a biopsychosocial and innovative approach. EDS, characterized by a he- reditary deficiency in collagen synthesis, leads to joint hypermobility and tissue fragility—factors that act as primary triggers for instability in the tempo- romandibular joint (TMJ). Through a documentary analysis, this study examines how Maxillary Or- thopedics and Neuro-Occlusal Rehabilitation emer- ge as highly effective non-invasive therapeutic alter- natives to stabilize mandibular dynamics, mitigate chronic pain, and correct malocclusions. The study emphasizes that the successful management of CCMD transcends biomechanical correction, requi- ring the integration of psychological factors (anxiety, catastrophizing) and social variables (quality of life, work environment) that modulate pain perception. Furthermore, it highlights the influence of emerging technologies, such as 3D modeling and adapti- ve biomaterials, in treatment personalization. It is concluded that the care of these patients requires a multidisciplinary team that prioritizes conservati-
ve and preventive interventions, ensuring integral health and individual dignity within a context of high systemic complexity.
cheti et al., 1996, citado por Quintero, 2021).
En el contexto específico de la región craneofa- cial, la laxitud ligamentosa característica del síndro- me predispone a los pacientes a sufrir de subluxa- ciones y luxaciones recurrentes de la articulación temporomandibular (ATM). Estas alteraciones fun-
cionales suelen derivar en Disfunción Cráneo-Cér-
El Síndrome de Ehlers-Danlos (SED) constituye un grupo heterogéneo de enfermedades heredita- rias del tejido conectivo, originadas por alteraciones genéticas que afectan la síntesis y estructura del colágeno. Esta condición se manifiesta clínicamen- te a través de una tríada característica, que incluye la hiperextensibilidad de la piel, la fragilidad tisular y una marcada hipermovilidad articular generalizada, lo cual compromete la integridad de diversos siste- mas del organismo (Létourneau, 2001, citado por Quintero et al., 2017).
Desde una perspectiva epidemiológica, se esti- ma que la prevalencia global del SED oscila entre 1 en 5.000 y 1 en 10.000 individuos, presentándose de manera equitativa entre diversos grupos étnicos y sin distinción de sexo. Debido a su complejidad, el diagnóstico certero requiere un análisis exhaus- tivo de la historia familiar y hallazgos clínicos, com- plementados en casos específicos con biopsias de tejido conectivo y pruebas moleculares para identi- ficar el subtipo exacto (Pepin et al., 2000, citado por Quintero et al., 2017).
La evolución en la clasificación de estos trastor- nos ha permitido identificar actualmente hasta 13 subtipos diferenciados, siendo el tipo hiperlaxo uno de los más relevantes para el área odontológica de- bido a su impacto en las articulaciones. Entre las complicaciones sistémicas más severas se encuen- tran el dolor articular crónico, la mala cicatrización, la rotura de vasos sanguíneos o de órganos huecos y diversas manifestaciones neurológicas que mer- man la salud del paciente (Steinmann, 1993, citado por Quintero et al., 2017).
Un aspecto crítico en la vida de las personas con SED es la presencia de dolor crónico invalidante, el cual suele iniciarse desde la infancia y distribuirse de forma diversa en el cuerpo. Este síntoma no solo afecta el bienestar físico, sino que impacta dramá- ticamente en el funcionamiento psicosocial y en la capacidad de los individuos para interactuar satis- factoriamente en su entorno social y familiar (Sa-
vico-Mandibular (DCCM), una entidad clínica com- pleja que requiere un abordaje multidisciplinario para mitigar el dolor orofacial y restaurar el equi- librio del sistema estomatognático (Isberg, 2006, citado por Quintero et al., 2017).
El objetivo del presente estudio fue realizar un análisis documental sobre la disfunción cráneo-cér- vico-mandibular en pacientes con Síndrome de Ehlers-Danlos, evaluando el impacto biopsicosocial de la afección y la influencia de las innovaciones tecnológicas en el abordaje terapéutico a través de la ortopedia maxilar.
