Revista de Ciencias Sociales (RCS)

Vol. XXXII, No. 3, Julio-Septiembre 2026. pp. 276-295

FCES - LUZ ● ISSN: 1315-9518 ● ISSN-E: 2477-9431

Como citar: Soto-González, C. O., Arias, S. R., Zúñiga, G. N., y Salcedo-Muñoz, V. E. (2026). Balanza comercial de Ecuador: Estacionariedad, quiebres estructurales y choques post-dolarización. Revista De Ciencias Sociales, XXXII(3), 276-295.

Balanza comercial de Ecuador: Estacionariedad, quiebres estructurales y choques post-dolarización

Soto-González, Carlos Omar*

Arias Montero, Salomón Roberto**

Zúñiga Reyes, Gladys Narcisa***

Salcedo-Muñoz, Virgilio Eduardo****

Resumen

En una economía dolarizada como Ecuador, la ausencia de política monetaria y cambiaria autónoma hace que el ajuste del sector externo dependa exclusivamente de la dinámica de precios y de la estructura productiva. Sin embargo, los estudios sobre la balanza comercial han tendido a describir su comportamiento sin distinguir si los desequilibrios observados son de naturaleza transitoria o estructural. Este artículo examina precisamente esa distinción para los saldos comerciales bilaterales de Ecuador con ocho socios regionales durante 2001–2025. Se aplica la prueba de raíz unitaria con quiebre estructural endógeno de Zivot y Andrews (1992) a datos mensuales del Banco Central del Ecuador, con selección de rezagos mediante el criterio de información de Akaike. Los resultados indican que, una vez incorporado el quiebre estructural endógeno, se rechaza la hipótesis nula de raíz unitaria, confirmando que los desequilibrios comerciales con socios regionales son de naturaleza transitoria, aunque sujetos a desplazamientos de nivel por choques estructurales. La dolarización ha aportado estabilidad nominal, pero restringe mecanismos de ajuste ante perturbaciones externas. Estos hallazgos apuntan a la necesidad de complementar la estabilidad monetaria con reformas estructurales que corrijan la tendencia deficitaria subyacente y políticas comerciales activas que moderen el impacto de las fluctuaciones cíclicas.

Palabras Clave: Balanza comercial bilateral; estacionariedad; quiebres estructurales endógenos; dolarización; sostenibilidad externa.

 

*        Magister en Finanzas mención en Dirección Financiera. Ingeniero Comercial. Profesor Auxiliar 2 Grado 2 de la Carrera de Contabilidad y Auditoría en la Universidad Técnica de Machala, Machala, El Oro, Ecuador. E-mail: csoto@utmachala.edu.ec  ORCID: https://orcid.org/0000-0001-5199-9246

**      Doctor en Análisis Económico y Estrategia Empresarial. Magister en Administración de Empresas. Ingeniero Agrónomo. Docente de la Facultad de Ciencias Empresariales en la Universidad Técnica de Machala, Machala, El Oro, Ecuador. E-mail: sarias@utmachala.edu.ec ORCID: https://orcid.org/0000-0003-4459-9767

***    Doctora en Ciencias Contables y Empresariales. Profesora Investigadora Nivel 1 Grado 3 del Área de Ciencias Empresariales en la Universidad Técnica de Machala, Machala, El Oro, Ecuador. E-mail gzuniga@utmachala.edu.ec ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4924-9806

****  Doctor en Ciencias Económicas. Magister en Tributación y Finanzas. Economista Agropecuario. Profesor Agregado 3 de la Carrera de Economía en la Universidad Técnica de Machala, Machala, El Oro, Ecuador: E-mail: vsalcedo@utmachala.edu.ec ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9821-3722

 

Recibido: 2026-03-19                  

Aceptado: 2026-06-06

 

Ecuador’s trade balance: Stagnation, structural breaks and post-dollarization shocks

Abstract

                In a dollarized economy like Ecuador, the absence of an independent monetary and exchange rate policy means that external sector adjustment depends exclusively on price dynamics and the productive structure. However, trade balance studies have tended to describe its behavior without distinguishing whether the observed imbalances are transitory or structural in nature. This article examines precisely this distinction for Ecuador’s bilateral trade balances with eight regional partners during 2001–2025. The unit root test with endogenous structural breakdown of Zivot and Andrews (1992) is applied to monthly data from the Central Bank of Ecuador, with lag selection using the Akaike information criterion. The results indicate that, once endogenous structural breakdown is incorporated, the null hypothesis of a unit root is rejected, confirming that trade imbalances with regional partners are transitory in nature, although subject to shifts in level due to structural shocks. Dollarization has provided nominal stability, but it restricts adjustment mechanisms in the face of external shocks. These findings point to the need to complement monetary stability with structural reforms that correct the underlying deficit trend and active trade policies that moderate the impact of cyclical fluctuations.

Keywords: Bilateral trade balance; stationarity; endogenous structural breakdowns; dollarization; external sustainability.

Introducción

Después de varios años de profunda crisis económica (Jácome, 2004; Cueva y Díaz, 2019), caracterizados por episodios de alta y persistente inflación, las autoridades del Ecuador adoptaron la dolarización oficial en enero de 2000. Este cambio de régimen implicó la sustitución de la moneda nacional por el dólar estadounidense, lo que contribuyó a estabilizar el nivel de precios y a contener las presiones inflacionarias (Cueva y Díaz, 2019). Como resultado, la economía transitó hacia un entorno de inflación de un solo dígito en los años posteriores a la adopción del nuevo régimen monetario.

No obstante, de acuerdo con la literatura (Castillo–Ponce et al., 2021; Bonilla–Bolaños y Villacreses, 2023), la adopción de la dolarización derivó en restricciones externas para una economía en desarrollo como Ecuador, que depende primordialmente de exportaciones de materias primas o bienes con baja cadena de valor incorporada (Proaño et al., 2019; Bejarano et al., 2020; Alarcón, 2022); mientras que sus importaciones se concentran en bienes de capital y bienes de consumo manufacturados (Alarcón, 2022, Andino et al., 2022; Banco Central del Ecuador [BCE], 2025).

A pesar de la estabilidad nominal alcanzada, en lo que va de siglo la estructura del sector externo ecuatoriano ha mantenido rasgos de vulnerabilidad (Bonilla–Bolaños y Villacreses, 2023; Pérez et al., 2023). Las variaciones de los precios internacionales, en especial del petróleo y de los productos agrícolas, siguieron determinando el desempeño de las cuentas externas, lo que ha hecho a la economía ecuatoriana especialmente sensible a esas fluctuaciones. En este sentido, Alarcón (2022) señala que la abundancia de petróleo en Ecuador ha frenado la diversificación productiva; mientras que García–Albán et al. (2021), aportan evidencia empírica sobre la vulnerabilidad de la economía ecuatoriana a los choques del precio del crudo, en línea con lo que Martín-Mayoral y Carvajal (2023) documenta sobre su impacto asimétrico en el ciclo económico con efectos directos sobre la dinámica del sector externo.

