Artículo Original
Infectología
Kasmera 54:e5444519, 2026
P-ISSN 0075-5222 E-ISSN 2477-9628
https://doi.org/10.56903/kasmera.5444519
Influencia de la
actividad laboral en infecciones cutáneas por agentes patógenos en Alto Grande,
parroquia Cascol, 2023
Influence of occupational activity on
cutaneous infections caused by pathogenic agents in Alto Grande, Cascol Parish, 2023
Pin-Baque Walter Enrique (Autor de
correspondencia).
https://orcid.org/0000-0002-0790-6695. Universidad Estatal del Sur
de Manabí. Instituto de Posgrado. Maestría en Ciencias del Laboratorio Clínico.
Jipijapa-Manabí. Ecuador. Dirección Postal: Universidad Estatal del Sur de
Manabí. Facultad de Ciencias de la Salud. Km 1 1/2 Vía Jipijapa-Noboa. Campus
Los Ángeles. Jipijapa-Manabí. Ecuador. Teléfono: +593 96 8243403.
E-mail: pin-walter5160@unesum.edu.ec
Piguave-Reyes
José Manuel. https://orcid.org/0000-0002-6181-0555. Pontificia Universidad
Católica del Ecuador. Laboratorio Clinico. Sede
Santo Domingo. Santo Domingo-Santo Domingo de los Tsáchilas. Ecuador. Email: jmpiguave@pucesd.edu.ec
Resumen
Las infecciones de piel constituyen una carga
sanitaria significativa, especialmente
en zonas rurales, por su frecuencia, recurrencia y clínica compleja, cuyo
diagnóstico precoz es determinante en el pronóstico. El objetivo fue evaluar la
influencia de la actividad laboral en la presencia de infecciones cutáneas
causadas por agentes patógenos en la población de Alto Grande, parroquia
Cascol, durante el 2023. Se desarrolló un estudio descriptivo, transversal,
retrospectivo y explicativo. Se incluyó una muestra censal de 72 casos registrados que cumplieron
criterios específicos. La prevalencia
de infecciones cutáneas fue 2,4%, estratificada en 1,33% para ganadería y 1,06%
en agricultura. Se identificaron
ocho patógenos, predominando significativamente los agentes micóticos
(p=0,0141): 55,6% en ganaderos y 44,4% en agricultores. Se aisló Staphylococcus aureus en 12,5% de los
casos, Leishmania spp. en 1,4% de los
ganaderos y Malassezia
en 3,4% de los agricultores. Se evidenció asociación significativa entre
la actividad laboral y el perfil de infección según el sexo: Tineas en varones
agricultores (p=0,0264) y piodermas en mujeres
ganaderas (p=0,0335). El análisis por edad no mostró asociaciones estadísticas.
Los hallazgos indican un impacto ocupacional diferenciado de las infecciones
cutáneas, con carga fúngica elevada. Se recomiendan vigilancia ocupacional y
educación sanitaria para reducir riesgos y recurrencias futuras.
Palabras claves: agricultura, dermatosis ocupacionales, ganadería,
infecciones, piel.
Abstract
Skin infections represent a
significant health burden, especially in rural areas, due to their frequency,
recurrence, and complex clinical presentations, where early diagnosis is
important. The objective was to assess the influence of occupational activity
on the presence of skin infections caused by pathogenic agents in the
population of Alto Grande, Cascol parish, during
2023. A descriptive, cross-sectional, retrospective, and explanatory study was
conducted. A census sample of 72 recorded cases meeting specific criteria was
included. The prevalence of skin infections was 2.4%, stratified as 1.33% for
livestock farming and 1.06% for agriculture. Eight pathogens were identified,
with fungal agents predominating significantly (p = 0.0141): 55.6% in livestock
workers and 44.4% in agricultural workers. Staphylococcus aureus was isolated
in 12.5% of cases, Leishmania spp. in 1.4% of livestock workers, and Malassezia
in 3.4% of agricultural workers. A significant association was found between
occupational activity and infection profile by sex: tinea in male agricultural
workers (p = 0.0264) and pyoderma in female livestock workers (p = 0.0335).
Age-stratified analysis showed no statistical associations. The findings
indicate a differential occupational impact on skin infections, with a high
fungal burden. Occupational surveillance and health education are recommended
to reduce risks and future recurrences.
Keywords: agriculture, dermatitis,
occupational, livestock farming, infections, skin diseases.
Recibido: 03/10/2025 | Aceptado: 14/10/2025 | Publicado: 22/02/2026
Como Citar: Pin-Baque WE, Piguave-Reyes JM. Influencia de la actividad
laboral en infecciones cutáneas por agentes patógenos en Alto Grande, parroquia
Cascol, 2023. Kasmera. 2026;54:e5444519 doi:
10.56903/kasmera.5444519
Introducción
La piel actúa como
una barrera crucial contra la invasión microbiana, pero el daño o lesión en
esta barrera puede provocar enfermedades infecciosas,
de hecho, las infecciones de piel constituyen una gran proporción de las
consultas de enfermedades infecciosas en atención primaria y secundaria (1).