El presente estudio se enmarcó en una investi- gación de tipo documental, la cual se define como un proceso sistemático de recolección, selección y análisis crítico de información técnica y científica (Hurtado, 2006). Este diseño permite la construc- ción de un marco teórico-referencial sólido y ac- tualizado sobre la disfunción cráneo-cérvico-man- dibular (DCCM) en pacientes con Síndrome de Ehlers-Danlos (SED), facilitando la comprensión de fenómenos complejos sin la necesidad de interven- ción directa o trabajo de campo.
Para garantizar la rigurosidad del proceso, se llevó a cabo una búsqueda sistemática en bases de datos académicas de alto impacto, tales como Pub- Med, Scielo, Google Académico y repositorios insti- tucionales especializados. Los criterios de inclusión se centraron en artículos originales, revisiones sis- temáticas y reportes de casos publicados preferi- blemente en los últimos diez años, redactados en español e inglés, que abordan la relación entre la hiperlaxitud ligamentosa, las patologías de la arti- culación temporomandibular y el abordaje desde la ortopedia maxilar. Se utilizaron descriptores espe- cíficos y operadores booleanos para refinar la re- cuperación de la información, asegurando que los documentos seleccionados poseyeran pertinencia temática y validez científica.
Posteriormente, se aplicó un análisis cualitati- vo y crítico de los documentos seleccionados para identificar patrones, discrepancias y relaciones
entre las variables biopsicosociales y los avances tecnológicos en el tratamiento del SED. Este aná- lisis permite organizar los hallazgos en categorías temáticas que no solo responden a los objetivos de la investigación, sino que también se alinean con los indicadores de salud global, contribuyendo al Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 (ODS 3), rela- cionado con la salud y el bienestar.
Finalmente, la integración de fuentes bibliográfi- cas y modelos analíticos permite una interpretación profunda de la literatura consultada, facilitando la formulación de recomendaciones clínicas y orien- taciones para futuras investigaciones en esta área (Pascal et al., 2026).
Los pacientes con Síndrome de Ehlers-Dan- los (SED) exhiben una marcada susceptibilidad a desarrollar patologías complejas en el área crá- neo-cérvico-mandibular debido a las alteraciones intrínsecas de su tejido conectivo. Las manifesta- ciones clínicas más frecuentes incluyen episodios de luxación y subluxación de la articulación tempo- romandibular (ATM), acompañados de dolor articu- lar crónico o agudo. Asimismo, la fragilidad capilar propia del síndrome predispone a la aparición de hematomas y hemorragias orofaciales ante micro- traumas funcionales, incrementando la complejidad del manejo odontológico convencional (Létourneau, 2001, citado por Quintero et al., 2017). La evidencia documental indica que la Disfunción Cráneo-Cér- vico-Mandibular (DCCM) afecta a todo el espectro genotípico del SED debido al compromiso sisté- mico del colágeno. Con una prevalencia estimada de 1 por cada 5.000 a 10.000 individuos, esta con- dición posee un carácter hereditario universal sin predilección significativa por sexo o grupo étnico. Para un diagnóstico de certeza, el hallazgo clínico debe integrarse con una historia familiar detallada, la biopsia de tejido conectivo y el tamizaje genéti- co (Quispe Pari, 2014, citado por Quintero et al., 2017).
Actualmente, la DCCM se define como un con- junto de alteraciones disfuncionales de etiología multifactorial que trascienden la estructura articu- lar. Su sintomatología incluye dolor en los músculos
masticatorios, ruidos articulares, cefaleas, vértigo y raquialgias cervicales, afectando directamente al sistema estomatognático. Este sistema comprende las estructuras anatómicas y funcionales vinculadas a la cavidad oral y los maxilares, cuya desarmonía biomecánica perpetúa el dolor orofacial crónico (Mi- zraji et al., 2012, citado por Quintero et al., 2017). Semiológicamente, los trastornos temporomandi- bulares (TTM) se caracterizan por una limitación en la apertura bucal, dolor muscular, ruidos articulares (chasquidos o crepitación), desviaciones durante la dinámica mandibular, desgaste dental atípico y do- lor referido hacia los ojos, la cabeza, los oídos y el cuello, impidiendo una relación céntrica fisiológica (Ángeles y Romero, 2006, citado por Quintero et al., 2018). A nivel epidemiológico, los TTM consti- tuyen la causa más común de dolor facial después de la odontalgia, afectando al 15% de la población general. No obstante, en el paciente con SED, la laxitud articular generalizada se posiciona como el factor etiológico primario, superando a las maloclu- siones o parafunciones, y correlacionando frecuen- temente con comorbilidades sistémicas como la in- suficiencia de la válvula mitral (Isberg, 2006, citado por Quintero et al., 2017).