Al tener una canasta de exportaciones muy sensibles a fluctuaciones de precios y con baja complejidad económica, por un lado, y una estructura de importaciones concentradas en manufacturas y bienes de capital, por el otro, el resultado comercial de Ecuador tiende a presentar un carácter deficitario con respecto a los principales socios comerciales dentro de la región, aun incluyendo las exportaciones petroleras, comprometiendo la posición externa del país (Castillo-Ponce et al., 2021; Tapia-Toral et al., 2022). Por ejemplo, luego de la dolarización, Ecuador ha presentado en promedio durante el 70% del tiempo, un déficit comercial bilateral mensual con respecto a sus principales socios de América del Sur (BCE, 2025), lo que evidencia la persistencia de desequilibrios en el sector externo.

La literatura internacional ha incorporado de manera creciente herramientas econométricas que consideran la presencia de quiebres estructurales en el análisis de los desequilibrios externos, particularmente en el estudio de balanzas comerciales y cuentas corrientes en economías en desarrollo (Perron, 1989; Lee y Strazicich, 2003; Garg y Prabheesh, 2021).

En este marco, algunos trabajos destacan que la inclusión de cambios de régimen altera de forma relevante la interpretación de la sostenibilidad externa. Así, Dülger (2016) muestra que la consideración de quiebres estructurales endógenos incide en la evaluación de la sostenibilidad de la cuenta corriente en economías desarrolladas y en desarrollo; mientras que Garg y Prabheesh (2021), evidencian que la incorporación de rupturas endógenas en el análisis de series externas mejora la identificación de la sostenibilidad en países con déficits persistentes, resultado relevante tanto para pruebas de cointegración como de raíz unitaria.

Por otra parte, existe un conjunto de estudios que examinan la sostenibilidad de los desequilibrios externos en distintas regiones, como África subsahariana (Hashiguchi y Hamori, 2012), Ghana (Owusu-Afriyie y Oppong, 2015), Venezuela (Molero et al., 2025) y las economías de la ASEAN (Richard y Tiwari, 2014), aunque bajo enfoques metodológicos no necesariamente homogéneos, en línea con desarrollos más amplios en la literatura de series de tiempo aplicadas al análisis macroeconómico (Perron, 1989; Zivot y Andrews, 1992).

En el caso ecuatoriano, el análisis de los saldos comerciales bilaterales desde esta perspectiva sigue siendo limitado en la literatura empírica, particularmente cuando se consideran posibles cambios estructurales en el comportamiento de las series. Esta ausencia resulta relevante en una economía dolarizada, donde los mecanismos de ajuste difieren de aquellos observados en economías con política cambiaria activa.

El valor de esta investigación se apoya en dos ejes. Primero, se aparta del análisis agregado para examinar con minuciosidad los intercambios bilaterales con los socios regionales de Ecuador, una escala de detalle que ha pasado casi inadvertida en la literatura empírica. A esto se suma el uso del test de Zivot y Andrews (1992), cuya capacidad para localizar quiebres estructurales de forma endógena es vital para entender si los desequilibrios comerciales son simples baches pasajeros o fallas persistentes derivadas de cambios de régimen. En última instancia, lo que se busca es generar evidencia actualizada sobre la dinámica de la balanza comercial bajo el esquema de dolarización y, fundamentalmente, medir la capacidad real del país para sostener su sector externo frente a choques estructurales.

En este contexto dual de fragilidad en la estructura productiva–comercial y estabilidad, resulta importante responder a la siguiente pregunta: ¿Cuál es la naturaleza de los saldos comerciales bilaterales a los que Ecuador ha tenido que hacer frente después de la dolarización?; ¿Presentan las series del saldo comercial bilateral características de estacionariedad o raíz unitaria, considerando la presencia de quiebres estructurales endógenos? Al respecto, se debe resaltar que los estudios disponibles sobre la balanza comercial ecuatoriana (Castillo-Ponce et al., ٢٠٢١; Tapia-Toral et al., ٢٠٢٢), han privilegiado en buena medida un análisis descriptivo del saldo y su vínculo con precios internacionales o acuerdos comerciales, sin diferenciar claramente entre desequilibrios transitorios y persistentes.

Por ende, es crucial abordar la naturaleza econométrica de estos saldos por medio de pruebas avanzadas de raíz unitaria que consideren quiebres estructurales (Perron, ١٩٨٩; Zivot y Andrews, ١٩٩٢), a fin de examinar si estos desajustes son efectivamente temporales o, por el contrario, son duraderos (es decir, estructurales). La respuesta que se obtenga tendrá una implicación directa y profunda en la formulación de política económica: permitirá dilucidar si las correcciones se materializan de manera automática por las fuerzas del ciclo o si la situación requiere, de forma obligatoria, de transformaciones en la matriz productiva y la estructura competitiva nacional y en el comercio regional.

La distinción analítica entre la transitoriedad de un choque y la persistencia de una perturbación, ha conducido a la literatura internacional hacia el empleo de pruebas de raíz unitaria que admiten rupturas endógenas (Perron, ١٩٨٩; Zivot y Andrews, ١٩٩٢). Pese a la robustez de este enfoque, su aplicación en el estudio de los flujos bilaterales de Ecuador con sus socios regionales permanece como una veta escasamente explorada. Cabe acotar que el análisis de las relaciones de equilibrio de largo plazo y sus vectores de ajuste dinámico se reserva para una etapa ulterior, dada la densidad del tratamiento metodológico y el volumen de datos que suponen los intercambios desagregados.

El artículo se organiza de la siguiente manera: La sección 2, presenta la fundamentación teórica; la sección 3, describe el enfoque metodológico y los datos; la sección 4, presenta y discute los resultados; y la sección 5, recoge las conclusiones e implicaciones de política.

1. Fundamentación teórica

La evaluación rigurosa de la posición externa de una nación se constituye como el punto de partida para el diseño de política económica. Dicho análisis, por lo general, se inscribe en el marco de la Balanza de Pagos, sistema contable definido por el International Monetary Fund (IMF, 2009) que registra sistemáticamente las transacciones entre residentes y no residentes de un país. En particular, la Balanza Comercial de Bienes figura como un componente esencial de la Cuenta Corriente, dada su función de registrar el intercambio efectivo de mercancías. Se configura un déficit cuando las importaciones (CIF) superan a las exportaciones (FOB); y un superávit en el caso contrario.

La balanza comercial establece una conexión directa entre el sector externo y el crecimiento. Este saldo, de hecho, afecta variables tan críticas como la acumulación de reservas, la capacidad de endeudamiento y la sostenibilidad de la cuenta corriente (Obstfeld y Rogoff, 1996). Por tanto, resulta fundamental comprender su dinámica profunda si se desea dilucidar las verdaderas implicaciones macroeconómicas de cualquier desequilibrio que se presente.