La guía de la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas sugiere una
clasificación basada en tres criterios clínicos: extensión de la piel (simple o
complicada), tasa de progresión (aguda o crónica) y necrosis tisular
(necrosante o no necrosante). La mayoría de las infecciosas de la piel son
causadas por microorganismos grampositivos, en particular Staphylococcus
aureus y estreptococos β-hemolíticos del grupo A. Sin embargo, también
pueden estar implicadas bacterias gramnegativas o anaerobias, virus, hongos y
parásitos, lo que determina en gran medida una gran variedad de signos y
síntomas (2).
El estudio de la
Carga Mundial de Enfermedades de año 2021, demostró que las infecciones de piel
fúngicas o causadas por hongos continúan ocupando el primer lugar, con una tasa
de prevalencia de 7789,55. Curiosamente, la infección de piel viral, con una tasa
de prevalencia de 1781,31, supera a las bacterianas con 473,98. La carga de
estas infecciones es de 4.69 mil millones de casos y 41.9 millones de años
ajustados por discapacidad, mayor para los hombres que para las mujeres,
mostrando una correlación positiva, al concentrarse principalmente en países
con índice sociodemográfico alto (3).
Asimismo, las
enfermedades profesionales (EP) son trastornos originados por la exposición a
riesgos en el entorno laboral. A nivel mundial, una gestión inadecuada de la
seguridad y la salud en el trabajo se traduce en unas 7.500 muertes anuales por
causas laborales (6.500 debido a EP y 1.000 a accidentes), dejando una tasa de
discapacidad del 2,6%. Para controlar eficazmente las condiciones de trabajo es
indispensable disponer de información precisa que permita diseñar e implementar
acciones de forma eficiente y oportuna (4),
de allí la importancia de la presente investigación.
Las infecciones
fúngicas cutáneas, causadas predominantemente por dermatofitos, son una
preocupación mundial. Estas infecciones varían ampliamente según la región, la
edad y la localización corporal, con cambios recientes en la distribución del
patógeno. Un análisis retrospectivo en 2.244 pacientes con sospecha de
infecciones fúngicas, realizado en el año 2025 por Galili
y col. (5) en Israel, confirmaron
infecciones fúngicas en el 53,0% de los casos. Trichophyton rubrum fue el patógeno más común en
general, pero T. tonsurans
fue la principal causa de infecciones del cuero cabelludo, cara y cuello, así
como de tiña corporal.
La erisipela
complicada, la celulitis y las infecciones necrosantes de tejidos blandos
pertenecen al espectro de infecciones bacterianas que afectan la piel y los
tejidos blandos subyacentes. Su frecuencia, así como el riesgo de recurrencia y
la evolución compleja, son una carga sanitaria significativa. Estas se ven
afectadas, además, por la actividad turística global, las variaciones asociadas
en la prevalencia de microbios, la aparición de bacterias multirresistentes, el
envejecimiento demográfico con un aumento de comorbilidades críticas, las
terapias inmunosupresoras y el uso excesivo de antibióticos (6). Las infecciones bacterianas de la piel y tejidos
blandos, según datos europeos, obtenidos por Grossi y col. (7) son responsables del 9% de todos los casos de
pacientes dermatológicos hospitalizados en seis países europeos (República
Checa, Grecia, Italia, Portugal, Rusia y España) entre enero de 2014 y junio de
2016; mientras que la carga de enfermedad de la infección necrosante de tejidos
blandos es aún más significativa (8).
En Ecuador,
Burbano y col. (9) identificaron los
microorganismos más frecuentes en infecciones cutáneas en pacientes que
acudieron al Hospital Provincial General Ambato en el período mayo de 2017 a
junio de 2018. Se encontró que en el 29% de las muestras procesadas, se
aisló Staphylococcus aureus. También en un estudio descriptivo y
retrospectivo de las enfermedades profesionales (EP), calificadas por el
Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) durante el periodo de
2017-2023, Villacrés-López y col. (10)
calificaron un total de 254 EP y destaca el predominio en el sexo femenino
relacionado con la agricultura con 15,2%, productos alimenticios con un 12,9%,
servicios administrativos con 5,9% y productos textiles y cuero con un 2,7% y
en los hombres con la extracción de gas y petróleo.
La importancia de las enfermedades de la piel como una prioridad de salud
pública global ha sido descrita por la Organización Mundial de la Salud (OMS),
cuya Junta Ejecutiva recomienda a la Asamblea Mundial de la Salud adoptar una
resolución que reconoce la carga significativa de estas enfermedades en un
contexto ampliado que incluyen infecciones, trastornos
inflamatorios-autoinmunes, tumores malignos, entre otros, y su impacto en la
salud física, mental y social. Se menciona la importancia de reducir la transmisión
de ciertas enfermedades de la piel y enfocar integralmente la salud humana,
animal y ambiental, lo cual es relevante en contextos rurales y actividades
como la agricultura y ganadería (11).
