Revista de Ciencias Sociales (RCS)
Vol. XXXII, No. 3, Julio-Septiembre 2026. pp. 276-295
FCES - LUZ ● ISSN: 1315-9518 ● ISSN-E: 2477-9431
Como citar: Soto-González, C. O.,
Arias, S. R., Zúñiga, G. N., y Salcedo-Muñoz, V. E. (2026). Balanza comercial
de Ecuador: Estacionariedad, quiebres estructurales y choques
post-dolarización. Revista De Ciencias Sociales, XXXII(3), 276-295.
Balanza comercial de Ecuador:
Estacionariedad, quiebres estructurales y choques post-dolarización
Soto-González, Carlos Omar*
Arias
Montero, Salomón Roberto**
Zúñiga
Reyes, Gladys Narcisa***
Salcedo-Muñoz,
Virgilio Eduardo****
Resumen
En
una economía dolarizada como Ecuador, la ausencia de política monetaria y
cambiaria autónoma hace que el ajuste del sector externo dependa exclusivamente
de la dinámica de precios y de la estructura productiva. Sin embargo, los
estudios sobre la balanza comercial han tendido a describir su comportamiento
sin distinguir si los desequilibrios observados son de naturaleza transitoria o
estructural. Este artículo examina precisamente esa distinción para los saldos
comerciales bilaterales de Ecuador con ocho socios regionales durante 2001–2025.
Se aplica la prueba de raíz unitaria con quiebre estructural endógeno de Zivot
y Andrews (1992) a datos mensuales del Banco Central del Ecuador, con selección
de rezagos mediante el criterio de información de Akaike. Los resultados
indican que, una vez incorporado el quiebre estructural endógeno, se rechaza la
hipótesis nula de raíz unitaria, confirmando que los desequilibrios comerciales
con socios regionales son de naturaleza transitoria, aunque sujetos a
desplazamientos de nivel por choques estructurales. La dolarización ha aportado
estabilidad nominal, pero restringe mecanismos de ajuste ante perturbaciones
externas. Estos hallazgos apuntan a la necesidad de complementar la estabilidad
monetaria con reformas estructurales que corrijan la tendencia deficitaria
subyacente y políticas comerciales activas que moderen el impacto de las
fluctuaciones cíclicas.
Palabras Clave: Balanza comercial bilateral; estacionariedad;
quiebres estructurales endógenos; dolarización; sostenibilidad externa.
* Magister en Finanzas
mención en Dirección Financiera. Ingeniero
Comercial. Profesor Auxiliar 2 Grado 2 de la Carrera de Contabilidad y
Auditoría en la Universidad
Técnica de Machala, Machala, El Oro, Ecuador. E-mail: csoto@utmachala.edu.ec ORCID: https://orcid.org/0000-0001-5199-9246
** Doctor en Análisis
Económico y Estrategia Empresarial. Magister en Administración de Empresas. Ingeniero
Agrónomo. Docente de la Facultad de Ciencias Empresariales en la Universidad
Técnica de Machala, Machala, El Oro, Ecuador. E-mail: sarias@utmachala.edu.ec ORCID: https://orcid.org/0000-0003-4459-9767
*** Doctora en Ciencias
Contables y Empresariales. Profesora Investigadora Nivel 1 Grado 3 del Área de
Ciencias Empresariales en la Universidad Técnica de Machala, Machala, El Oro,
Ecuador. E-mail gzuniga@utmachala.edu.ec ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4924-9806
**** Doctor en Ciencias
Económicas. Magister en Tributación y Finanzas. Economista Agropecuario. Profesor Agregado
3 de la Carrera de Economía en la Universidad Técnica de Machala, Machala, El Oro, Ecuador: E-mail: vsalcedo@utmachala.edu.ec ORCID: https://orcid.org/0000-0001-9821-3722
Recibido: 2026-03-19 •
Aceptado: 2026-06-06
Ecuador’s trade balance: Stagnation, structural breaks and post-dollarization shocks
Abstract
In a dollarized economy like Ecuador, the absence of an independent monetary and exchange rate policy means that external sector adjustment depends exclusively on price dynamics and the productive structure. However, trade balance studies have tended to describe its behavior without distinguishing whether the observed imbalances are transitory or structural in nature. This article examines precisely this distinction for Ecuador’s bilateral trade balances with eight regional partners during 2001–2025. The unit root test with endogenous structural breakdown of Zivot and Andrews (1992) is applied to monthly data from the Central Bank of Ecuador, with lag selection using the Akaike information criterion. The results indicate that, once endogenous structural breakdown is incorporated, the null hypothesis of a unit root is rejected, confirming that trade imbalances with regional partners are transitory in nature, although subject to shifts in level due to structural shocks. Dollarization has provided nominal stability, but it restricts adjustment mechanisms in the face of external shocks. These findings point to the need to complement monetary stability with structural reforms that correct the underlying deficit trend and active trade policies that moderate the impact of cyclical fluctuations.
Keywords: Bilateral trade balance; stationarity; endogenous structural breakdowns; dollarization; external sustainability.
Introducción
Después
de varios años de profunda crisis económica (Jácome, 2004; Cueva y Díaz, 2019),
caracterizados por episodios de alta y persistente inflación, las autoridades
del Ecuador adoptaron la dolarización oficial en enero de 2000. Este cambio de
régimen implicó la sustitución de la moneda nacional por el dólar
estadounidense, lo que contribuyó a estabilizar el nivel de precios y a
contener las presiones inflacionarias (Cueva y Díaz, 2019). Como resultado, la
economía transitó hacia un entorno de inflación de un solo dígito en los años
posteriores a la adopción del nuevo régimen monetario.
No
obstante, de acuerdo con la literatura (Castillo–Ponce et al., 2021;
Bonilla–Bolaños y Villacreses, 2023), la adopción de la dolarización derivó en
restricciones externas para una economía en desarrollo como Ecuador, que
depende primordialmente de exportaciones de materias primas o bienes con baja
cadena de valor incorporada (Proaño et al., 2019; Bejarano et al., 2020;
Alarcón, 2022); mientras que sus importaciones se concentran en bienes de
capital y bienes de consumo manufacturados (Alarcón, 2022,
Andino et al., 2022; Banco Central del Ecuador [BCE], 2025).
A
pesar de la estabilidad nominal alcanzada, en lo que va de siglo la estructura
del sector externo ecuatoriano ha mantenido rasgos de vulnerabilidad
(Bonilla–Bolaños y Villacreses, 2023; Pérez et al., 2023). Las variaciones de
los precios internacionales, en especial del petróleo y de los productos
agrícolas, siguieron determinando el desempeño de las cuentas externas, lo que
ha hecho a la economía ecuatoriana especialmente sensible a esas fluctuaciones.
En este sentido, Alarcón (2022) señala que la abundancia de petróleo en Ecuador
ha frenado la diversificación productiva; mientras que García–Albán et al.
(2021), aportan evidencia empírica sobre la vulnerabilidad de la economía
ecuatoriana a los choques del precio del crudo, en línea con lo que
Martín-Mayoral y Carvajal (2023) documenta sobre su impacto asimétrico en el
ciclo económico con efectos directos sobre la dinámica del sector externo.