1.1. Naturaleza transitoria de los desequilibrios comerciales bilaterales

Desde la perspectiva de un país individual, la balanza comercial total se compone de la suma de sus balanzas comerciales bilaterales, lo cual refleja la diferencia entre los valores de exportaciones e importaciones con cada uno de sus socios comerciales (IMF, 2009). En este contexto, la sostenibilidad de los desequilibrios externos ha sido ampliamente analizada en la literatura a partir de enfoques intertemporales que vinculan el comportamiento de las exportaciones e importaciones con la restricción presupuestaria externa (Trehan y Walsh, 1991; Husted, 1992; Milesi-Ferretti y Razin, 1996).

Ahora bien, se denomina desequilibrio transitorio a un déficit o superávit en la balanza comercial que surge por choques de corto plazo y tiende a corregirse sin requerir transformaciones estructurales en el patrón del comercio exterior. Desde el punto de vista econométrico, la transitoriedad del saldo comercial es consistente con la estacionariedad de la serie, en la medida en que un proceso estacionario exhibe reversión a la media y disipa los efectos de perturbaciones transitorias (Enders, 2014). En este sentido, la estacionariedad del saldo comercial puede interpretarse como evidencia de reversibilidad de los desequilibrios observados y, por tanto, como un resultado compatible con la sostenibilidad de la posición externa en el marco de la restricción presupuestaria intertemporal (Trehan y Walsh, 1991; Husted, 1992).

Una serie estacionaria presenta un valor medio constante y una varianza finita; tras un choque, la trayectoria del saldo tiende a regresar a su media (Enders, 2014). Esta propiedad implica que los desequilibrios comerciales observados son, en última instancia, reversibles, en la medida en que los efectos de los choques se disipan con el tiempo y la serie retorna a su trayectoria promedio. Entre este tipo de perturbaciones se encuentran las caídas temporales de los precios internacionales de los principales productos de exportación, los choques en los términos de intercambio y las contracciones cíclicas de la demanda interna que reducen las importaciones de forma transitoria. Para el caso ecuatoriano, el análisis de esta reversión requiere considerar la posible presencia de quiebres estructurales (Zivot y Andrews, 1992).

La estacionariedad del saldo comercial puede contrastarse empíricamente mediante pruebas de raíz unitaria diseñadas para series con posibles cambios de régimen. En particular, la prueba de Zivot y Andrews (1992) extiende el contraste estándar de Dickey y Fuller (1979), al incorporar de forma endógena un quiebre estructural simultáneamente en el intercepto y en la tendencia de la serie (Modelo C), evitando así el sesgo hacia la no estacionariedad que genera ignorar dichos quiebres (Perron, 1989).

Si la hipótesis nula de raíz unitaria es rechazada una vez controlado el quiebre estructural, ello sugiere que la serie es estacionaria en tendencia —sus fluctuaciones son estacionarias alrededor de una función de tendencia determinística segmentada en el punto de quiebre. En este sentido, los déficits o superávits comerciales pueden interpretarse como transitorios, lo cual es consistente con la capacidad de ajuste del sector externo en el largo plazo.

1.2. Desequilibrio comercial persistente o estructural

Un saldo comercial sin señales claras de autocorrección se caracteriza econométricamente como un proceso I(1), en el que cada choque desplaza el nivel de la serie de forma permanente y la trayectoria resultante no gravita hacia ningún valor medio fijo (Enders, 2014). A diferencia de una serie estacionaria, donde los efectos se disipan con el tiempo, la corrección espontánea de un proceso I(1) resulta improbable y requiere una intervención activa o un cambio real en las condiciones subyacentes del intercambio.

Conviene, no obstante, no extrapolar esta caracterización más allá de lo que permite. Que una serie sea I(1) es un hecho estadístico, no una sentencia económica: no revela las causas de esa persistencia, que pueden radicar en fallas productivas, restricciones de política comercial o choques externos prolongados. Hablar de desequilibrio “estructural” en sentido económico, exige un paso adicional: Identificar los determinantes subyacentes que impiden la corrección (Garg y Prabheesh, 2021).

En consecuencia, este estudio reserva el término “persistente” para describir el comportamiento estadístico de las series —ausencia de reversión a la media— y no como sinónimo de desequilibrio estructural de política económica. Las recomendaciones que se derivan del análisis se apoyan en la interpretación económica del contexto, no en la propiedad estadística en sí misma, evitando conclusiones que excedan lo que la evidencia econométrica permite sostener.

En este contexto, el superávit o déficit comercial puede mostrar una inercia difícil de revertir, sosteniéndose o agravándose con el paso del tiempo. Dülger (2016), documenta este fenómeno para economías desarrolladas y en desarrollo: los desequilibrios de cuenta corriente llegan a mantenerse durante décadas antes de que operen los mecanismos de ajuste, especialmente cuando la serie incorpora quiebres estructurales endógenos que alteran permanentemente su nivel de equilibrio. Para Ecuador esto no es un dato menor: su balanza comercial ha atravesado episodios de ruptura ligados a la caída de los precios del petróleo, la crisis financiera de 2008 y la pandemia de 2020.

A esto se suma un problema de fondo: las economías que dependen casi exclusivamente de exportar unos pocos bienes primarios acumulan desequilibrios que el mercado rara vez corrige por sí solo, porque la fuente del problema —la escasa diversificación— no responde a señales de precio de corto plazo (Molero et al., 2025). Ecuador encaja en ese perfil.

Lo que sí queda claro es que, cuando el desequilibrio es persistente, la política económica no puede esperar una corrección automática: se requiere una intervención activa o una transformación en la estructura productiva y comercial del país (Garg y Prabheesh, 2021). Determinar si los saldos bilaterales de Ecuador caen en esa categoría —o si sus desequilibrios son simplemente transitorios— es precisamente lo que este estudio busca establecer.

1.3. Sostenibilidad de la cuenta corriente y vínculo con la balanza comercial

La sostenibilidad de la cuenta corriente es un aspecto clave para la estabilidad macroeconómica externa. Su fundamento teórico radica en la Restricción Presupuestaria Intertemporal (IBC, por sus siglas en inglés) según la cual una economía es solvente si puede cubrir su deuda externa con superávits futuros (Obstfeld y Rogoff, 1996), condición que en la práctica se verifica cuando las exportaciones y las importaciones mantienen una relación de cointegración de largo plazo (Husted, 1992).

Esta condición asegura el cumplimiento de la IBC, puesto que impide que los desequilibrios externos sigan una trayectoria explosiva. En su forma más estricta, la IBC requiere β=(1,−1), lo que implica que el saldo comercial es estacionario en niveles y los déficits son completamente revertibles (Husted, 1992). En su forma débil, basta con que exportaciones e importaciones estén cointegradas con cualquier vector β para garantizar la sostenibilidad de largo plazo. Cuando no existe cointegración alguna, la economía viola la IBC y los desequilibrios pueden seguir una trayectoria explosiva, donde β denota el vector de cointegración de largo plazo entre exportaciones (X_t) e importaciones (M_t).