El diagnóstico de una infección de piel y tejidos blandos (IPTB) requiere
una cuidadosa atención a la historia clínica, la exploración física y los
resultados de las pruebas diagnósticas del paciente. En el caso de numerosos
patógenos bacterianos, virales, fúngicos y parasitarios que causan IPTB, se
revisan las claves para llegar al diagnóstico, incluyendo los antecedentes
médicos, las aficiones y comportamientos, los viajes, las picaduras de
insectos, la exposición a otras personas y animales, la exposición ambiental al
agua, tierra o arena, así como la localización anatómica de las lesiones
cutáneas, su morfología en la exploración y su evolución a lo largo del tiempo.
Se analizan las pruebas de laboratorio y radiográficas que pueden utilizarse
para confirmar un diagnóstico específico (1).
En América Latina, se ha documentado que estas infecciones son una de las
principales causas de consulta médica, con altas tasas de morbilidad y
complicaciones derivadas de un diagnóstico y tratamiento tardíos.
Se han reportado infecciones fúngicas cutáneas en todo el mundo, afectando
aproximadamente entre el 20% y el 25% de la población mundial. En regiones
geográficas con alta prevalencia, la incidencia de dermatofitosis puede
alcanzar hasta el 40% y el 60%. Diversos factores, como la edad, el sexo, el clima,
el entorno, el nivel socioeconómico y los hábitos culturales, pueden contribuir
a la aparición de dermatofitosis (12).
Las infecciones cutáneas representan un desafío creciente para la salud
pública, afectando principalmente a trabajadores expuestos a ambientes con
humedad, cortes o abrasiones. Estudios recientes muestran que, en el ámbito
hospitalario, hasta un 46% del personal sanitario desarrolló dermatitis de
contacto con sobreinfecciones bacterianas secundarias durante la pandemia de
COVID-19 (13); y las lesiones faciales y de
manos afectaron hasta al 32% de quienes atendieron pacientes infectados, 92,5%
de los cuales presentaron síntomas de infección bacteriana
secundaria, ratificada en su totalidad por cultivo microbiológico positivo en
la identificación a Staphylococcus aureus (14). Estas
afecciones no solo implican malestar físico y riesgo de complicaciones, sino
que constituyen un ejemplo de la carga económica que las infecciones cutáneas
asociadas a actividades laborales pueden llegar a ocurrir aumentando los días
perdidos por incapacidad temporal (15).
El estudio sobre factores de riesgo de enfermedades de la piel entre
trabajadores de la fabricación tradicional de telas en Indonesia, demostró que
la duración del trabajo (≥ 8 h diarias) y el tipo de trabajo (solo fase
húmeda) fueron factores de riesgo estadísticamente significativos para el
desarrollo de infecciones en la piel (16). De
igual modo, en trabajadores rurales de Brasil se documentó una prevalencia de
dermatofitosis del 45%, vinculada a la exposición directa al suelo y la humedad
(17).
La industria manufacturera también concentra riesgos específicos. En
operarios de plástico, por ejemplo, se identificaron brotes de piodermitis por Pseudomonas
aeruginosa en el 12% de la plantilla, relacionados con microabrasiones
de la piel y derrames de líquidos refrigerantes (18). A esto
se suman las colonizaciones por Staphylococcus aureus
identificadas en el 29% de trabajadores de la salud de Vietnam, donde la rotura
de barreras cutáneas facilitó infecciones oportunistas (19).
En las labores agrícolas y pesqueras, la manipulación continua del suelo,
aguas y vegetación, favorece la aparición de micosis. Una encuesta en
Guayaquil-Ecuador reportó que el 97,3% mostró examen directo positivo y en el
100% se logró identificar el agente mediante cultivo. Los dermatofitos más
frecuentes resultaron Trichophyton rubrum (44%),
Trichophyton mentagrophytes
(16%) y Microsporum canis (13%). Tinea unguium resultó la dermatofitosis
más frecuente (33,05%) seguida de Tinea corporis (30,5%) y tinea pedis (11,63%). Los agentes recuperados
representan las tres fuentes de origen de los dermatofitos: antropofílicos, geofílico y zoofílicos (20,21). Debash
y col. (22) describen que hay una escasez
de datos sobre la carga de entidades de enfermedades de la piel potencialmente
mortales; por lo tanto, su investigación se hace imperativa.
A pesar de la evidencia global,
en Alto Grande en la parroquia Cascol, una parroquia rural del Cantón Paján en la
provincia de Manabí, no se dispone de datos que caractericen la relación
entre la actividad laboral y la incidencia de infecciones cutáneas patógenas.
Esta laguna impide diseñar estrategias preventivas y asignar recursos
sanitarios de manera eficiente en una comunidad que alterna entre la pesca, la
agricultura y el trabajo artesanal. Por ello, evaluar cómo las condiciones de
trabajo influyen en la aparición de infecciones de la piel, es fundamental para
mejorar la salud ocupacional y reducir el impacto socioeconómico local. Estos
antecedentes evidencian la necesidad de abordar este problema de salud al determinar su prevalencia, los microrganismos patógenos
que las producen y su asociación a las principales actividades laborales
desarrolladas por la población de esta zona durante el año 2023, con la finalidad de
proporcionar evidencia local para orientar programas de prevención y formación
en salud ocupacional, contribuyendo a fundamentar recomendaciones y protocolos
de higiene específicos para cada actividad.