Al
tener una canasta de exportaciones muy sensibles a fluctuaciones de precios y
con baja complejidad económica, por un lado, y una estructura de importaciones
concentradas en manufacturas y bienes de capital, por el otro, el resultado
comercial de Ecuador tiende a presentar un carácter deficitario con respecto a
los principales socios comerciales dentro de la región, aun incluyendo las
exportaciones petroleras, comprometiendo la posición externa del país
(Castillo-Ponce et al., 2021; Tapia-Toral et al., 2022). Por ejemplo, luego de
la dolarización, Ecuador ha presentado en promedio durante el 70% del tiempo,
un déficit comercial bilateral mensual con respecto a sus
principales socios de América del Sur (BCE, 2025), lo
que evidencia la persistencia de desequilibrios en el sector externo.
La
literatura internacional ha incorporado de manera creciente herramientas
econométricas que consideran la presencia de quiebres estructurales en el
análisis de los desequilibrios externos, particularmente en el estudio de
balanzas comerciales y cuentas corrientes en economías en desarrollo (Perron,
1989; Lee y Strazicich, 2003; Garg y Prabheesh, 2021).
En
este marco, algunos trabajos destacan que la inclusión de cambios de régimen
altera de forma relevante la interpretación de la sostenibilidad externa. Así,
Dülger (2016) muestra que la consideración de quiebres estructurales endógenos
incide en la evaluación de la sostenibilidad de la cuenta corriente en
economías desarrolladas y en desarrollo; mientras que Garg y Prabheesh (2021),
evidencian que la incorporación de rupturas endógenas en el análisis de series
externas mejora la identificación de la sostenibilidad en países con déficits
persistentes, resultado relevante tanto para pruebas de cointegración como de
raíz unitaria.
Por
otra parte, existe un conjunto de estudios que examinan la sostenibilidad de
los desequilibrios externos en distintas regiones, como África subsahariana
(Hashiguchi y Hamori, 2012), Ghana (Owusu-Afriyie y Oppong, 2015), Venezuela
(Molero et al., 2025) y las economías de la ASEAN (Richard y Tiwari, 2014),
aunque bajo enfoques metodológicos no necesariamente homogéneos, en línea con desarrollos más amplios en la
literatura de series de tiempo aplicadas al análisis macroeconómico (Perron,
1989; Zivot y Andrews, 1992).
En
el caso ecuatoriano, el análisis de los saldos comerciales bilaterales desde
esta perspectiva sigue siendo limitado en la literatura empírica,
particularmente cuando se consideran posibles cambios estructurales en el
comportamiento de las series. Esta ausencia resulta relevante en una economía
dolarizada, donde los mecanismos de ajuste difieren de aquellos observados en
economías con política cambiaria activa.
El
valor de esta investigación se apoya en dos ejes. Primero, se aparta del
análisis agregado para examinar con minuciosidad los intercambios bilaterales
con los socios regionales de Ecuador, una escala de detalle que ha pasado casi
inadvertida en la literatura empírica. A esto se suma el uso del test de Zivot y Andrews (1992), cuya capacidad
para localizar quiebres estructurales de forma endógena es vital para entender
si los desequilibrios comerciales son simples baches pasajeros o fallas
persistentes derivadas de cambios de régimen. En última instancia, lo que se
busca es generar evidencia actualizada sobre la dinámica de la balanza
comercial bajo el esquema de dolarización y, fundamentalmente, medir la capacidad
real del país para sostener su sector externo frente a choques estructurales.
En
este contexto dual de fragilidad en la estructura productiva–comercial y
estabilidad, resulta importante responder a la siguiente pregunta: ¿Cuál es la
naturaleza de los saldos comerciales bilaterales a los que Ecuador ha tenido
que hacer frente después de la dolarización?; ¿Presentan las series del saldo
comercial bilateral características de estacionariedad o raíz unitaria,
considerando la presencia de quiebres estructurales endógenos? Al respecto, se
debe resaltar que los estudios disponibles sobre la balanza comercial
ecuatoriana (Castillo-Ponce et al., ٢٠٢١; Tapia-Toral et al., ٢٠٢٢), han privilegiado en buena medida
un análisis descriptivo del saldo y su vínculo con precios internacionales o
acuerdos comerciales, sin diferenciar claramente entre desequilibrios
transitorios y persistentes.
Por
ende, es crucial abordar la naturaleza econométrica de estos saldos por medio
de pruebas avanzadas de raíz unitaria que consideren quiebres estructurales
(Perron, ١٩٨٩; Zivot y
Andrews, ١٩٩٢), a fin
de examinar si estos desajustes son efectivamente temporales o, por el
contrario, son duraderos (es decir, estructurales). La respuesta que se obtenga
tendrá una implicación directa y profunda en la formulación de política
económica: permitirá dilucidar si las correcciones se materializan de manera
automática por las fuerzas del ciclo o si la situación requiere, de forma
obligatoria, de transformaciones en la matriz productiva y la estructura
competitiva nacional y en el comercio regional.
La
distinción analítica entre la transitoriedad de un choque y la persistencia de
una perturbación, ha conducido a la literatura internacional hacia el empleo de
pruebas de raíz unitaria que admiten rupturas endógenas (Perron, ١٩٨٩; Zivot y Andrews, ١٩٩٢). Pese a la robustez de este
enfoque, su aplicación en el estudio de los flujos bilaterales de Ecuador con
sus socios regionales permanece como una veta escasamente explorada. Cabe
acotar que el análisis de las relaciones de equilibrio de largo plazo y sus
vectores de ajuste dinámico se reserva para una etapa ulterior, dada la
densidad del tratamiento metodológico y el volumen de datos que suponen los
intercambios desagregados.
El
artículo se organiza de la siguiente manera: La sección 2, presenta la
fundamentación teórica; la sección 3, describe el enfoque metodológico y los
datos; la sección 4, presenta y discute los resultados; y la sección 5, recoge
las conclusiones e implicaciones de política.
1.
Fundamentación teórica
La
evaluación rigurosa de la posición externa de una nación se constituye como el
punto de partida para el diseño de política económica. Dicho análisis, por lo
general, se inscribe en el marco de la Balanza de Pagos, sistema contable definido
por el International Monetary Fund (IMF,
2009) que registra sistemáticamente las transacciones entre residentes y no
residentes de un país. En particular, la Balanza Comercial de Bienes figura
como un componente esencial de la Cuenta Corriente, dada su función de
registrar el intercambio efectivo de mercancías. Se configura un déficit cuando
las importaciones (CIF) superan a las exportaciones (FOB); y un superávit en el
caso contrario.
La
balanza comercial establece una conexión directa entre el sector externo y el
crecimiento. Este saldo, de hecho, afecta variables tan críticas como la
acumulación de reservas, la capacidad de endeudamiento y la sostenibilidad de
la cuenta corriente (Obstfeld y Rogoff, 1996). Por tanto, resulta fundamental
comprender su dinámica profunda si se desea dilucidar las verdaderas
implicaciones macroeconómicas de cualquier desequilibrio que se presente.
1.1.