A pesar de que el criterio de la IBC constituye el fundamento teórico, la práctica ha demostrado que los modelos iniciales, que asumen linealidad, son insuficientes para capturar la compleja dinámica real de los saldos externos. Cabe señalar que el análisis actual de esta temática ha avanzado hacia modelos que incorporan no linealidades y umbrales de ajuste (Poulakis y Kyrkilis, 2024), cuyo contraste empírico excede el alcance del presente estudio, pero constituye una extensión natural del mismo.

Por su parte, Garg y Prabheesh (2021) examinaron economías con déficits crónicos mediante pruebas de cointegración con rupturas estructurales endógenas. Su trabajo demostró que la sostenibilidad a largo plazo puede verificarse con mayor precisión al incorporar quiebres estructurales endógenos en las pruebas de cointegración entre flujos de importación y exportación.

En el presente estudio, el análisis se circunscribe a la primera condición necesaria para verificar la sostenibilidad: determinar si los saldos comerciales bilaterales son series estacionarias o integradas, controlando la presencia de quiebres estructurales endógenos. Este paso es previo e indispensable al análisis de cointegración, dado que la existencia de una relación de equilibrio de largo plazo entre exportaciones e importaciones solo puede evaluarse correctamente cuando se conoce el orden de integración de cada variable (Engle y Granger, 1987). El análisis de cointegración bilateral constituye una extensión natural del presente trabajo que se reserva para investigación futura.

2. Metodología

El presente estudio emplea un enfoque cuantitativo con un diseño no experimental y longitudinal, centrado en el análisis de series históricas de la Balanza Comercial Bilateral (BC) de Ecuador con determinados socios comerciales, sin manipulación de variables. El objetivo principal es de carácter descriptivo–explicativo, orientado a caracterizar la tendencia y la volatilidad del saldo bilateral, así como examinar el carácter estacionario o no de los desequilibrios comerciales bilaterales de Ecuador.

La población de estudio corresponde a la Balanza Comercial Bilateral de Ecuador frente a los países de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), excluyendo a Paraguay. La muestra se selecciona de manera no probabilística e incluye ocho socios suramericanos clave, con 295 observaciones mensuales para cada relación bilateral entre enero de 2001 y julio de 2025. La incorporación de socios comerciales clave y un amplio rango temporal confieren al análisis una ventaja tanto espacial como temporal, lo que posibilita registrar ciclos económicos regionales y dinámicas heterogéneas.

La recolección de los datos se llevó a cabo a través de la técnica de revisión documental, empleando bases de datos estructuradas provenientes de fuentes oficiales. En particular, se utilizaron las Estadísticas de Comercio Exterior de Bienes del Banco Central del Ecuador (BCE, 2025). La Balanza Comercial de Ecuador con el país “i” en el período “t” se define formalmente como:

(1)

En este contexto, las exportaciones se valoran en FOB y las importaciones en CIF: esto representa la restricción metodológica estándar en la valoración del saldo bilateral. La muestra comprende las series BC_ARG (Argentina), BC_BOL (Bolivia), BC_BRA (Brasil), BC_CHL (Chile), BC_COL (Colombia), BC_PER (Perú), BC_URY (Uruguay) y BC_VEN (Venezuela). Estas se presentan en millones de dólares y representan el saldo del intercambio comercial de Ecuador con cada uno de los países mencionados. Además, se consideran los siguientes subperíodos económicos de referencia para identificar cambios estructurales en la conducta de la balanza comercial: 2001–2006 (post–dolarización), 2007–2014 (boom de las materias primas) y 2015–2025 (período reciente).

En cuanto a los métodos de análisis de la información recopilada, el estudio combina una fase descriptiva con una explicativa. Primero, se utiliza la estadística descriptiva univariante para establecer la media, la desviación estándar y el rumbo principal de cada saldo partiendo de la tendencia obtenida con el Filtro Hodrick–Prescott (Hodrick y Prescott, 1997). En segundo lugar, como elemento clave de la metodología, se utilizan métodos para el análisis de series temporales; específicamente, la prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews (ZA) (Zivot y Andrews, 1992).

Esta prueba se emplea en su versión más detallada, el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia), que posibilita la detección de un quiebre estructural que afecta simultáneamente tanto la pendiente como el nivel de la serie al mismo tiempo. Esta elección de método es fundamental porque posibilita la identificación endógena de un solo quiebre estructural (TB) y el contraste entre la hipótesis nula de raíz unitaria y la alternativa estacionaria, después de tener en cuenta ese quiebre. Así, se determina si cada serie tiene un comportamiento permanente o transitorio.

La selección de los rezagos se lleva a cabo automáticamente utilizando el Criterio de Información de Akaike (AIC), (Akaike (1974), con un límite superior de 15 rezagos. La significancia estadística se determina al 5%, cotejando el t–estadístico de la prueba ZA con el valor crítico específico para el Modelo C con muestra finita de – 5,176 (empleado como valor de referencia para la toma de decisiones).

Los siguientes criterios se utilizan para clasificar la naturaleza de la serie: La clasificación transitoria (estacionaria con quiebre) ocurre cuando el valor absoluto del t–estadístico es superior al valor crítico al 5% (es decir, el t-estadístico es más negativo), lo que significa que se rechaza la hipótesis nula de raíz unitaria y, desde una perspectiva económica, indica que los choques son temporales y el saldo regresa a su nivel de equilibrio.

Por el contrario, la clasificación permanente (no estacionaria) se da si el valor absoluto del t-estadístico es menor que el valor crítico al 5% (es decir, el t-estadístico es menos negativo). Eso significa que no se rechaza la hipótesis nula y, en términos económicos, que los choques son permanentes y el saldo modifica su nivel de equilibrio de forma perdurable. Se utilizan rutinas personalizadas con el software econométrico EViews 12 (IHS Global, 2022) para obtener los resultados, determinando si cada serie presenta un comportamiento transitorio o permanente.

3. Resultados y discusión

3.1. Estabilidad de la balanza comercial bilateral de Ecuador

La presentación de resultados se organiza en dos etapas que se complementan entre sí, conforme al modelo metodológico sugerido. En primer lugar, se proporciona un análisis descriptivo de las series temporales, analizando la evolución y la tendencia suavizada del saldo comercial bilateral para determinar los rasgos de la media, la inestabilidad y el rumbo mayoritario de los desbalances.