Métodos
Diseño y tipo del estudio: el
presente trabajo de investigación fue de diseño
descriptivo, de tipo transversal, retrospectivo, de alcance explicativo. Se buscó caracterizar la prevalencia
de infecciones cutáneas y los agentes patógenos asociados, y analizar la
asociación entre la actividad laboral (variable independiente) y las
infecciones cutáneas (variable dependiente). Fue un estudio transversal porque
los datos se recolectaron en un solo momento, y retrospectivo porque se
utilizaron datos previamente registrados en el Laboratorio Clínico “La Merced”,
abarcando el año 2023 (23).
Población y muestra: la
población de estudio comprende 3.000 habitantes de Alto Grande, parroquia
Cascol, dedicados principalmente a la agricultura y ganadería. La muestra fue
censal, dado que incluyó todos los casos de infecciones cutáneas registrados
durante el año 2023 en el Laboratorio
Clínico “La Merced” de la parroquia Cascol, que cumplieron los criterios de
inclusión/exclusión del estudio (24). Fueron seleccionados por muestreo no probabilístico
por conveniencia. El tamaño de la muestra
fue de 72 pacientes.
Criterios de selección.
Criterios de inclusión
·
Pacientes adultos con diagnóstico de
infección cutánea confirmada mediante cultivo.
·
Residentes de Alto Grande, parroquia Cascol, con al menos 6 meses de residencia
continua.
·
Desempeño de actividad laboral vinculada a
ganadería, agricultura u otras ocupaciones de riesgo.
·
Con los datos completos en los registros del
laboratorio (edad, género, actividad laboral).
Criterios de exclusión
·
Pacientes con datos incompletos en los
registros del laboratorio.
·
Pacientes con tratamientos declarados en sus
registros con antibióticos, antifúngicos o antiparasitarios iniciados más de 48
horas antes de la toma de muestra.
·
Pacientes con diagnóstico previo de
enfermedad dermatológica crónica (psoriasis, dermatitis atópica, lupus cutáneo)
que pueda alterar la interpretación de resultados.
·
Pacientes embarazadas o con inmunocompromiso declarado (VIH, quimioterapia en curso).
·
Muestras contaminadas o no procesables.
Metodología
Instrumento de recolección de datos
Para la recolección
de datos se usó información de los resultados de cultivos
y antibiogramas que se realizaron durante
el año 2023 en el laboratorio
clínico “La Merced”, también se usó una ficha para la recolección de
datos y así realizar la extracción y organización de la información.
Selección y recolección de muestras: los pacientes incluidos, en su
momento, fueron sometidos a estudios microbiológicos para la investigación de
las infecciones cutáneas, previa recolección de muestras (Hisopados de exudados
y raspados de lesiones y raspados de borde de lesión y/o fragmentos de piel),
realizada por personal calificado. Las muestras se transportaron en frío (4°C) y
procesaron en laboratorio en ≤ 24 h.
Cultivos microbiológicos: para el estudio
bacteriológico las muestras fueron sembradas en medios de cultivos apropiados y por
procedimientos bacteriológicos convencionales, según protocolos de la
institución. Se realizó tinción de Gram para el estudio de la morfología colonial
(tamaño, color, hemólisis). Posterior al aislamiento se realizaron pruebas
bioquímicas para la identificación (catalasa, coagulasa; paneles API o sistemas
automatizados (VITEK, MALDI-TOF), según protocolo bacteriológico estándar (25).
Para el
procesamiento de muestras para estudio micológico, en la mayoría de los casos
se realizaron raspados de borde de lesión y/o fragmentos de piel. Para ser
sometidos a examen directo con KOH 10-20% para visualizar hifas o levaduras.
Luego cada muestra se sembró e incubo en medios apropiados de agar Sabouraud.
Se incubaron a 25-30 °C, 2-4 semanas, revisando semanalmente y revisando la
macromorfología: textura (algodonosa, granular), color del micelio y reverso.
Al microscopio la micromorfología en lactofenol algodón azul para
macroconidias, microconidias, artroconidios. Se realizaron pruebas especiales
en los casos requeridos ureasa, pigmentación, test de Filacina,
entre otros, siguiendo técnicas micológicas estándar (26).
Cálculo de la prevalencia: se determinó la prevalencia de las infecciones cutáneas en el grupo de pacientes del estudio, se calculó la prevalencia a través de la fórmula:
Análisis estadístico de los datos: en el análisis de
los datos, se empleó estadística descriptiva para presentar los resultados en
porcentajes de frecuencias absolutas y relativas a la edad y sexo de los
pacientes estudiados junto a la prevalencia de los casos. Para el análisis
inferencial o de asociación de variables se aplicó la prueba Chi-cuadrado
utilizando el programa IBM® SPSS®. Se consideró un nivel de significancia de
p<0,05.