El dolor por hipermovilidad condilar se desen- cadena por mecanismos fisiopatológicos intra y extraarticulares. La traslación excesiva del cóndi- lo estira de forma traumática la cápsula articular y la zona bilaminar retrodiscal, provocando una irri- tación mecánica de los haces nerviosos del límite anterior del disco. Este fenómeno genera una con- tracción muscular refleja y protectora que, al croni- ficarse, altera el equilibrio cráneo-cervical y deviene en la principal fuente de dolor orofacial (Ramírez, 2009, citado por Quintero et al., 2018). Desde la perspectiva biomédica del modelo biopsicosocial, se identifican bases orgánicas precisas: desórde- nes internos de la ATM (desplazamiento, degene- ración o perforación del disco fibrocartilaginoso) y procesos de osteoartritis u osteoartrosis que de- gradan el cartílago y el hueso subcondral, manifes- tándose en ruidos articulares, asimetrías faciales e hipoplasias condilares.
A nivel neuromuscular, la DCCM altera la coor- dinación de la musculatura masticatoria y cervical, induciendo hipertonía, espasmos y puntos gatillo miofasciales con dolor referido. Existe una interco-
nexión neurofisiológica crítica donde las desalinea- ciones de las vértebras cervicales superiores (C1 y C2) y las deficiencias en la postura cefálica sobre- cargan el sistema estomatognático, propagando la rigidez de forma refleja y exacerbando las cefaleas tensionales y la limitación funcional. Asimismo, la fisiopatología incluye procesos inflamatorios loca- les como la sinovitis (que provoca dolor agudo y derrame articular) e involucra fenómenos de sen- sibilización central y periférica. Este componente neurológico amplifica la percepción del dolor debi- do a la activación anormal de las vías nociceptivas y a la génesis de reflejos protectores que restrin- gen el movimiento mandibular, explicando por qué estímulos mecánicos leves resultan intensamente dolorosos.
El diagnóstico clásico de los TTM se asienta en la tríada de dolor, sensibilidad muscular y limitación del movimiento (trismo), agudizados durante la fun- ción masticatoria. Sin embargo, la literatura con- temporánea subraya que el estrés psicológico ac- túa como un catalizador principal en la cronificación de la DCCM; cuando el espasmo muscular desarro- lla un componente doloroso persistente, se instaura un ciclo autoperpetuante que requiere la interven- ción de la esfera psicosocial (Ramírez, 2009, cita- do por Quintero et al., 2018). Desde la dimensión psicológica, el dolor crónico se configura como una experiencia emocional compleja asociada a la an- siedad, depresión y catastrofismo. El estrés eleva la tensión muscular y disminuye el umbral nocicep- tivo, mientras que la incertidumbre diagnóstica y la persistencia del dolor orofacial generan conductas de miedo-evitación, aislamiento social y laboral, y un deterioro severo de la salud mental (Elío-Calvo, 2023).