En segundo lugar, se presentan los resultados econométricos del modelo C de la prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews (ZA). Esto proporciona la evidencia formal para establecer el tipo de estabilidad estructural del saldo de la balanza comercial ecuatoriana y medir el efecto duradero de los quiebres endógenos detectados. Estos resultados posibilitan distinguir si los desequilibrios detectados son simplemente efímeros o si se deben a alteraciones permanentes en las relaciones comerciales regionales.

a. Análisis de la evolución y tendencia del saldo comercial

El Gráfico I, refleja la evolución del saldo de la balanza comercial de Ecuador con ocho socios comerciales principales entre el año 2001 y el año 2024, evidenciando las variaciones mensuales y la tendencia suavizada de cada serie. En efecto, a pesar de que las trayectorias son distintas, el análisis de la balanza comercial de Ecuador con respecto a sus socios regionales principales ilustra que el país andino tiene una tendencia mayoritaria hacia saldos deficitarios.

Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥.

Gráfico I: Evolución mensual y tendencia suavizada de la balanza comercial bilateral de Ecuador con socios regionales (2001–2025)

En concreto, Ecuador ha experimentado déficits persistentes en el comercio con Argentina y Colombia. La relación con Argentina se agudiza especialmente entre 2023 y 2024, alcanzando picos de déficit marcados, lo cual contrasta con una estabilidad relativa entre 2004 y 2011. Asimismo, la balanza con Colombia ha mantenido un déficit estable, con picos negativos significativos para Ecuador en 2020 y 2023. Estos sucesos están relacionados con el efecto de la pandemia a nivel mundial y los desequilibrios en el comercio entre ambos países. En las relaciones con Bolivia el saldo deficitario es también el patrón usual, aunque recientemente muestra indicios de recuperación para Ecuador en 2023–2024.

Por otra parte, el comportamiento comercial con Uruguay y Chile manifiesta patrones diferentes. El saldo con Chile es caracterizado por una gran inestabilidad, presentando un patrón alternante entre déficits y superávits, con picos destacados durante los años 2008–2010 que coincidieron con la crisis financiera mundial. Aunque entre 2014 y 2019 hubo períodos de estabilidad, se notó una caída brusca en la balanza rumbo a 2022. En cuanto a la balanza comercial de Ecuador con Uruguay, esta tiende hacia el déficit, aunque en comparación con otros socios es más moderado; sin embargo, esta relación no estuvo exenta de las conmociones globales y se evidenció que sufrió quiebres durante la pandemia y la crisis del 2008, lo cual hizo que su volatilidad aumentara.

Por último, las dinámicas comerciales con Venezuela y Brasil revelan lo complejas que son estas economías. Ecuador ha experimentado un déficit sostenido en su comercio con Brasil, con interrupciones notables en los años 2015 y 2020, que se vincularon con las recesiones de la región y la pandemia. Sin embargo, la tendencia más reciente expone una pequeña disminución del déficit, lo que podría señalar un ajuste estructural emergente en la composición del intercambio.

Por otra parte, la balanza con Venezuela presenta la trayectoria más irregular, caracterizada por un déficit en aumento para Ecuador hasta 2016 y luego por un período de declive y una extrema volatilidad que revela las fracturas estructurales en el mercado venezolano a causa de su severa crisis interna. La necesidad de diversificar y robustecer la posición exportadora de Ecuador en el contexto regional se ratifica con estos resultados, que indican una tendencia al aumento del déficit y a la volatilidad elevada, además del saldo consolidado con los socios agregados (BC_SOCIOS).

La balanza comercial y el saldo agregado reflejan una tendencia muy negativa para Ecuador, con la mayor parte de las series (siete de nueve) en esa dirección, lo que señala que el país tiene una posición neta de importador dentro del área geográfica. La investigación de las rupturas sistémicas y las tendencias en la balanza comercial bilateral de Ecuador con sus socios más importantes, indica que el déficit persistente y una gran susceptibilidad a los choques externos, son los elementos fundamentales del dinamismo comercial en la región.

En la última década, sobre todo desde 2014, cuando el déficit se volvió más volátil o se consolidó en relaciones clave como las que se tienen con Colombia y Argentina (siendo esta última una relación con un déficit consistente y creciente), este panorama ha tomado fuerza. Este modelo estructural manifiesta la dependencia de Ecuador en cuanto a los productos y servicios que generan sus socios, así como las restricciones competitivas.

Una observación importante es la sensibilidad significativa que tiene el saldo comercial de Ecuador frente a los acontecimientos macroeconómicos sistémicos. Las líneas de tendencia muestran quiebres evidentes y picos de volatilidad que están relacionados con choques regionales y externos. En particular, la crisis global del año 2008 y la pandemia de 2020, causaron interrupciones en el nivel de déficit y en la volatilidad de casi todas las balanzas estudiadas. Por su parte, las recesiones a nivel regional y las crisis de precios de productos básicos entre los años 2014 y 2015, llevaron a descensos sostenidos y al incremento del déficit con países como Brasil y Bolivia. Esta vulnerabilidad destaca la exposición de la economía de Ecuador a los ciclos económicos de sus principales mercados y fuentes de importación.

Además, se detectan patrones diferentes en la administración del riesgo comercial bilateral. A pesar de que la relación con Chile es la única que presenta una alternancia entre saldos positivos y negativos, lo que indica una volatilidad elevada, su tendencia más reciente ha estado marcada por un déficit. En cambio, la balanza con Venezuela ofrece el comportamiento más volátil y anómalo, lo cual es resultado directo de la crisis económica y política interna que tuvo lugar en ese país desde 2016 y provocó desajustes estructurales en su mercado.

Estos casos extremos denotan lo complicado que ha sido para Ecuador sostener una posición comercial estable ante mercados con estructuras económicas muy diferentes o colapsadas. La balanza con Brasil es la única que revela indicio de un posible ajuste estructural incipiente, puesto que evidencia una leve disminución del déficit en el período más reciente, aunque este sigue existiendo como un saldo negativo.

En resumen, la dinámica comercial bilateral de Ecuador se distingue por no poder mantener saldos neutros o superávits, manteniendo el equilibrio del saldo en el tiempo anterior a la crisis mundial de 2008. La necesidad urgente de poner en marcha políticas de diversificación de mercados y productivas se desprende del aumento del déficit y la volatilidad después de 2014. Esto es fundamental para disminuir la vulnerabilidad frente a los frecuentes impactos externos y para lograr un equilibrio estructural en el comercio con la región, lo que posibilita que Ecuador aproveche las ventajas potenciales de la integración regional sin poner en riesgo su estabilidad a nivel macroeconómico.

Con el fin de aportar a la descripción cualitativa anterior, la Tabla 1 recoge un resumen de las estadísticas descriptivas y la conducta reciente de la balanza comercial bilateral de Ecuador con sus principales socios regionales entre 2001 y 2025. Este resumen cuantitativo contiene indicadores fundamentales, como la media, la volatilidad y la tendencia principal del saldo comercial; posibilitando un análisis comparativo detallado que complementa la comprensión de las tendencias y patrones observados en el análisis anterior.