Consideraciones éticas: según el acuerdo N°00005-2022 del reglamento
sustitutivo del reglamento para la aprobación y seguimiento de comités de ética
de investigación en seres humanos (CEISH) y comités de ética asistenciales para
la salud (CEAS), esta investigación por su diseño y tipo se enmarca dentro de
una investigación de riesgo mínimo (27). Por
tal razón no se utilizó el consentimiento informado de los participantes, sino
que se cumplieron los criterios nacionales e internacionales al someter el
proyecto a la consideración y aprobación respectiva de un CEISH-ITSUP,
autorizado por el Ministerio de Salud Pública del Ecuador, donde fue asignado
con el código 1725054735 y con fecha de aprobación de 12 de marzo de 2025,
cumpliendo con las normas éticas nacionales e internacionales estipuladas para
la investigación en seres humanos contempladas en la Declaración de Helsinki (28) y en
la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales (29).
Asimismo, los datos fueron recolectados de los
registros digitales con las que cuenta el Laboratorio Clínico “La Merced”. Se
creó una base de datos anonimizada totalmente, donde se usó una codificación
numérica para cada paciente de manera de resguardar la identidad y los
resultados.
Resultados
Se determinó la prevalencia de
infecciones cutáneas en la población seleccionada de
Alto Grande durante el año 2023, estratificando por actividad laboral,
y la frecuencia según el sexo y la edad de la población.
Prevalencia de infecciones cutáneas en el año 2023:
La población con infecciones
cutáneas (n=72) estuvo en un rango de 26 a 72 años de
edad, con un promedio y desviación estándar de 49±12 años. Al determinar la prevalencia
de las infecciones cutáneas en el año 2023, se observó una prevalencia del
2,4%, que, al estratificarse por actividad laboral, correspondió al 1,33% en
aquellas personas dedicadas a la ganadería; mientras que en el grupo poblacional
dedicado a la agricultura la prevalencia de infecciones de la piel fue de
1,06%. En cuanto a la edad y el sexo, se observó que las frecuencias estuvieron
homogéneamente distribuidas en cuanto a la edad y con un predominio en el sexo
masculino al compararlo con la población femenina (Tabla
1).
Tabla
1. Frecuencia de infecciones
cutáneas por actividad laboral, según la edad y sexo de la población de Alto
Grande-parroquia Cascol durante el año 2023.
|
Grupos de edad (años) |
Actividad laboral |
Total |
||||||||
|
Agricultura (n=32) |
Ganadería (n=40) |
|||||||||
|
Femenino |
Masculino |
Femenino |
Masculino |
|||||||
|
n |
% |
n |
% |
n |
% |
n |
% |
n |
% |
|
|
26-39 |
1 |
12,5 |
3 |
12,5 |
6 |
46,2 |
8 |
29,6 |
18 |
25,0 |
|
40-49 |
3 |
37,5 |
9 |
37,5 |
2 |
15,4 |
6 |
22,2 |
20 |
27,8 |
|
50-59 |
3 |
37,5 |
8 |
33,3 |
3 |
23,1 |
6 |
22,2 |
20 |
27,8 |
|
≥60 |
1 |
12,5 |
4 |
16,7 |
2 |
15,4 |
7 |
25,9 |
14 |
19,4 |
|
Total |
8 |
11,1 |
24 |
33,3 |
13 |
18,1 |
27 |
37,5 |
72 |
100 |
Se identificaron los agentes patógenos más frecuentes asociados a las
infecciones cutáneas según la actividad laboral de la población; 8 patógenos como causantes de las infecciones
de piel de los 72 adultos estudiados, donde se observa un predominio de agentes
micóticos u hongos, tanto en las personas dedicadas a la ganadería (55,6%) como
a la agricultura (44,4%), en este último grupo, fueron los únicos patógenos
aislados e identificados; Staphylococcus
aureus fue el único microorganismo bacteriano reconocido en el 12,5%
de los casos y Leishmania spp. la
infección parasitaria identificada en el 1,4% de las afecciones de piel en
personas dedicadas a la ganadería; mientras que la Levadura Malassezia se identificó solo en
el 3,4% de las personas que laboran en agricultura (Tabla 2).
Tabla 2. Patógenos identificados
como causa de las infecciones cutáneas según la actividad laboral de la
población de Alto Grande-parroquia Cascol durante el año 2023.
|
Patógeno identificado |
Actividad laboral |
Total |
||||
|
Agricultura (n=32) |
Ganadería (n=40) |
|||||
|
n |
% |
n |
% |
n |
% |
|
|
Staphylococcus aureus |
- |
|
9 |
22,5 |
9 |
12,5 |
|
Leishmania spp. |
- |
|
1 |
2,5 |
1 |
1,4 |
|
Candida albicans |
6 |
18,8 |
6 |
15,0 |
12 |
16,7 |
|
Epidermophyton floccosum |
8 |
25,0 |
10 |
25,0 |
18 |
25,0 |
|
Trichosporum
rubrum |
9 |
28,1 |
13 |
32,5 |
22 |
|
|
Trichophyton mentagrophytes |
8 |
25,0 |
1 |
2,5 |
9 |
12,5 |
|
Levadura Malassezia |
1 |
3,1 |
- |
|
1 |
1,4 |
|
Total |
32 |
44,4 |
40 |
55,6 |
72 |
100 |
Se estableció la asociación
entre la actividad laboral y la presencia de infección
cutánea, considerando factores sociodemográficos como edad y sexo de la
población en estudio.