Por consiguiente, el enfoque biopsicosocial de- termina que el tratamiento de la DCCM debe ser multidisciplinario e individualizado, reconociendo que los factores psicológicos y el entorno social (apoyo familiar y laboral) condicionan la discapaci- dad de forma equiparable a las anomalías físicas. Una intervención exitosa combina la corrección bio- mecánica mediante ortopedia maxilar con la tera- pia cognitivo-conductual (TCC) para el manejo de la ansiedad y el estrés, persiguiendo la remisión clínica, la restauración del bienestar integral y la
productividad sociocultural (Sánchez et al., 2023). El sistema masticatorio opera como una unidad funcional esencial para la masticación, habla, de- glución y respiración, regulada neurológicamente. Cuando los trastornos de la ATM impactan esta unidad, la calidad de vida —entendida como un constructo multidimensional que une condiciones objetivas con la percepción subjetiva de bienestar, autonomía y confort (OMS, 1996, citado por Quin- tero et al., 2021)— se degrada sustancialmente al alterar el sueño y la alimentación. El dolor crónico y la disfunción constituyen así un problema de salud pública que induce apatía, insatisfacción generali- zada y merma de la seguridad personal, el aprendi- zaje y la capacidad laboral (Pérez, 2013, citado por Morales, 2014).
Ante la ausencia de una terapéutica curativa para el SED, el manejo clínico se orienta a la pre- vención de lesiones articulares y a la protección de tejidos blandos. Se recomienda un protocolo que estipule el cuidado atraumático de heridas, suple- mentación con ácido ascórbico para la síntesis de colágeno y la restricción de actividades físicas de contacto que induzcan estrés articular. Este abor- daje exige un seguimiento periódico por un equipo interdisciplinario compuesto por genetistas, cardió- logos, fisiatras y odontólogos (Jones, 1984, citado por Quintero et al., 2017). Dentro de este esquema, el diseño de un plan terapéutico para el síndrome de disfunción de la ATM (SDDATM) representa un desafío debido a su naturaleza multicausal, requi- riendo el concurso de cirujanos maxilofaciales, psi- cólogos, protesistas y, esencialmente, ortopedistas maxilares para controlar los factores estresantes y las alteraciones funcionales (Cabrera et al., 2009, citado por Quintero et al., 2018).
En la práctica estomatológica, la Rehabilitación Neuroclusal (RNO) aborda las causas de los tras- tornos funcionales desde estadios precoces, em- pleando el equilibrio oclusal como pilar de la salud del sistema. Al eliminar interferencias que alteran la dinámica mandibular sin perjudicar los tejidos remanentes, la RNO ofrece una respuesta efectiva mediante estímulos biológicos y mecánicos contro- lados, siendo de alta utilidad en pacientes con SED que presentan ansiedad o depresión asociadas al dolor crónico (Planas, 1994, citado por Quintero et al., 2017). Paralelamente, la Ortopedia Funcio-
nal de los Maxilares (OFM) diagnostica y trata los problemas de crecimiento de los arcos dentarios mediante la modificación del entorno neuromuscu- lar. Al intervenir en la dinámica mandibular a través del Cambio de Postura Terapéutica, la OFM genera nuevos reflejos posturales que estabilizan la ATM y optimizan la eficiencia masticatoria, promoviendo la armonía morfofuncional entre componentes óseos, musculares y faciales (Simoes, 2004, citado por Quintero et al., 2017). El éxito de esta intervención radica en comprender a la ATM como una unidad compleja integrada por el cóndilo, la fosa mandibu- lar del temporal y el disco fibrocartilaginoso; en el paciente con SED, preservar esta conexión requie- re dispositivos ortopédicos que compensen la laxi- tud del ligamento periodontal y de los tejidos de so- porte, evitando la degeneración articular prematura (Okeson, 2004, citado por Quintero et al., 2018).
Evidencia Documental, Adaptaciones Clí- nicas e Innovación Tecnológica
La efectividad de la terapéutica ortopédica fun- cional en el SED se encuentra respaldada por es- tudios longitudinales y reportes de casos que de- muestran una respuesta favorable en la estabilidad estomatognática, la eliminación del dolor dinámico y la corrección de maloclusiones y hábitos para- funcionales como el empuje lingual. Mediante un control periódico, los pacientes logran recuperar trayectorias de apertura y cierre fisiológicas que se encontraban impedidas por la laxitud ligamentosa (Quintero et al., 2017). Ensayos clínicos confirman el alivio del dolor, el incremento de la apertura bucal y la reducción de ruidos articulares y desviaciones. No obstante, la eficacia terapéutica está ligada a la calidad de vida; niveles bajos de satisfacción en las dimensiones psicológica y social correlacionan con una mayor percepción del dolor y menor adhe- rencia al tratamiento, incrementando la complejidad clínica (Quintero y Malaver, 2021).