Tabla 1

Estadísticas descriptivas y comportamiento reciente de la balanza comercial bilateral de Ecuador con socios regionales (2001–2025)

Balanza comercial, en millones

Tendencia

Socio

Media

Volatilidad (D.E.)

Dirección predominante

Años recientes

Argentina

-24,17

19,04

Déficit

Agudización fuerte

Bolivia

-10,79

13,97

Déficit

Atenuación

Brasil

-60,24

23,18

Déficit

Ligera atenuación

Chile

44,04

62,29

Superávit

Atenuación

Colombia

-77,33

28,80

Déficit

Agudización

Perú

32,76

50,61

Superávit

Atenuación

Uruguay

-48,24

33,47

Déficit

Estable

Venezuela

-3,75

48,53

Neutra

Tendencia plana

Promedio Socios

-18,46

15,44

Déficit

Ligera

agudización

Nota: Los valores de la media y la desviación estándar representan millones de dólares (USD). La volatilidad de la serie se mide con la desviación estándar. La tendencia fue estimada con el Filtro Hodrick–Prescott.

Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥.

La media de la balanza comercial expone que, en el largo plazo, Ecuador tiene una posición de déficit con casi todos sus socios, principalmente con Brasil (con un déficit promedio de – 60,24 USD millones) y Colombia (con uno de – 77,33 USD millones), que son los más altos. El promedio consolidado con los socios también tiene un déficit de 18,46 USD millones. Por otra parte, Ecuador tiene un superávit promedio considerable con Perú (+ 32,76 USD millones) y Chile (+ 44,04 USD millones). La balanza comercial con Venezuela es casi neutra (solo – 3,75 millones de dólares), muy cerca de cero.

En cuanto a la balanza comercial de Ecuador, es sumamente alta la volatilidad con tres socios: Chile (D.E. = 62,29), que muestra una alternancia de déficits y grandes superávits, lo que convierte a esta relación en la más inconstante; y Perú (D.E. = 50,61) y Venezuela (D.E. = 48,53), que también presentan niveles altos de volatilidad, lo cual sugiere una amplia dispersión de los saldos alrededor del promedio y una sensibilidad máxima a las fluctuaciones económicas. En cambio, el nivel de volatilidad es menor, pero todavía importante, en Uruguay (D.E. = 33,47) y Colombia (D.E. = 28,80). A pesar de que sus déficits sean persistentes, Argentina, Brasil y Bolivia tienen la menor volatilidad.

En cuanto al sentido de la tendencia del saldo en los últimos años (más o menos entre 2020 y 2024), es importante señalar que, según los resultados, se observa un deterioro generalizado del saldo comercial de Ecuador. En particular, con dos de los ocho socios se ha intensificado el déficit, Argentina y Colombia, así como el promedio consolidado (Socios Agregados). Esto señala que el desbalance comercial en contra de Ecuador ha aumentado en el período más reciente.

Sin embargo, los resultados de la tendencia indican que hay una atenuación, lo que quiere decir que el superávit se mantiene o el déficit disminuye en las situaciones de comercio con Brasil, Perú y Chile. Parece que esto señala un reajuste en las transacciones con estas economías, aunque Brasil continúa siendo un gran déficit medio. Con Perú y Chile, la tendencia indica que se está disminuyendo el superávit bilateral. Finalmente, se han estabilizado las balanzas con Venezuela y Uruguay; en lo que respecta a Venezuela, esto evidencia el colapso de su mercado, lo cual ha restringido el comercio bilateral en particular debido a razones políticas.

b. Determinación de la estabilidad estructural: Prueba Zivot-Andrews y evidencia de raíz unitaria con quiebre endógeno

El caso C de la prueba ZA modela un quiebre estructural que afecta tanto el intercepto (nivel) como la tendencia (pendiente) de la serie, permitiendo una conclusión más robusta sobre la estacionariedad. La Tabla 2, proporciona los hallazgos con la prueba ZA para el período completo de estudio.

Tabla 2

Resultados de la prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews, período 2001:01–2025:07

Socio

Estadístico t de la prueba

Resultado
Ho

Implicación (Transitoria/Permanente)

Quiebre estructural (TB)

Coef.
INCPTBREAK

ARG

-9,992***

Rechazada

Transitoria

Dic-2001

-20,524**

BOL

-12,303***

Rechazada

Transitoria

Abr-2002

7,297

BRA

-9,367***

Rechazada

Transitoria

Mar-2002

-11,824

CHL

-9,571***

Rechazada

Transitoria

Abr-2002

33,230

COL

-10,954***

Rechazada

Transitoria

Dic-2014

57,302***

PER

-12,205***

Rechazada

Transitoria

Abr-2002

55,884**

URY

-15,089***

Rechazada

Transitoria

Dic-2012

32,320***

VEN

-6,277***

Rechazada

Transitoria

Jun-2007

17,856

SOC

-9,156***

Rechazada

Transitoria

Feb-2012

30,295***

Nota: *** p < ٠,٠١; ** p < ٠,٠٥; * p < ٠,١٠. El valor crítico de la prueba al ٥٪ (١٪) es -٥,١٧٦ (-٥,٧١٩) para el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia) en todos los casos. Selección de rezagos por criterio AIC.

Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥ a partir de los resultados en Eviews ١٢.

Los resultados de la prueba de Zivot-Andrews sobre la balanza comercial bilateral ecuatoriana indican que, tras tener en cuenta la presencia de un quiebre estructural en cada uno de los procesos, todas las series de saldo comercial muestran estacionariedad. En consecuencia, el hallazgo clave es que se rechaza la hipótesis nula (Ho) de raíz unitaria para todos los socios (en cada caso, el estadístico t es significativamente superior al valor crítico del 5%).

Como resultado de lo anterior, los desbalances comerciales de Ecuador con sus asociados sudamericanos no son completamente permanentes. Esto implica que cualquier desvío o choque que afecte el saldo (déficit o superávit) de la balanza comercial bilateral es temporal, por lo tanto, eventualmente la balanza vuelve a su valor de equilibrio a largo plazo. Sin embargo, el quiebre estructural que se da en cada contexto bilateral modifica o redefine constantemente ese nivel de la relación comercial, es decir, ocurre un efecto escalón que desplaza el balance del intercambio.

En concreto, conforme estos hallazgos, desde 2001 el Ecuador ha presentado balanzas comerciales con un desempeño dinámico transitorio, los choques exógenos han cambiado el nivel promedio del saldo con cada país, así como su ritmo de crecimiento.

b.1. 2001–2006 (Post–dolarización)

En este período crítico después de la adopción del dólar estadounidense como moneda, todos los socios estudiados muestran resultados significativos desde el punto de vista estadístico para rechazar la hipótesis nula de raíz unitaria (se ha confirmado su transitoriedad). Los valores del estadístico t (todos por debajo de - 5,176) señalan que las series son estacionarias, incluso teniendo en cuenta quiebres estructurales endógenos (ver Tabla 3). Esto indica que los desbalances comerciales de Ecuador en este lapso son transitorios y están influenciados por acontecimientos particulares que alteraron el nivel o la tendencia, pero no produjeron modificaciones duraderas.