Al
analizar con la prueba de Ji cuadrado la asociación estadística entre la
actividad laboral y la presencia de infección cutánea según el sexo de la
población analizada, se evidenció una asociación significativa (p=0,0264) entre la presencia de infecciones de Tineas de diferentes sitios de afectación cutánea (Tinea pedis, barbae,
corporis y cruris) en la población de sexo masculino dedicados a
labores de agricultura y entre la presencia de Pioderma
causadas por Staphylococcus aureus en
la población femenina con labores de ganadería (p=0,0335), no observándose
otras asociaciones con el resto de las infecciones de piel (Tabla
3)
Tabla 3. Asociación entre la actividad laboral y la presencia de infección
cutánea según el sexo de la población de Alto Grande-parroquia Cascol durante
el año 2023.
|
Infección de
piel |
Agricultura |
Ganadería |
c2 P |
||
|
Femenino |
Masculino |
Femenino |
Masculino |
||
|
Tinea
(pedis, barbae, corporis,
cruris) |
7 |
18* |
- |
12 |
0,0264 |
|
Candidiasis |
1 |
6 |
2 |
4 |
0,6808 |
|
Dermatofitosis |
|
|
1 |
3 |
0,1158 |
|
Onicomicosis |
|
|
1 |
7 |
0,6197 |
|
Leishmaniasis |
|
|
- |
1 |
NS |
|
Pioderma |
|
|
8* |
1 |
0,0335 |
|
Total |
8 |
24 |
13 |
27 |
|
El análisis de asociación de
las variables del estudio según la edad de la población evaluada, no evidenció
asociaciones estadísticas (NS), a pesar de existir un ligero predominio de
casos de Tineas
entre las personas de 40-49 y de 50 a 59 años de edad en labores de agricultura
(Tabla 4).
Tabla 4. Asociación entre la actividad laboral y la
presencia de infección cutánea según la edad de la población de Alto
Grande-parroquia Cascol durante el año 2023.
|
Infección
de piel |
Agricultura |
Ganadería |
c2
p |
||||||
|
26-39
años |
40-49
años |
50-59
años |
≥60
años |
26-39
años |
40-49
años |
50-59
años |
≥60
años |
||
|
Tinea (pedis, barbae, corporis, cruris) |
3 |
9 |
9 |
4 |
5 |
3 |
2 |
2 |
NS |
|
Candidiasis |
1 |
3 |
2 |
1 |
2 |
- |
2 |
2 |
NS |
|
Dermatofitosis |
|
|
|
|
1 |
2 |
|
1 |
NS |
|
Onicomicosis |
|
|
|
|
3 |
2 |
2 |
1 |
NS |
|
Leishmaniasis |
|
|
|
|
|
|
|
1 |
NS |
|
Pioderma |
|
|
|
|
3 |
1 |
3 |
2 |
NS |
|
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11 |
5 |
14 |
8 |
9 |
9 |
|
NS: no significativo
Discusión
Las
enfermedades infecciosas de la piel y del tejido subcutáneo, de diferentes
etiologías son problemas de salud comunes en todo el mundo y son causa
importante de la carga mundial de enfermedad (30). Las infecciones cutáneas pueden provocar alteraciones profundas a
largo plazo, incluso después de la resolución de la enfermedad, afectando no
solo la salud física sino también la salud mental y la calidad de vida del
paciente, lo que supone una gran carga para las familias de los pacientes y los
sistemas nacionales de salud a nivel mundial. El conocimiento de la
epidemiología de las enfermedades cutáneas es esencial para el desarrollo de
políticas, la asignación de recursos y la prevención de enfermedades (31).
En este estudio retrospectivo se evaluó la influencia de la actividad
laboral en la presencia de enfermedades cutáneas causadas por agentes patógenos
en la población de Alto Grande de la parroquia Cascol, en Ecuador durante el
año 2023, determinando su prevalencia local, los microrganismos patógenos que
las producen y su asociación a las principales actividades laborales
desarrolladas por la población de esta zona durante el año 2023.
A este respecto, se diagnosticaron 72 casos de infecciones cutáneas en
una población en un rango de 26 a 72 años de edad, para una prevalencia del
2,4%, que, al estratificarse por actividad laboral, correspondió al 1,33% en
aquellas personas en labores de ganadería y de 1,06% en el grupo poblacional
dedicado a la agricultura. En cuanto a la edad y el sexo, las frecuencias
estuvieron homogéneamente distribuidas en cuanto a la edad y con un predominio
significativo en el sexo masculino al compararlo con la población femenina. La
edad media de 49 ± 12 años en los 72 casos con infecciones cutáneas refleja la
demografía típica de la población laboral activa en el sector agropecuario, en
concordancia con lo registrado en las casuísticas del Ministerio de Agricultura
y Ganadería del Ecuador (32). Estas edades coinciden con
un grupo en pleno rendimiento físico y con exposición acumulada a factores de
riesgo ocupacionales, como microtraumatismos cutáneos repetidos, humedad y
contacto con suelo o animales.