Naturaleza transitoria de los desequilibrios comerciales bilaterales
Desde
la perspectiva de un país individual, la balanza comercial total se compone de
la suma de sus balanzas comerciales bilaterales, lo cual refleja la diferencia
entre los valores de exportaciones e importaciones con cada uno de sus socios
comerciales (IMF, 2009). En este contexto, la sostenibilidad de los
desequilibrios externos ha sido ampliamente analizada en la literatura a partir
de enfoques intertemporales que vinculan el comportamiento de las exportaciones
e importaciones con la restricción presupuestaria externa (Trehan y Walsh,
1991; Husted, 1992; Milesi-Ferretti y Razin, 1996).
Ahora
bien, se denomina desequilibrio transitorio a un déficit o superávit en la
balanza comercial que surge por choques de corto plazo y tiende a corregirse
sin requerir transformaciones estructurales en el patrón del comercio exterior.
Desde el punto de vista econométrico, la transitoriedad del saldo comercial es
consistente con la estacionariedad de la serie, en la medida en que un proceso
estacionario exhibe reversión a la media y disipa los efectos de perturbaciones
transitorias (Enders, 2014). En este sentido, la estacionariedad del saldo
comercial puede interpretarse como evidencia de reversibilidad de los
desequilibrios observados y, por tanto, como un resultado compatible con la
sostenibilidad de la posición externa en el marco de la restricción
presupuestaria intertemporal (Trehan y Walsh, 1991; Husted, 1992).
Una
serie estacionaria presenta un valor medio constante y una varianza finita;
tras un choque, la trayectoria del saldo tiende a regresar a su media (Enders, 2014).
Esta propiedad implica que los desequilibrios comerciales observados son, en
última instancia, reversibles, en la medida en que los efectos de los choques
se disipan con el tiempo y la serie retorna a su trayectoria promedio. Entre
este tipo de perturbaciones se encuentran las caídas temporales de los precios
internacionales de los principales productos de exportación, los choques en los
términos de intercambio y las contracciones cíclicas de la demanda interna que
reducen las importaciones de forma transitoria. Para el caso ecuatoriano, el
análisis de esta reversión requiere considerar la posible presencia de quiebres
estructurales (Zivot y Andrews, 1992).
La
estacionariedad del saldo comercial puede contrastarse empíricamente mediante
pruebas de raíz unitaria diseñadas para series con posibles cambios de régimen.
En particular, la prueba de Zivot y Andrews (1992) extiende el contraste
estándar de Dickey y Fuller (1979), al incorporar de forma endógena un quiebre
estructural simultáneamente en el intercepto y en la tendencia de la serie
(Modelo C), evitando así el sesgo hacia la no estacionariedad que genera
ignorar dichos quiebres (Perron, 1989).
Si
la hipótesis nula de raíz unitaria es rechazada una vez controlado el quiebre
estructural, ello sugiere que la serie es estacionaria en tendencia —sus
fluctuaciones son estacionarias alrededor de una función de tendencia
determinística segmentada en el punto de quiebre. En este sentido, los déficits
o superávits comerciales pueden interpretarse como transitorios, lo cual es
consistente con la capacidad de ajuste del sector externo en el largo plazo.
1.2.
Desequilibrio comercial persistente o estructural
Un
saldo comercial sin señales claras de autocorrección se caracteriza
econométricamente como un proceso I(1), en el que cada choque desplaza el nivel
de la serie de forma permanente y la trayectoria resultante no gravita hacia
ningún valor medio fijo (Enders, 2014). A diferencia de una serie estacionaria,
donde los efectos se disipan con el tiempo, la corrección espontánea de un
proceso I(1) resulta improbable y requiere una intervención activa o un cambio
real en las condiciones subyacentes del intercambio.
Conviene,
no obstante, no extrapolar esta caracterización más allá de lo que permite. Que
una serie sea I(1) es un hecho estadístico, no una sentencia económica: no
revela las causas de esa persistencia, que pueden radicar en fallas
productivas, restricciones de política comercial o choques externos
prolongados. Hablar de desequilibrio “estructural” en sentido económico, exige
un paso adicional: Identificar los determinantes subyacentes que impiden la
corrección (Garg y Prabheesh, 2021).
En
consecuencia, este estudio reserva el término “persistente” para describir el
comportamiento estadístico de las series —ausencia de reversión a la media— y
no como sinónimo de desequilibrio estructural de política económica. Las
recomendaciones que se derivan del análisis se apoyan en la interpretación
económica del contexto, no en la propiedad estadística en sí misma, evitando
conclusiones que excedan lo que la evidencia econométrica permite sostener.
En
este contexto, el superávit o déficit comercial puede mostrar una inercia
difícil de revertir, sosteniéndose o agravándose con el paso del tiempo. Dülger
(2016), documenta este fenómeno para economías desarrolladas y en desarrollo:
los desequilibrios de cuenta corriente llegan a mantenerse durante décadas
antes de que operen los mecanismos de ajuste, especialmente cuando la serie
incorpora quiebres estructurales endógenos que alteran permanentemente su nivel
de equilibrio. Para Ecuador esto no es un dato menor: su balanza comercial ha
atravesado episodios de ruptura ligados a la caída de los precios del petróleo,
la crisis financiera de 2008 y la pandemia de 2020.
A
esto se suma un problema de fondo: las economías que dependen casi
exclusivamente de exportar unos pocos bienes primarios acumulan desequilibrios
que el mercado rara vez corrige por sí solo, porque la fuente del problema —la
escasa diversificación— no responde a señales de precio de corto plazo (Molero
et al., 2025). Ecuador encaja en ese perfil.
Lo
que sí queda claro es que, cuando el desequilibrio es persistente, la política
económica no puede esperar una corrección automática: se requiere una
intervención activa o una transformación en la estructura productiva y
comercial del país (Garg y Prabheesh, 2021). Determinar si los saldos
bilaterales de Ecuador caen en esa categoría —o si sus desequilibrios son
simplemente transitorios— es precisamente lo que este estudio busca establecer.
1.3.
Sostenibilidad de la cuenta corriente y vínculo con la balanza comercial
La
sostenibilidad de la cuenta corriente es un aspecto clave para la estabilidad
macroeconómica externa. Su fundamento teórico radica en la Restricción Presupuestaria
Intertemporal (IBC, por sus siglas en inglés) según la cual una economía es
solvente si puede cubrir su deuda externa con superávits futuros (Obstfeld y
Rogoff, 1996), condición que en la práctica se verifica cuando las
exportaciones y las importaciones mantienen una relación de cointegración de
largo plazo (Husted, 1992).
Esta
condición asegura el cumplimiento de la IBC, puesto que impide que los
desequilibrios externos sigan una trayectoria explosiva. En su forma más
estricta, la IBC requiere β=(1,−1), lo que implica que el saldo comercial es estacionario en
niveles y los déficits son completamente revertibles (Husted, 1992). En su
forma débil, basta con que exportaciones e importaciones estén cointegradas con
cualquier vector β para
garantizar la sostenibilidad de largo plazo. Cuando no existe cointegración
alguna, la economía viola la IBC y los desequilibrios pueden seguir una
trayectoria explosiva, donde β denota el vector de cointegración de largo plazo entre exportaciones
(X_t) e importaciones (M_t).
A
pesar de que el criterio de la IBC constituye el fundamento teórico, la
práctica ha demostrado que los modelos iniciales, que asumen linealidad, son
insuficientes para capturar la compleja dinámica real de los saldos externos.