Las intervenciones en pacientes con hipermovi- lidad exigen adaptaciones clínicas rigurosas por la extrema fragilidad tisular y la susceptibilidad a he- matomas y ulceraciones en la mucosa oral. El dise- ño de la aparatología debe incluir obligatoriamente el alivio de zonas de presión para evitar complica- ciones infecciosas o cosméticas, complementán- dose con terapias de relajación y apoyo psicológi- co para reducir la tensión muscular y la ansiedad (Ramírez, 2009, citado por Quintero et al., 2018). Por otra parte, la incorporación de tecnologías de
vanguardia como el modelado 3D y la telemedicina representa una oportunidad crucial para la innova- ción biomédica en el SED. El uso de modelos di- gitales personalizados permite simular la dinámica articular de cada paciente, facilitando un abordaje temprano. Asimismo, se requiere una actualización curricular que incorpore módulos sobre enfermeda- des raras del tejido conectivo y el uso de biomar- cadores orofaciales para predecir la progresión de la enfermedad (Pascal et al., 2026). El futuro de la OFM en este campo reside en el desarrollo de mi- croimplantes y nuevos biomateriales que minimicen el trauma quirúrgico y optimicen la estabilidad en huesos con deficiencia de colágeno, acompañados de protocolos de autoevaluación digital mediante aplicaciones móviles (The Ehlers-Danlos Society, 2024). Finalmente, la gestión exitosa demanda una alianza entre los sectores de salud, educación y gobierno para implementar mobiliario ergonómico, infraestructuras accesibles y programas de apoyo social que atenúen la discapacidad percibida y ga- ranticen la dignidad del paciente (Perdomo-Medina et al., 2025).
La literatura científica coincide en que el dolor crónico es una manifestación cardinal y temprana del SED, presentándose frecuentemente desde la infancia y resultando refractario a intervenciones farmacológicas y físicas convencionales. Se repor- ta una elevada prevalencia de sintomatología para TTM, dislocaciones recurrentes de la ATM, calcifi- caciones pulpares y anomalías dentales morfoló- gicas en comparación con grupos control (Sacheti et al., 1996, citado por Quintero, 2021). La salud oral se ve severamente comprometida debido a las alteraciones del colágeno en las estructuras orofa- ciales, documentándose un estado periodontal po- bre e higiene dificultada por la movilidad articular restringida. La fragilidad de la mucosa es tal que los procedimientos profilácticos o quirúrgicos pue- den provocar desgarros gingivales y hemorragias de difícil control, exigiendo que el odontólogo anti- cipe respuestas tisulares atípicas (De Coster et al., 2005, citado por Quintero et al., 2017).
Existe una relación positiva y estadísticamente significativa entre la hipermovilidad articular gene- ralizada (HAG) y la presencia de TTM (ruidos articu- lares, artralgia y dislocación discal con reducción). En la población pediátrica y adolescente, los niños
con laxitud sistémica muestran mayor propensión a la sensibilidad a la palpación muscular y articular, sugiriendo que la hiperlaxitud actúa como un factor predisponente para el daño degenerativo prematu- ro de la ATM (Adair et al., 1993, citado por Quintero et al., 2017). El análisis mediante resonancia mag- nética y radiografías identifica que estos pacientes exhiben un movimiento anterior excesivo del cóndi- lo y una posición anterior anómala del disco; esta dinámica articular patológica acelera la destrucción discal y promueve artropatías degenerativas seve- ras, incluso en ausencia de poliartritis inflamato- ria sistémica (Buckingham et al., 1991, citado por Quintero et al., 2017).