La prevalencia global de infecciones cutáneas del 2,4% en 2023 es
moderada y sugiere que, aunque no ocurre en la mayoría de los trabajadores, un
porcentaje significativo sufre lesiones que facilitan la invasión patógena. Al
desglosarse por ocupación, la tasa del 1,33% en ganaderos puede vincularse a
una mayor exposición a zoonosis y a heridas generadas por manejo de animales,
mientras que el 1,06% en agricultores refleja el riesgo asociado a punción de
vegetación y suelo contaminado. En concordancia, un estudio en 950 agricultores
del noreste de Brasil, realizado por de Albuquerque y col. (33), reportaron una prevalencia de infecciones cutáneas superficiales del
3,1%, levemente superior al 1,06% hallado en este estudio en agricultores
ecuatorianos. Las diferencias pudieron obedecer a variaciones climáticas (mayor
humedad ambiental) y al uso divergente de equipos de protección.
De igual forma, Farah y Wilson (34), describieron en África
subsahariana una prevalencia global del 2,8% en comunidades rurales, muy
cercana al 2,4% de esta cohorte ecuatoriana, a pesar de diferencias étnicas y
de prácticas agrícolas, lo que sugiere un patrón ocupacional similar ambiental.
Salava y col. (35), también evidenciaron en un área rural de Finlandia, que las
infecciones relacionadas con la piel son causa frecuente de consulta médica en
atención primaria al encontrar una prevalencia del 7,80% en 1.489.228
consultas.
En este estudio se evidenció un predominio significativo en hombres co infecciones cutáneas dedicados a labores agrícolas,
hallazgo que coincide con lo descrito por Paredes y col. (36), sobre la mayor participación masculina en labores de fuerza en el
campo, lo que implica más horas de exposición directa a factores de riesgo y
menor utilización de barreras de protección personal en comparación con las
mujeres, que a menudo realizan tareas de apoyo menos expuestas a traumatismos
directos y se atribuyen estas diferencias a percepciones sobre la masculinidad
y roles de género que subestiman el uso de barreras de seguridad en labores de
fuerza, donde la frecuencia de uso de equipo de protección personal (guantes,
botas de seguridad y protectores oculares) fue significativamente menor en los
hombres (36%) que en las mujeres (58%).
Estos hallazgos en conjunto muestran que, aunque las prevalencias varían
según geografía, clima y prácticas de protección, la prevalencia global de
infecciones cutáneas en trabajadores rurales oscila alrededor del 2–3%, con
subgrupos específicos (ganaderos vs. agricultores) mostrando diferencias
atribuibles a la naturaleza de su exposición.
En la presente investigación, se identificaron ocho patógenos como
causantes de las infecciones de piel de los 72 adultos estudiados, donde se
observó un predominio significativo de agentes fungicos,
tanto en los adultos en labores de ganadería, como de agricultura,
representando en este último grupo, la única causa de infección; Staphylococcus aureus fue el único
microorganismo bacteriano reconocido en el 12,5% de los casos y Leishmania spp. la infección parasitaria
identificada en el 1,4% de las infecciones de piel en personas dedicadas a la
ganadería; mientras que la Levadura Malassezia se identificó solo en el 3,4% de las personas que
laboran en agricultura. La alta proporción de infecciones cutáneas causadas por
hongos en ambos grupos ocupacionales, refleja el papel predominante de éstos
como patógenos de la piel en ambientes con exposición a suelo, vegetación y
humedad.
Estudios sobre micosis superficiales en trabajadores agrícolas y
ganaderos muestran prevalencias de agentes fúngicos que oscilan entre 40 y 60%,
atribuibles a microtraumatismos y condiciones de alta humedad que favorecen la
colonización y proliferación de dermatofitos y levaduras en la piel. Albán y
col. (20) en una revisión documental que agrupa datos de 22 estudios
poblacionales en varias provincias de Ecuador, demostraron prevalencias de
dermatofitosis entre el 15% y el 40% en zonas rurales, con agentes dominantes
del complejo Trichophyton rubrum,
hallazgo similar al encontrado en esta investigación donde la frecuencia de
este agente fue del 30,6%. Similar a lo descrito por Chanyachailert y col. (12) en su estudio.
Los dermatofitos son patógenos que se encuentran comúnmente en la
práctica clínica y que causan infecciones superficiales de la piel, el pelo y
las uñas. Estos patógenos se encuentran a menudo en animales como el ganado y
en mascotas que pueden provocar infecciones de propagación en las poblaciones
humanas. Gupta y col. (37) documentan evidencias sobre
la resistencia in vitro contra
antifúngicos en múltiples especies de dermatofitos zoonóticos. Bajo los
principios del enfoque Una Salud (One Health), la
investigación sobre enfermedades fúngicas humanas debe tener en cuenta los
factores animales y ambientales. El presente estudio aporta evidencia clara de
una significativa prevalencia de estos patógenos y la importancia de un
seguimiento y la continuidad de estudios similares que aborden integralmente
esta problemática en un número mayor de muestras.