Cabe señalar que el análisis actual de esta temática ha avanzado hacia modelos
que incorporan no linealidades y umbrales de ajuste (Poulakis y Kyrkilis,
2024), cuyo contraste empírico excede el alcance del presente estudio, pero
constituye una extensión natural del mismo.
Por
su parte, Garg y Prabheesh (2021) examinaron economías con déficits crónicos
mediante pruebas de cointegración con rupturas estructurales endógenas. Su
trabajo demostró que la sostenibilidad a largo plazo puede verificarse con
mayor precisión al incorporar quiebres estructurales endógenos en las pruebas
de cointegración entre flujos de importación y exportación.
En
el presente estudio, el análisis se circunscribe a la primera condición
necesaria para verificar la sostenibilidad: determinar si los saldos
comerciales bilaterales son series estacionarias o integradas, controlando la
presencia de quiebres estructurales endógenos. Este paso es previo e
indispensable al análisis de cointegración, dado que la existencia de una
relación de equilibrio de largo plazo entre exportaciones e importaciones solo
puede evaluarse correctamente cuando se conoce el orden de integración de cada
variable (Engle y Granger, 1987). El análisis de cointegración bilateral
constituye una extensión natural del presente trabajo que se reserva para
investigación futura.
2.
Metodología
El
presente estudio emplea un enfoque cuantitativo con un diseño no experimental y
longitudinal, centrado en el análisis de series históricas de la Balanza
Comercial Bilateral (BC) de Ecuador con determinados socios comerciales, sin
manipulación de variables. El objetivo principal es de carácter
descriptivo–explicativo, orientado a caracterizar la tendencia y la volatilidad
del saldo bilateral, así como examinar el carácter estacionario o no de los
desequilibrios comerciales bilaterales de Ecuador.
La
población de estudio corresponde a la Balanza Comercial Bilateral de Ecuador
frente a los países de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y del Mercado
Común del Sur (MERCOSUR), excluyendo a Paraguay. La muestra se selecciona de
manera no probabilística e incluye ocho socios suramericanos clave, con 295
observaciones mensuales para cada relación bilateral entre enero de 2001 y
julio de 2025. La incorporación de socios comerciales clave y un amplio rango
temporal confieren al análisis una ventaja tanto espacial como temporal, lo que
posibilita registrar ciclos económicos regionales y dinámicas heterogéneas.
La
recolección de los datos se llevó a cabo a través de la técnica de revisión
documental, empleando bases de datos estructuradas provenientes de fuentes
oficiales. En particular, se utilizaron las Estadísticas de Comercio Exterior
de Bienes del Banco Central del Ecuador (BCE, 2025). La Balanza Comercial de
Ecuador con el país “i” en el período “t” se define formalmente como:
(1)
En
este contexto, las exportaciones se valoran en FOB y las importaciones en CIF:
esto representa la restricción metodológica estándar en la valoración del saldo
bilateral. La muestra comprende las series BC_ARG (Argentina), BC_BOL
(Bolivia), BC_BRA (Brasil), BC_CHL (Chile), BC_COL (Colombia), BC_PER (Perú),
BC_URY (Uruguay) y BC_VEN (Venezuela). Estas se presentan en millones de
dólares y representan el saldo del intercambio comercial de Ecuador con cada
uno de los países mencionados. Además, se consideran los siguientes subperíodos
económicos de referencia para identificar cambios estructurales en la conducta
de la balanza comercial: 2001–2006 (post–dolarización), 2007–2014 (boom de las materias primas) y 2015–2025 (período
reciente).
En
cuanto a los métodos de análisis de la información recopilada, el estudio
combina una fase descriptiva con una explicativa. Primero, se utiliza la
estadística descriptiva univariante para establecer la media, la desviación
estándar y el rumbo principal de cada saldo partiendo de la tendencia obtenida
con el Filtro Hodrick–Prescott (Hodrick y
Prescott, 1997). En segundo lugar, como elemento clave de la metodología, se
utilizan métodos para el análisis de series temporales; específicamente, la
prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews
(ZA) (Zivot y Andrews, 1992).
Esta
prueba se emplea en su versión más detallada, el Modelo C (quiebre en
intercepto y tendencia), que posibilita la detección de un quiebre estructural
que afecta simultáneamente tanto la pendiente como el nivel de la serie al mismo
tiempo. Esta elección de método es fundamental porque posibilita la
identificación endógena de un solo quiebre estructural (TB) y el contraste
entre la hipótesis nula de raíz unitaria y la alternativa estacionaria, después
de tener en cuenta ese quiebre. Así, se determina si cada serie tiene un
comportamiento permanente o transitorio.
La
selección de los rezagos se lleva a cabo automáticamente utilizando el Criterio
de Información de Akaike (AIC), (Akaike
(1974), con un límite superior de 15 rezagos. La significancia estadística se
determina al 5%, cotejando el t–estadístico de la prueba ZA con el valor
crítico específico para el Modelo C con muestra finita de – 5,176 (empleado
como valor de referencia para la toma de decisiones).
Los
siguientes criterios se utilizan para clasificar la naturaleza de la serie: La
clasificación transitoria (estacionaria con quiebre) ocurre cuando el valor
absoluto del t–estadístico es superior al valor crítico al 5% (es decir, el
t-estadístico es más negativo), lo que significa que se rechaza la hipótesis
nula de raíz unitaria y, desde una perspectiva económica, indica que los
choques son temporales y el saldo regresa a su nivel de equilibrio.
Por
el contrario, la clasificación permanente (no estacionaria) se da si el valor
absoluto del t-estadístico es menor que el valor crítico al 5% (es decir, el
t-estadístico es menos negativo). Eso significa que no se rechaza la hipótesis
nula y, en términos económicos, que los choques son permanentes y el saldo
modifica su nivel de equilibrio de forma perdurable. Se utilizan rutinas
personalizadas con el software econométrico EViews 12 (IHS Global, 2022) para obtener los
resultados, determinando si cada serie presenta un comportamiento transitorio o
permanente.
3.
Resultados y discusión
3.1.
Estabilidad de la balanza comercial bilateral de Ecuador
La
presentación de resultados se organiza en dos etapas que se complementan entre
sí, conforme al modelo metodológico sugerido. En primer lugar, se proporciona
un análisis descriptivo de las series temporales, analizando la evolución y la
tendencia suavizada del saldo comercial bilateral para determinar los rasgos de
la media, la inestabilidad y el rumbo mayoritario de los desbalances.
En
segundo lugar, se presentan los resultados econométricos del modelo C de la
prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews
(ZA). Esto proporciona la evidencia formal para establecer el tipo de
estabilidad estructural del saldo de la balanza comercial ecuatoriana y medir
el efecto duradero de los quiebres endógenos detectados. Estos resultados
posibilitan distinguir si los desequilibrios detectados son simplemente
efímeros o si se deben a alteraciones permanentes en las relaciones comerciales
regionales.
a.
Análisis de la evolución y tendencia del saldo comercial
El
Gráfico I, refleja la evolución del saldo de la balanza comercial de Ecuador
con ocho socios comerciales principales entre el año 2001 y el año 2024,
evidenciando las variaciones mensuales y la tendencia suavizada de cada serie.