Tabla 3

Resultados de la prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews en la Post–dolarización

Socio

Estadístico t de la prueba

Resultado
Ho

Implicación (Transitoria/Permanente)

Quiebre estructural (TB)

Coef.
INCPTBREAK

ARG

-7,667***

Rechazada

Transitoria

Jul-06

8,192

BOL

-11,111***

Rechazada

Transitoria

Ago-03

0,169

BRA

-7,114***

Rechazada

Transitoria

Nov-01

-1,068

CHL

-9,188***

Rechazada

Transitoria

Feb-04

-9,394

COL

-9,085***

Rechazada

Transitoria

Mar-04

-24,184***

PER

-8,336***

Rechazada

Transitoria

Feb-06

44,322***

URY

-8,316***

Rechazada

Transitoria

Feb-05

-15,042

VEN

-9,050***

Rechazada

Transitoria

Dic-04

-1,372

SOC

-6,820***

Rechazada

Transitoria

Feb-05

-0,835

Nota: *** p < ٠,٠١; ** p < ٠,٠٥; * p < ٠,١٠. El valor crítico de la prueba al ٥٪ (١٪) es - ٥,١٧٦ (- ٥,٧١٩) para el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia) en todos los casos. Selección de rezagos por criterio AIC.

Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥ a partir de los resultados en Eviews ١٢.

Los acontecimientos económicos importantes que ocurrieron después de la dolarización, como la estabilización macroeconómica con la reducción de la tasa de inflación (Onur y Togay, 2014), el crecimiento del ingreso corriente (Ruperti et al., 2019), los ajustes en el comercio y la adaptación a nuevas condiciones externas, se ven reflejados en las fechas de los quiebres (por ejemplo, para Bolivia fue agosto de 2003 y para Argentina fue julio de 2006). La existencia de quiebres con coeficientes diversos señala que estos impactos tuvieron efectos significativos en las balanzas. Sin embargo, el comercio bilateral del Ecuador demostró tener la capacidad de volver a su equilibrio.

b.2. 2007–2014 (Boom de las materias primas)

Respecto al periodo de auge de las materias primas, se debe resaltar un nuevo ciclo de resultados transitorios con la prueba ZA durante. En tal sentido, se rechaza de nuevo la hipótesis nula en cuanto a todos los socios, corroborando así que su comportamiento es estacionario con rupturas (ver Tabla 4). En algunos casos, como el de Perú (-11,392) o Argentina (-12,065), el estadístico t es todavía más significativo, lo cual indica una evidencia de transitoriedad más fuerte. Los quiebres se reparten en fechas significativas, entre 2007 y 2010, que corresponden a una fase de importantes eventos externos, entre ellos cambios relevantes en los costos internacionales de las materias primas (García-Albán et al., 2021), recesiones económicas de alcance mundial (Ray y Kozameh, 2012), y adaptaciones comerciales a nivel regional (Yaselga y Aguirre, 2018; López-Sánchez, 2022).

Tabla 4

Resultados de la prueba de raíz unitaria de Zivot–Andrews en el Boom de las materias primas

Socio

Estadístico t de la prueba

Resultado
Ho

Implicación (Transitoria/Permanente)

Quiebre estructural (TB)

Coef.
INCPTBREAK

ARG

-12,065***

Rechazada

Transitoria

Mar-12

16,687**

BOL

-7,152***

Rechazada

Transitoria

Nov-07

4,756

BRA

-8,614***

Rechazada

Transitoria

Oct-08

-0,471

CHL

-8,317***

Rechazada

Transitoria

Jun-08

-113,340***

COL

-7,995***

Rechazada

Transitoria

Abr-10

-26,202***

PER

-11,392***

Rechazada

Transitoria

Sep-08

-118,550***

URY

-9,545***

Rechazada

Transitoria

Oct-07

-36,499

VEN

-7,234***

Rechazada

Transitoria

Oct-08

197,266***

SOC

-9,520***

Rechazada

Transitoria

May-08

-19,935**

Nota: *** p < ٠,٠١; ** p < ٠,٠٥; * p < ٠,١٠. El valor crítico de la prueba al ٥٪ (١٪) es - ٥,١٧٦ (- ٥,٧١٩) para el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia) en todos los casos. Selección de rezagos por criterio AIC.

Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥ a partir de los resultados en Eviews ١٢.

Los coeficientes negativos y positivos resaltan la diversidad de efectos, en los que algunos impactos hicieron que el saldo se moviera en diferentes direcciones. Este patrón muestra un periodo de gran inestabilidad económica, pero los mecanismos de ajuste evitaron que los desbalances se estabilizaran a largo plazo.

b.3. 2015-2025 (Período reciente)

El modelo de Zivot-Andrews indica que los saldos continúan exhibiendo una conducta transitoria con rupturas estructurales durante la última década, que comprende eventos recientes con varios desequilibrios a nivel global y regional (ver Tabla 5). Los valores del estadístico t se corresponden con evidentes rechazos de la raíz unitaria, que tienen niveles significativos altos.

Tabla 5

Resultados de la prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews entre 2015-2025

Socio

Estadístico t de la prueba

Resultado
Ho

Implicación (Transitoria/Permanente)

Quiebre estructural (TB)

Coef.
INCPTBREAK

ARG

-8,171***

Rechazada

Transitoria

Abr-21

-22,113***

BOL

-9,084***

Rechazada

Transitoria

Abr-15

2,985

BRA

-6,070***

Rechazada

Transitoria

Mar-15

1,433

CHL

-13,310***

Rechazada

Transitoria

Nov-19

-42,474***

COL

-7,348***

Rechazada

Transitoria

Jun-23

-45,504***

PER

-8,610***

Rechazada

Transitoria

Jun-19

-81,106***

URY

-11,987***

Rechazada

Transitoria

Ene-16

15,825

VEN

-11,595***

Rechazada

Transitoria

Nov-15

-19,975***

SOC

-9,918***

Rechazada

Transitoria

Dic-15

3,694

Nota: *** p < ٠,٠١; ** p < ٠,٠٥; * p < ٠,١٠. El valor crítico de la prueba al ٥٪ (١٪) es - ٥,١٧٦ (- ٥,٧١٩) para el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia) en todos los casos. Selección de rezagos por criterio AIC.

Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥ a partir de los resultados en Eviews ١٢.