El diagnóstico clínico del SED se complementa con señales craneofaciales distributivas (cicatrices en barbilla y frente, epicanto, hipertelorismo e hipe- relasticidad cutánea) e intraorales (signo de Gorlin, paladares ojivales, hipoplasia del esmalte y raíces deformadas), lo que orienta al profesional hacia un manejo conservador (Létourneau et al., 2001, citado por Quintero et al., 2017). A pesar de estos datos, persiste un vacío en la evidencia científica robusta sobre el tratamiento de la DCCM específicamente mediante ortopedia maxilar en el contexto del SED. Es imperativo capacitar al odontólogo general en maniobras de diagnóstico de hiperlaxitud, como los criterios de Beighton, para una remisión precoz; las investigaciones futuras deben enfocarse en el uso de biomarcadores y en el fortalecimiento de equi- pos multidisciplinarios que involucren a institucio- nes públicas y privadas (Quintero et al., 2021).
El tratamiento de la DCCM en el SED exige el diseño de programas de soporte psicológico inte- gral que mitiguen las consecuencias del dolor cró- nico orofacial, dotando al paciente de herramientas que fortalezcan las áreas percibidas positivamente y faciliten la gestión de la cronicidad desde el bien- estar emocional (Quintero et al., 2021). Debido a su impacto sistémico, el enfoque multidisciplinario es obligatorio; las manifestaciones neuromuscula- res críticas aparecen desde la infancia como hipo- tonía severa y retrasos en el desarrollo motor. Los adultos suelen padecer síndromes de compresión nerviosa (túnel carpiano, cubital o tarsiano) y fenó- menos de hiperalgesia, donde estímulos táctiles le- ves son percibidos como intensamente dolorosos. Es imperativo validar la experiencia del paciente,
evitando diagnósticos erróneos de “histeria” ante la resistencia a la analgesia convencional, la cual po- see una base fisiopatológica documentada en las colagenopatías (ASEDH, 2009, citada por Quinte- ro, 2017).
La fragilidad del tejido conectivo introduce ries- gos severos en otras esferas médicas:
Ámbito Ginecológico y Obstétrico: La fra- gilidad tisular y la diátesis hemorrágica re- presentan riesgos significativos durante la gestación y el parto, incluyendo hemorragias postparto de difícil control, dehiscencias de suturas y laceraciones perianales severas. Asimismo, la influencia hormonal exacerba la hiperlaxitud articular, pudiendo impedir la deambulación. En el subtipo vascular, el riesgo de rotura uterina o arterial es crítico, mientras que en otros tipos se reportan sín- tomas como endometriosis, dispareunia y disfunción sexual.
Ámbito Oftalmológico y Cardiovascular: El órgano ocular refleja la fragilidad a través de miopía elevada, estrabismo por laxitud ten- dinosa, desprendimientos de retina y escle- róticas azules. Simultáneamente, el sistema cardiovascular presenta prolapso de la vál- vula mitral y tricúspide, así como tortuosidad arterial. Complicaciones severas como la disección aórtica, aneurismas y fístulas ar- teriovenosas son características del tipo vas- cular, pero pueden ocurrir espontáneamente en otros subtipos, obligando a una evalua- ción periódica integral.
Finalmente, el impacto del SED en las fun- ciones de masticación, fonación y respi- ración genera desafíos únicos que deben abordarse desde la educación médica y odontológica. Las disfunciones estomatog- náticas comprometen la concentración y la socialización, impactando el rendimiento académico y profesional. Un plan estratégi- co debe priorizar la autonomía y la dignidad del paciente, transformando su entorno en un espacio donde las necesidades ortopé- dicas maxilares, médicas y sociales conver- jan de forma sinérgica a través de un equipo multidisciplinario que unifique al especialista, la escuela y la familia (Quintero et al., 2021; Pascal et al., 2026), Tabla 1.