En efecto, a pesar de que las trayectorias son distintas, el análisis de la
balanza comercial de Ecuador con respecto a sus socios regionales principales
ilustra que el país andino tiene una tendencia mayoritaria hacia saldos
deficitarios.

Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥.
Gráfico I: Evolución mensual y tendencia suavizada de la
balanza comercial bilateral de Ecuador con socios regionales (2001–2025)
En
concreto, Ecuador ha experimentado déficits persistentes en el comercio con
Argentina y Colombia. La relación con Argentina se agudiza especialmente entre
2023 y 2024, alcanzando picos de déficit marcados, lo cual contrasta con una
estabilidad relativa entre 2004 y 2011. Asimismo, la balanza con Colombia ha
mantenido un déficit estable, con picos negativos significativos para Ecuador
en 2020 y 2023. Estos sucesos están relacionados con el efecto de la pandemia a
nivel mundial y los desequilibrios en el comercio entre ambos países. En las
relaciones con Bolivia el saldo deficitario es también el patrón usual, aunque
recientemente muestra indicios de recuperación para Ecuador en 2023–2024.
Por
otra parte, el comportamiento comercial con Uruguay y Chile manifiesta patrones
diferentes. El saldo con Chile es caracterizado por una gran inestabilidad,
presentando un patrón alternante entre déficits y superávits, con picos
destacados durante los años 2008–2010 que coincidieron con la crisis financiera
mundial. Aunque entre 2014 y 2019 hubo períodos de estabilidad, se notó una
caída brusca en la balanza rumbo a 2022. En cuanto a la balanza comercial de
Ecuador con Uruguay, esta tiende hacia el déficit, aunque en comparación con
otros socios es más moderado; sin embargo, esta relación no estuvo exenta de
las conmociones globales y se evidenció que sufrió quiebres durante la pandemia
y la crisis del 2008, lo cual hizo que su volatilidad aumentara.
Por
último, las dinámicas comerciales con Venezuela y Brasil revelan lo complejas
que son estas economías. Ecuador ha experimentado un déficit sostenido en su
comercio con Brasil, con interrupciones notables en los años 2015 y 2020, que
se vincularon con las recesiones de la región y la pandemia. Sin embargo, la
tendencia más reciente expone una pequeña disminución del déficit, lo que
podría señalar un ajuste estructural emergente en la composición del
intercambio.
Por
otra parte, la balanza con Venezuela presenta la trayectoria más irregular,
caracterizada por un déficit en aumento para Ecuador hasta 2016 y luego por un
período de declive y una extrema volatilidad que revela las fracturas
estructurales en el mercado venezolano a causa de su severa crisis interna. La
necesidad de diversificar y robustecer la posición exportadora de Ecuador en el
contexto regional se ratifica con estos resultados, que indican una tendencia
al aumento del déficit y a la volatilidad elevada, además del saldo consolidado
con los socios agregados (BC_SOCIOS).
La
balanza comercial y el saldo agregado reflejan una tendencia muy negativa para
Ecuador, con la mayor parte de las series (siete de nueve) en esa dirección, lo
que señala que el país tiene una posición neta de importador dentro del área
geográfica. La investigación de las rupturas sistémicas y las tendencias en la
balanza comercial bilateral de Ecuador con sus socios más importantes, indica
que el déficit persistente y una gran susceptibilidad a los choques externos,
son los elementos fundamentales del dinamismo comercial en la región.
En
la última década, sobre todo desde 2014, cuando el déficit se volvió más
volátil o se consolidó en relaciones clave como las que se tienen con Colombia
y Argentina (siendo esta última una relación con un déficit consistente y
creciente), este panorama ha tomado fuerza. Este modelo estructural manifiesta
la dependencia de Ecuador en cuanto a los productos y servicios que generan sus
socios, así como las restricciones competitivas.
Una
observación importante es la sensibilidad significativa que tiene el saldo
comercial de Ecuador frente a los acontecimientos macroeconómicos sistémicos.
Las líneas de tendencia muestran quiebres evidentes y picos de volatilidad que
están relacionados con choques regionales y externos. En particular, la crisis
global del año 2008 y la pandemia de 2020, causaron interrupciones en el nivel
de déficit y en la volatilidad de casi todas las balanzas estudiadas. Por su
parte, las recesiones a nivel regional y las crisis de precios de productos
básicos entre los años 2014 y 2015, llevaron a descensos sostenidos y al
incremento del déficit con países como Brasil y Bolivia. Esta vulnerabilidad
destaca la exposición de la economía de Ecuador a los ciclos económicos de sus
principales mercados y fuentes de importación.
Además,
se detectan patrones diferentes en la administración del riesgo comercial
bilateral. A pesar de que la relación con Chile es la única que presenta una
alternancia entre saldos positivos y negativos, lo que indica una volatilidad
elevada, su tendencia más reciente ha estado marcada por un déficit. En cambio,
la balanza con Venezuela ofrece el comportamiento más volátil y anómalo, lo
cual es resultado directo de la crisis económica y política interna que tuvo
lugar en ese país desde 2016 y provocó desajustes estructurales en su mercado.
Estos
casos extremos denotan lo complicado que ha sido para Ecuador sostener una
posición comercial estable ante mercados con estructuras económicas muy
diferentes o colapsadas. La balanza con Brasil es la única que revela indicio
de un posible ajuste estructural incipiente, puesto que evidencia una leve
disminución del déficit en el período más reciente, aunque este sigue
existiendo como un saldo negativo.
En
resumen, la dinámica comercial bilateral de Ecuador se distingue por no poder
mantener saldos neutros o superávits, manteniendo el equilibrio del saldo en el
tiempo anterior a la crisis mundial de 2008. La necesidad urgente de poner en
marcha políticas de diversificación de mercados y productivas se desprende del
aumento del déficit y la volatilidad después de 2014. Esto es fundamental para
disminuir la vulnerabilidad frente a los frecuentes impactos externos y para
lograr un equilibrio estructural en el comercio con la región, lo que
posibilita que Ecuador aproveche las ventajas potenciales de la integración
regional sin poner en riesgo su estabilidad a nivel macroeconómico.
Con
el fin de aportar a la descripción cualitativa anterior, la Tabla 1 recoge un
resumen de las estadísticas descriptivas y la conducta reciente de la balanza
comercial bilateral de Ecuador con sus principales socios regionales entre 2001
y 2025. Este resumen cuantitativo contiene indicadores fundamentales, como la
media, la volatilidad y la tendencia principal del saldo comercial; posibilitando
un análisis comparativo detallado que complementa la comprensión de las
tendencias y patrones observados en el análisis anterior.
Tabla 1
Estadísticas descriptivas y comportamiento reciente de la balanza
comercial bilateral de Ecuador con socios regionales (2001–2025)
|
Balanza comercial, en millones |
Tendencia |
|||
|
Socio |
Media |
Volatilidad (D.E.) |
Dirección predominante |
Años recientes |
|
Argentina |
-24,17 |
19,04 |
Déficit |
Agudización fuerte |
|
Bolivia |
-10,79 |
13,97 |
Déficit |
Atenuación |
|
Brasil |
-60,24 |
23,18 |
Déficit |
Ligera atenuación |
|
Chile |
44,04 |
62,29 |
Superávit |
Atenuación |
|
Colombia |
-77,33 |
28,80 |
Déficit |
Agudización |
|
Perú |
32,76 |
50,61 |
Superávit |
Atenuación |
|
Uruguay |
-48,24 |
33,47 |
Déficit |
Estable |
|
Venezuela |
-3,75 |
48,53 |
Neutra |
Tendencia plana |
|
Promedio Socios |
-18,46 |
15,44 |
Déficit |
Ligera agudización |
Nota: Los valores de la media y
la desviación estándar representan millones de dólares (USD). La volatilidad de
la serie se mide con la desviación estándar. La tendencia fue estimada con el
Filtro Hodrick–Prescott.
Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥.
La
media de la balanza comercial expone que, en el largo plazo, Ecuador tiene una
posición de déficit con casi todos sus socios, principalmente con Brasil (con
un déficit promedio de – 60,24 USD millones) y Colombia (con uno de – 77,33 USD
millones), que son los más altos. El promedio consolidado con los socios
también tiene un déficit de 18,46 USD millones. Por otra parte, Ecuador tiene
un superávit promedio considerable con Perú (+ 32,76 USD millones) y Chile (+
44,04 USD millones). La balanza comercial con Venezuela es casi neutra (solo –
3,75 millones de dólares), muy cerca de cero.
En
cuanto a la balanza comercial de Ecuador, es sumamente alta la volatilidad con
tres socios: Chile (D.E. = 62,29), que muestra una alternancia de déficits y
grandes superávits, lo que convierte a esta relación en la más inconstante; y
Perú (D.E. = 50,61) y Venezuela (D.E. = 48,53), que también presentan niveles
altos de volatilidad, lo cual sugiere una amplia dispersión de los saldos
alrededor del promedio y una sensibilidad máxima a las fluctuaciones
económicas. En cambio, el nivel de volatilidad es menor, pero todavía
importante, en Uruguay (D.E. = 33,47) y Colombia (D.E. = 28,80). A pesar de que
sus déficits sean persistentes, Argentina, Brasil y Bolivia tienen la menor
volatilidad.
En
cuanto al sentido de la tendencia del saldo en los últimos años (más o menos
entre 2020 y 2024), es importante señalar que, según los resultados, se observa
un deterioro generalizado del saldo comercial de Ecuador. En particular, con
dos de los ocho socios se ha intensificado el déficit, Argentina y Colombia,
así como el promedio consolidado (Socios Agregados). Esto señala que el
desbalance comercial en contra de Ecuador ha aumentado en el período más
reciente.
Sin
embargo, los resultados de la tendencia indican que hay una atenuación, lo que
quiere decir que el superávit se mantiene o el déficit disminuye en las
situaciones de comercio con Brasil, Perú y Chile. Parece que esto señala un
reajuste en las transacciones con estas economías, aunque Brasil continúa
siendo un gran déficit medio. Con Perú y Chile, la tendencia indica que se está
disminuyendo el superávit bilateral. Finalmente, se han estabilizado las
balanzas con Venezuela y Uruguay; en lo que respecta a Venezuela, esto
evidencia el colapso de su mercado, lo cual ha restringido el comercio
bilateral en particular debido a razones políticas.
b.
Determinación de la estabilidad estructural: Prueba Zivot-Andrews y evidencia de raíz unitaria con
quiebre endógeno
El
caso C de la prueba ZA modela un quiebre estructural que afecta tanto el
intercepto (nivel) como la tendencia (pendiente) de la serie, permitiendo una
conclusión más robusta sobre la estacionariedad. La Tabla 2, proporciona los
hallazgos con la prueba ZA para el período completo de estudio.
Tabla 2
Resultados de la prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews,
período 2001:01–2025:07
|
Socio |
Estadístico t de la prueba |
Resultado
|
Implicación (Transitoria/Permanente) |
Quiebre estructural (TB) |
Coef. |
|
ARG |
-9,992*** |
Rechazada |
Transitoria |
Dic-2001 |
-20,524** |
|
BOL |
-12,303*** |
Rechazada |
Transitoria |
Abr-2002 |
7,297 |
|
BRA |
-9,367*** |
Rechazada |
Transitoria |
Mar-2002 |
-11,824 |
|
CHL |
-9,571*** |
Rechazada |
Transitoria |
Abr-2002 |
33,230 |
|
COL |
-10,954*** |
Rechazada |
Transitoria |
Dic-2014 |
57,302*** |
|
PER |
-12,205*** |
Rechazada |
Transitoria |
Abr-2002 |
55,884** |
|
URY |
-15,089*** |
Rechazada |
Transitoria |
Dic-2012 |
32,320*** |
|
VEN |
-6,277*** |
Rechazada |
Transitoria |
Jun-2007 |
17,856 |
|
SOC |
-9,156*** |
Rechazada |
Transitoria |
Feb-2012 |
30,295*** |
Nota: *** p < ٠,٠١; ** p
< ٠,٠٥; * p < ٠,١٠. El valor crítico de la prueba al ٥٪ (١٪) es -٥,١٧٦ (-٥,٧١٩)
para el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia) en todos los casos.
Selección de rezagos por criterio AIC.
Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥
a partir de los resultados en Eviews ١٢.
Los
resultados de la prueba de Zivot-Andrews sobre
la balanza comercial bilateral ecuatoriana indican que, tras tener en cuenta la
presencia de un quiebre estructural en cada uno de los procesos, todas las
series de saldo comercial muestran estacionariedad. En consecuencia, el
hallazgo clave es que se rechaza la hipótesis nula (Ho) de raíz unitaria para
todos los socios (en cada caso, el estadístico t es significativamente superior
al valor crítico del 5%).
Como
resultado de lo anterior, los desbalances comerciales de Ecuador con sus
asociados sudamericanos no son completamente permanentes. Esto implica que
cualquier desvío o choque que afecte el saldo (déficit o superávit) de la
balanza comercial bilateral es temporal, por lo tanto, eventualmente la balanza
vuelve a su valor de equilibrio a largo plazo. Sin embargo, el quiebre
estructural que se da en cada contexto bilateral modifica o redefine
constantemente ese nivel de la relación comercial, es decir, ocurre un efecto
escalón que desplaza el balance del intercambio.
En
concreto, conforme estos hallazgos, desde 2001 el Ecuador ha presentado
balanzas comerciales con un desempeño dinámico transitorio, los choques
exógenos han cambiado el nivel promedio del saldo con cada país, así como su
ritmo de crecimiento.
b.1.
2001–2006 (Post–dolarización)
En
este período crítico después de la adopción del dólar estadounidense como
moneda, todos los socios estudiados muestran resultados significativos desde el
punto de vista estadístico para rechazar la hipótesis nula de raíz unitaria (se
ha confirmado su transitoriedad). Los valores del estadístico t (todos por
debajo de - 5,176) señalan que las series son estacionarias, incluso teniendo
en cuenta quiebres estructurales endógenos (ver Tabla 3). Esto indica que los
desbalances comerciales de Ecuador en este lapso son transitorios y están
influenciados por acontecimientos particulares que alteraron el nivel o la
tendencia, pero no produjeron modificaciones duraderas.