Se han identificado quiebres, algunos de los cuales son más recientes (abril de 2021 con Argentina), que muestran sucesos estructurales que modificaron la dinámica sin causar impactos duraderos en la balanza comercial. Los coeficientes vinculados a estos quiebres señalan movimientos en niveles y tendencias, lo cual muestra el impacto de sucesos tales como crisis sectoriales, alteraciones macroeconómicas y estrategias comerciales. En términos generales, la evidencia indica que el sistema muestra resiliencia y se ajusta hacia el equilibrio, lo que significa que los desequilibrios no persisten por tiempo indefinido.

En resumen, los estudios descriptivos y econométricos corroboran que las balanzas comerciales bilaterales de Ecuador con sus socios más importantes, muestran un comportamiento predominantemente temporal, que se distingue por desequilibrios que pueden ser afectados por impactos y rupturas estructurales causadas por acontecimientos macroeconómicos y crisis foráneas. Aunque se detectan déficits duraderos en la mayor parte de las relaciones comerciales, se aprecia la habilidad del sistema económico ecuatoriano de volver a un equilibrio a largo plazo. Asimismo, se observan tendencias y patrones de volatilidad distintos, dependiendo del socio, lo que pone de manifiesto la diversidad de las relaciones comerciales en la región.

Estos hallazgos evidencian la apremiante necesidad de robustecer la diversificación de exportaciones de Ecuador frente a los déficits comerciales bilaterales persistentes y a la elevada inestabilidad revelada en las cifras. Por ende, las políticas productivas y comerciales del Ecuador deben orientar los esfuerzos hacia la promoción de cadenas de valor más complejas, la innovación productiva y el acceso a mercados externos estratégicos, ampliando la matriz productiva (López-Sánchez, 2022), así como los productos y destinos para aumentar la resiliencia comercial y disminuir los desequilibrios estructurales en la balanza comercial ecuatoriana.

La conducta comercial de Ecuador con sus socios suramericanos manifiesta un desempeño que es transitorio, luego de tomar en cuenta la repercusión de ciertos quiebres estructurales. Esto contrasta con los hallazgos internacionales para economías en vías de desarrollo, como los encontrados por Hashiguchi y Hamori (2012), en las zonas subsaharianas africanas, donde se descubrió que sus déficits son permanentes, o la insostenibilidad de los déficits comerciales de Ghana (Owusu-Afriyie y Oppong, 2015).

Sin embargo, la situación del déficit con un desempeño temporal que muestra Ecuador en el comercio con cada uno de sus socios regionales es consistente con el balance de los integrantes de ASEAN–5, de acuerdo con lo que descubrieron Richard y Tiwari (2014). En efecto, estas naciones tienen déficits comerciales que son sostenibles. Estos hallazgos tienen un impacto directo en la elaboración de políticas públicas, sobre todo en el hecho de que se necesita reforzar la diversificación de la matriz exportadora y fomentar cadenas de valor con un contenido tecnológico cada vez más alto.

Entender que los desequilibrios en el comercio son temporales posibilita la creación de mecanismos de estabilización y ajustes flexibles; mientras que detectar quiebres estructurales, indica la necesidad urgente de aplicar políticas con el objetivo de reducir riesgos externos e impulsar la resiliencia económica mediante fomentos a la competitividad, aspecto crucial en un marco de mayor apertura comercial como lo destacan Molero et al. (2020). Por lo tanto, las autoridades tienen la posibilidad de concentrar recursos en alianzas comerciales estratégicas, innovación en la producción y formación sectorial para disminuir la vulnerabilidad a choques y optimizar la competitividad en términos regionales.

Conclusiones

El examen de la balanza comercial ecuatoriana durante el período enero de 2001–julio de 2025 frente a ocho socios regionales muestra un panorama en el que predominan los déficits bilaterales con una volatilidad significativa. Los resultados de la prueba de Zivot-Andrews indican que, una vez identificado y controlado el quiebre estructural endógeno, la mayor parte de las series son estacionarias en tendencia, lo que sugiere que los desequilibrios tienden a corregirse en torno a un nuevo nivel de equilibrio, aunque los choques de mayor envergadura desplazan ese nivel de forma duradera. Por momentos, el comercio exterior parece responder más a los ciclos internacionales que a factores internos que generen fallas persistentes en las relaciones comerciales.

En efecto, una vez incorporado el quiebre estructural, las series muestran un comportamiento estacionario, lo que significa que los desajustes tienden a corregirse. En otras palabras, aunque los choques externos causan cambios temporales que pueden intensificarse en algunos casos, no parecen alterar permanentemente el equilibrio del intercambio. Este comportamiento muestra que el sistema comercial de Ecuador todavía tiene un margen de flexibilidad, una especie de amortiguador que posibilita adecuarse, a los cambios del entorno, si se fortalecen las políticas orientadas a la diversificación y a la integración productiva con los países vecinos, esa capacidad de respuesta podría volverse más sólida y menos dependiente del ciclo externo.

Al observar el conjunto de resultados, se puede hacer la siguiente afirmación: la economía ecuatoriana sigue muy expuesta a los cambios del contexto internacional. Los precios de los productos básicos, el ritmo de crecimiento de los socios comerciales y los episodios de crisis globales continúan definiendo, en buena medida, el comportamiento del sector externo. Esto hace evidente la necesidad de ampliar la base exportadora, estimular actividades con mayor valor agregado y reducir la dependencia de bienes primarios. Conviene reconocer, sin embargo, que la dolarización, aunque brindó estabilidad de precios y previsibilidad, limitó los mecanismos de ajuste ante los choques externos. El país, por tanto, se mueve dentro de un equilibrio estable pero frágil, en el que la política económica dispone de poco espacio de maniobra.

Para los socios con déficits que muestran mayor persistencia —Argentina, Brasil y Colombia— los resultados apuntan a la necesidad de una estrategia de largo plazo que combine diversificación de la oferta exportadora, revisión de los acuerdos comerciales bilaterales y fortalecimiento de la infraestructura logística. Estas medidas no actúan sobre el ciclo, sino sobre las condiciones estructurales que determinan la competitividad de Ecuador en el comercio regional.

Cuando los desequilibrios son más bien transitorios la respuesta tiene que ser más rápida y flexible. En esos casos, es preferible actuar con instrumentos puntuales: fondos de compensación que ayuden a estabilizar los ingresos externos, líneas de crédito de contingencia o acuerdos de cooperación que funcionen por un tiempo limitado. Son medidas de contención, no soluciones duraderas. Sin embargo, tienen el potencial de mitigar las consecuencias de los ciclos internacionales y permitir operar a los mecanismos internos de ajuste. Lo fundamental es implementarlas de manera equilibrada: en cantidades adecuadas para mantener la estabilidad general, pero sin llegar a intervenciones que alteren el desempeño del comercio.

El estudio aporta evidencia empírica sobre la naturaleza de los desequilibrios comerciales bilaterales ecuatorianos mediante la aplicación de la prueba de Zivot-Andrews, cuyo uso en el análisis desagregado de saldos bilaterales para una economía dolarizada latinoamericana constituye una contribución al vacío existente en la literatura empírica regional.

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