Tabla 1. Consolidación de hallazgos y estrategias de intervención. Esta tabla sintetiza la relación entre la deficiencia de colágeno y las patologías estomatognáticas. En ella se exponen los beneficios de la tera- péutica ortopédica funcional y la influencia de la tecnología en la personalización del diagnóstico, subra- yando la necesidad de un abordaje multidisciplinario para mejorar la calidad de vida del paciente con SED.
Dimensión de Análisis | Hallazgos Principales | Impacto en la calidad de vida |
Fisiopatología Articular | Hiperlaxitud ligamentosa, movimiento anterior excesivo del cóndilo y posi- ción anómala del disco. | Dolor crónico refractario, dislocacio- nes recurrentes de la ATM y destruc- ción articular acelerada. |
Manifestaciones Orales | Fragilidad de la mucosa gingival, cal- cificaciones pulpares, hipoplasia del esmalte y periodontitis temprana. | Mayor incidencia de caries, pérdida prematura de dientes y complicacio- nes hemorrágicas en cirugía. |
Abordaje Terapéutico | Eficacia de la Ortopedia Maxilar y Re- habilitación Neuroclusal (RNO) para reprogramar reflejos. | Estabilización de la dinámica man- dibular, eliminación del dolor y evita- ción de cirugías invasivas. |
Componente Biopsicosocial | Influencia de la ansiedad y el catas- trofismo en la percepción del dolor. Hipersensibilidad táctil (hiperalgesia). | Afectación de la socialización, con- centración y bienestar emocional. Riesgo de estigmatización médica. |
Integración Tecnológica | Uso de modelado 3D, simulación de dinámica articular y telemedicina para seguimiento remoto. | Diagnóstico precoz, personalización absoluta de la aparatología y mayor precisión en el seguimiento. |
Implicaciones Sistémicas | Riesgos cardiovasculares (prolapso mitral), ginecológicos (hemorragias) y oftalmológicos. | Necesidad de un equipo multidiscipli- nario (Genética, Cardiología, Psicolo- gía) para un manejo seguro. |
La presente investigación documental permitió concluir que el Síndrome de Ehlers-Danlos (SED) representa un desafío clínico de gran magnitud para la estomatología contemporánea, debido a que la deficiencia estructural del colágeno trascien- de la simple hiperlaxitud articular para convertirse en una falla sistémica que compromete la integri- dad de la Articulación Temporomandibular (ATM) y los tejidos de soporte orofacial. Se ha evidenciado que la inestabilidad biomecánica derivada de la laxi- tud ligamentosa es el factor etiológico primario de la Disfunción Cráneo-Cérvico-Mandibular (DCCM) en estos pacientes, superando en relevancia a los factores oclusales tradicionales.
Se confirma que la Ortopedia Maxilar y la Re- habilitación Neuroclusal constituyen una estrategia de abordaje conservadora y efectiva. A través de la reprogramación de los reflejos neuromusculares y el uso de dispositivos funcionales, es posible es- tabilizar la posición condilar, eliminar el dolor cróni- co y prevenir la degeneración articular prematura, evitando procedimientos quirúrgicos invasivos que
Fuente: Quintero-González et al. (2026)
presentan un mal pronóstico en tejidos con fragili- dad colágena.
Asimismo, el estudio resalta la imperativa nece- sidad de adoptar un enfoque biopsicosocial. El do- lor en el SED no es solo un fenómeno físico, sino una experiencia multidimensional que afecta la sa- lud mental, la productividad laboral y las relaciones sociales del individuo. La integración de herramien- tas tecnológicas de vanguardia, como el modelado 3D y el análisis biomatemático, permite una perso- nalización del tratamiento que optimiza los resulta- dos clínicos y mejora significativamente la calidad de vida percibida.
Finalmente, se subraya la importancia de la detección precoz y el manejo por un equipo mul- tidisciplinario. El odontólogo, capacitado en el re- conocimiento de las señales clínicas y sistémicas del SED, desempeña un rol crucial en la cadena de atención, garantizando un tratamiento que priorice la dignidad, la funcionalidad y el bienestar integral del paciente.
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