Tabla 3
Resultados de la prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews
en la Post–dolarización
|
Socio |
Estadístico t de la prueba |
Resultado
|
Implicación (Transitoria/Permanente) |
Quiebre estructural (TB) |
Coef. |
|
ARG |
-7,667*** |
Rechazada |
Transitoria |
Jul-06 |
8,192 |
|
BOL |
-11,111*** |
Rechazada |
Transitoria |
Ago-03 |
0,169 |
|
BRA |
-7,114*** |
Rechazada |
Transitoria |
Nov-01 |
-1,068 |
|
CHL |
-9,188*** |
Rechazada |
Transitoria |
Feb-04 |
-9,394 |
|
COL |
-9,085*** |
Rechazada |
Transitoria |
Mar-04 |
-24,184*** |
|
PER |
-8,336*** |
Rechazada |
Transitoria |
Feb-06 |
44,322*** |
|
URY |
-8,316*** |
Rechazada |
Transitoria |
Feb-05 |
-15,042 |
|
VEN |
-9,050*** |
Rechazada |
Transitoria |
Dic-04 |
-1,372 |
|
SOC |
-6,820*** |
Rechazada |
Transitoria |
Feb-05 |
-0,835 |
Nota: *** p < ٠,٠١; ** p
< ٠,٠٥; * p < ٠,١٠. El valor crítico de la prueba al ٥٪ (١٪) es - ٥,١٧٦
(- ٥,٧١٩) para el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia) en todos los
casos. Selección de rezagos por criterio AIC.
Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥
a partir de los resultados en Eviews ١٢.
Los
acontecimientos económicos importantes que ocurrieron después de la
dolarización, como la estabilización macroeconómica con la reducción de la tasa
de inflación (Onur y Togay, 2014), el crecimiento del ingreso corriente
(Ruperti et al., 2019), los ajustes en el comercio y la adaptación a nuevas
condiciones externas, se ven reflejados en las fechas de los quiebres (por
ejemplo, para Bolivia fue agosto de 2003 y para Argentina fue julio de 2006).
La existencia de quiebres con coeficientes diversos señala que estos impactos
tuvieron efectos significativos en las balanzas. Sin embargo, el comercio
bilateral del Ecuador demostró tener la capacidad de volver a su equilibrio.
b.2.
2007–2014 (Boom de las materias primas)
Respecto
al periodo de auge de las materias primas, se debe resaltar un nuevo ciclo de
resultados transitorios con la prueba ZA durante. En tal sentido, se rechaza de
nuevo la hipótesis nula en cuanto a todos los socios, corroborando así que su
comportamiento es estacionario con rupturas (ver Tabla 4). En algunos casos,
como el de Perú (-11,392) o Argentina (-12,065), el estadístico t es todavía
más significativo, lo cual indica una evidencia de transitoriedad más fuerte.
Los quiebres se reparten en fechas significativas, entre 2007 y 2010, que corresponden
a una fase de importantes eventos externos, entre ellos cambios relevantes en
los costos internacionales de las materias primas (García-Albán et al., 2021),
recesiones económicas de alcance mundial (Ray y Kozameh, 2012), y adaptaciones
comerciales a nivel regional (Yaselga y Aguirre, 2018; López-Sánchez, 2022).
Tabla 4
Resultados de la prueba de raíz unitaria de Zivot–Andrews
en el Boom de las materias primas
|
Socio |
Estadístico t de la prueba |
Resultado
|
Implicación (Transitoria/Permanente) |
Quiebre estructural (TB) |
Coef. |
|
ARG |
-12,065*** |
Rechazada |
Transitoria |
Mar-12 |
16,687** |
|
BOL |
-7,152*** |
Rechazada |
Transitoria |
Nov-07 |
4,756 |
|
BRA |
-8,614*** |
Rechazada |
Transitoria |
Oct-08 |
-0,471 |
|
CHL |
-8,317*** |
Rechazada |
Transitoria |
Jun-08 |
-113,340*** |
|
COL |
-7,995*** |
Rechazada |
Transitoria |
Abr-10 |
-26,202*** |
|
PER |
-11,392*** |
Rechazada |
Transitoria |
Sep-08 |
-118,550*** |
|
URY |
-9,545*** |
Rechazada |
Transitoria |
Oct-07 |
-36,499 |
|
VEN |
-7,234*** |
Rechazada |
Transitoria |
Oct-08 |
197,266*** |
|
SOC |
-9,520*** |
Rechazada |
Transitoria |
May-08 |
-19,935** |
Nota: *** p < ٠,٠١; ** p
< ٠,٠٥; * p < ٠,١٠. El valor crítico de la prueba al ٥٪ (١٪) es - ٥,١٧٦
(- ٥,٧١٩) para el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia) en todos los
casos. Selección de rezagos por criterio AIC.
Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥
a partir de los resultados en Eviews ١٢.
Los
coeficientes negativos y positivos resaltan la diversidad de efectos, en los
que algunos impactos hicieron que el saldo se moviera en diferentes
direcciones. Este patrón muestra un periodo de gran inestabilidad económica,
pero los mecanismos de ajuste evitaron que los desbalances se estabilizaran a
largo plazo.
b.3.
2015-2025 (Período reciente)
El
modelo de Zivot-Andrews indica que los
saldos continúan exhibiendo una conducta transitoria con rupturas estructurales
durante la última década, que comprende eventos recientes con varios
desequilibrios a nivel global y regional (ver Tabla 5). Los valores del
estadístico t se corresponden con evidentes rechazos de la raíz unitaria, que
tienen niveles significativos altos.
Tabla 5
Resultados de la prueba de raíz unitaria de Zivot-Andrews
entre 2015-2025
|
Socio |
Estadístico t de la prueba |
Resultado
|
Implicación (Transitoria/Permanente) |
Quiebre estructural (TB) |
Coef. |
|
ARG |
-8,171*** |
Rechazada |
Transitoria |
Abr-21 |
-22,113*** |
|
BOL |
-9,084*** |
Rechazada |
Transitoria |
Abr-15 |
2,985 |
|
BRA |
-6,070*** |
Rechazada |
Transitoria |
Mar-15 |
1,433 |
|
CHL |
-13,310*** |
Rechazada |
Transitoria |
Nov-19 |
-42,474*** |
|
COL |
-7,348*** |
Rechazada |
Transitoria |
Jun-23 |
-45,504*** |
|
PER |
-8,610*** |
Rechazada |
Transitoria |
Jun-19 |
-81,106*** |
|
URY |
-11,987*** |
Rechazada |
Transitoria |
Ene-16 |
15,825 |
|
VEN |
-11,595*** |
Rechazada |
Transitoria |
Nov-15 |
-19,975*** |
|
SOC |
-9,918*** |
Rechazada |
Transitoria |
Dic-15 |
3,694 |
Nota: *** p < ٠,٠١; ** p
< ٠,٠٥; * p < ٠,١٠. El valor crítico de la prueba al ٥٪ (١٪) es - ٥,١٧٦
(- ٥,٧١٩) para el Modelo C (quiebre en intercepto y tendencia) en todos los
casos. Selección de rezagos por criterio AIC.
Fuente: Elaboración propia, ٢٠٢٥
a partir de los resultados en Eviews ١٢.
Se
han identificado quiebres, algunos de los cuales son más recientes (abril de
2021 con Argentina), que muestran sucesos estructurales que modificaron la
dinámica sin causar impactos duraderos en la balanza comercial. Los
coeficientes vinculados a estos quiebres señalan movimientos en niveles y
tendencias, lo cual muestra el impacto de sucesos tales como crisis
sectoriales, alteraciones macroeconómicas y estrategias comerciales. En
términos generales, la evidencia indica que el sistema muestra resiliencia y se
ajusta hacia el equilibrio, lo que significa que los desequilibrios no
persisten por tiempo indefinido.
En
resumen, los estudios descriptivos y econométricos corroboran que las balanzas
comerciales bilaterales de Ecuador con sus socios más importantes, muestran un
comportamiento predominantemente temporal, que se distingue por desequilibrios
que pueden ser afectados por impactos y rupturas estructurales causadas por
acontecimientos macroeconómicos y crisis foráneas. Aunque se detectan déficits
duraderos en la mayor parte de las relaciones comerciales, se aprecia la
habilidad del sistema económico ecuatoriano de volver a un equilibrio a largo
plazo. Asimismo, se observan tendencias y patrones de volatilidad distintos,
dependiendo del socio, lo que pone de manifiesto la diversidad de las
relaciones comerciales en la región.
Estos
hallazgos evidencian la apremiante necesidad de robustecer la diversificación
de exportaciones de Ecuador frente a los déficits comerciales bilaterales
persistentes y a la elevada inestabilidad revelada en las cifras. Por ende, las
políticas productivas y comerciales del Ecuador deben orientar los esfuerzos
hacia la promoción de cadenas de valor más complejas, la innovación productiva
y el acceso a mercados externos estratégicos, ampliando la matriz productiva
(López-Sánchez, 2022), así como los productos y destinos para aumentar la
resiliencia comercial y disminuir los desequilibrios estructurales en la
balanza comercial ecuatoriana.
La
conducta comercial de Ecuador con sus socios suramericanos manifiesta un
desempeño que es transitorio, luego de tomar en cuenta la repercusión de
ciertos quiebres estructurales. Esto contrasta con los hallazgos
internacionales para economías en vías de desarrollo, como los encontrados por
Hashiguchi y Hamori (2012), en las zonas subsaharianas africanas, donde se
descubrió que sus déficits son permanentes, o la insostenibilidad de los
déficits comerciales de Ghana (Owusu-Afriyie y Oppong, 2015).
Sin
embargo, la situación del déficit con un desempeño temporal que muestra Ecuador
en el comercio con cada uno de sus socios regionales es consistente con el
balance de los integrantes de ASEAN–5, de acuerdo con lo que descubrieron
Richard y Tiwari (2014). En efecto, estas naciones tienen déficits comerciales
que son sostenibles. Estos hallazgos tienen un impacto directo en la
elaboración de políticas públicas, sobre todo en el hecho de que se necesita
reforzar la diversificación de la matriz exportadora y fomentar cadenas de
valor con un contenido tecnológico cada vez más alto.
Entender
que los desequilibrios en el comercio son temporales posibilita la creación de
mecanismos de estabilización y ajustes flexibles; mientras que detectar
quiebres estructurales, indica la necesidad urgente de aplicar políticas con el
objetivo de reducir riesgos externos e impulsar la resiliencia económica
mediante fomentos a la competitividad, aspecto crucial en un marco de mayor
apertura comercial como lo destacan Molero et al. (2020). Por lo tanto, las
autoridades tienen la posibilidad de concentrar recursos en alianzas
comerciales estratégicas, innovación en la producción y formación sectorial
para disminuir la vulnerabilidad a choques y optimizar la competitividad en
términos regionales.
Conclusiones
El
examen de la balanza comercial ecuatoriana durante el período enero de
2001–julio de 2025 frente a ocho socios regionales muestra un panorama en el
que predominan los déficits bilaterales con una volatilidad significativa. Los
resultados de la prueba de Zivot-Andrews
indican que, una vez identificado y controlado el quiebre estructural endógeno,
la mayor parte de las series son estacionarias en tendencia, lo que sugiere que
los desequilibrios tienden a corregirse en torno a un nuevo nivel de
equilibrio, aunque los choques de mayor envergadura desplazan ese nivel de
forma duradera. Por momentos, el comercio exterior parece responder más a los
ciclos internacionales que a factores internos que generen fallas persistentes
en las relaciones comerciales.
En
efecto, una vez incorporado el quiebre estructural, las series muestran un
comportamiento estacionario, lo que significa que los desajustes tienden a
corregirse. En otras palabras, aunque los choques externos causan cambios
temporales que pueden intensificarse en algunos casos, no parecen alterar
permanentemente el equilibrio del intercambio. Este comportamiento muestra que
el sistema comercial de Ecuador todavía tiene un margen de flexibilidad, una
especie de amortiguador que posibilita adecuarse, a los cambios del entorno, si
se fortalecen las políticas orientadas a la diversificación y a la integración
productiva con los países vecinos, esa capacidad de respuesta podría volverse
más sólida y menos dependiente del ciclo externo.
Al
observar el conjunto de resultados, se puede hacer la siguiente afirmación: la
economía ecuatoriana sigue muy expuesta a los cambios del contexto
internacional. Los precios de los productos básicos, el ritmo de crecimiento de
los socios comerciales y los episodios de crisis globales continúan definiendo,
en buena medida, el comportamiento del sector externo. Esto hace evidente la
necesidad de ampliar la base exportadora, estimular actividades con mayor valor
agregado y reducir la dependencia de bienes primarios. Conviene reconocer, sin
embargo, que la dolarización, aunque brindó estabilidad de precios y
previsibilidad, limitó los mecanismos de ajuste ante los choques externos. El
país, por tanto, se mueve dentro de un equilibrio estable pero frágil, en el
que la política económica dispone de poco espacio de maniobra.
Para
los socios con déficits que muestran mayor persistencia —Argentina, Brasil y
Colombia— los resultados apuntan a la necesidad de una estrategia de largo
plazo que combine diversificación de la oferta exportadora, revisión de los
acuerdos comerciales bilaterales y fortalecimiento de la infraestructura
logística. Estas medidas no actúan sobre el ciclo, sino sobre las condiciones
estructurales que determinan la competitividad de Ecuador en el comercio
regional.
Cuando
los desequilibrios son más bien transitorios la respuesta tiene que ser más
rápida y flexible. En esos casos, es preferible actuar con instrumentos
puntuales: fondos de compensación que ayuden a estabilizar los ingresos
externos, líneas de crédito de contingencia o acuerdos de cooperación que
funcionen por un tiempo limitado. Son medidas de contención, no soluciones
duraderas. Sin embargo, tienen el potencial de mitigar las consecuencias de los
ciclos internacionales y permitir operar a los mecanismos internos de ajuste.
Lo fundamental es implementarlas de manera equilibrada: en cantidades adecuadas
para mantener la estabilidad general, pero sin llegar a intervenciones que
alteren el desempeño del comercio.
El
estudio aporta evidencia empírica sobre la naturaleza de los desequilibrios
comerciales bilaterales ecuatorianos mediante la aplicación de la prueba de Zivot-Andrews, cuyo uso en el análisis desagregado
de saldos bilaterales para una economía dolarizada latinoamericana constituye
una contribución al vacío existente en la literatura empírica regional.
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