La baja prevalencia de Leishmania
spp. (1,4%) en ganaderos concuerda con hallazgos de que estos animales
pueden actuar como huéspedes accidentales, pero rara vez sostienen ciclos de
transmisión activos. Estudios en regiones endémicas para Leishmaniasis,
muestran que, aunque el ganado doméstico puede infectarse, su papel como
reservorio es discutido y parece limitado frente a hospederos caninos o
silvestres más eficientes. En Tailandia, el estudio realizado por Sriwongpan y col. (38), en 392 participantes, 28
(7,1%) dieron positivo para Leishmania,
de los cuales 1 (4,8%) fue L. martiniquensis, 12 (57,1%) fueron L. orientalis y 8 (38,1%) fueron Leishmania spp. Los factores de riesgo
se asociaron con ser mujer, mayor edad, tener un recinto para animales en un
área de vivienda y tener animales domésticos en un área de vivienda.
En Ecuador el sistema de Vigilancia epidemiológica del Ministerio de
Salud Pública informó que en el año 2023 se notificaron 1.040 casos de
Leishmaniasis y en el 2024 hasta la semana
epidemiológica 52, se habían notificado 1.030 casos confirmados, mientras
que, en el 2025 hasta la semana epidemiológica, se han notificado 494 casos
confirmados (39).
La detección de Malassezia spp. en el 3,4% de agricultores subraya
el carácter oportunista de esta levadura comensal, que bajo condiciones de
sudoración y fricción sobrevive y causa foliculitis o dermatitis. Su papel en
micosis superficiales ha sido descrito en diversas poblaciones, donde la
humedad y la maceración cutánea son factores claves de activación patógena. Malassezia se
reconoce actualmente como un género diverso que comprende 18 especies que
habitan no solo la piel, sino también el intestino humano, entornos
hospitalarios e incluso esponjas de aguas profundas (40).
Sasikumar y col. (41) describen que se ha
evidenciado que Malassezia
desempeña un papel multifacético en la salud humana, las características
patogénicas de Malassezia incluyen la producción de alérgenos, la
modulación inmunitaria y la utilización excesiva de lípidos, lo que provoca
diversas enfermedades como la pitiriasis versicolor,
dermatitis seborreica y foliculitis. Estudios recientes han revelado la
colonización por Malassezia
en órganos internos, como los pulmones, el intestino, el tracto genitourinario,
los ojos, los oídos y la leche materna, con actividad mutualista y un
efecto preventivo contra otras infecciones cutáneas debido a su potencial para
competir con patógenos cutáneos como Candida
auris. Esto hace necesario comprender mejor las
complejas interacciones entre microbios y entre hospedadores para definir el
papel de Malassezia
en la salud y la enfermedad humanas y animales, con el fin de diseñar
intervenciones específicas.
Staphylococcus aureus, aislado en el 12,5% de los casos de personas dedicadas a la ganadería,
es reconocido como la causa bacteriana más frecuente de infecciones cutáneas y
de tejidos blandos a nivel mundial. Su capacidad de colonizar la piel y las
mucosas de distintas especies animales facilita la transmisión entre animales y
humanos, especialmente en ambientes de alta densidad ganadera donde el contacto
piel con piel es habitual. Staphylococcus
aureus es un patógeno bacteriano responsable de infecciones en humanos y
diversas especies de animales silvestres y agrícolas. La capacidad de S. aureus para transmitirse entre
humanos y ganado, se debe a características específicas de esta bacteria, así
como a las prácticas agrícolas modernas. Han surgido linajes clonales
patológicos adaptativos de S. aureus
y han causado pérdidas económicas significativas en el sector agrícola. Si bien
los humanos parecen ser un reservorio primario, la expansión continua de la
industria ganadera, la globalización y el uso ubicuo de antibióticos han
aumentado la diseminación de S. aureus
adaptados en este entorno (42).
La colonización por S. aureus
en humanos no está necesariamente asociada con la enfermedad; sin embargo, un
traumatismo cutáneo, como una lesión o un procedimiento quirúrgico, puede
resultar en una infección de la piel o de una herida. Específicamente, las
prácticas agrícolas, que por su naturaleza requieren un contacto cercano de
humanos y animales, crean condiciones favorables para la transmisión zoonótica
y zoonótica inversa y la eventual adaptación del hospedador de ciertos linajes
a nuevas especies hospedadoras. La evidencia de la transmisión zoonótica
frecuente en la agricultura se puede encontrar en el hecho de que los
agricultores son portadores más frecuentes de S. aureus nasal que otros adultos sanos y que la mayoría de los
linajes de S. aureus adaptados al
ganado parecen haberse originado a partir de cepas humanas (43).
Al analizar la asociación entre la actividad laboral y la presencia de
infección cutánea según el sexo de la población analizada, se evidenció una
asociación significativa entre la presencia de infecciones de Tineas de
diferentes sitios de afectación cutánea (Tinea
pedis, barbae, corporis y cruris) en la población de sexo masculino dedicados a
labores de agricultura y entre la presencia de Pioderma
causadas por Staphylococcus aureus en
la población femenina con labores de ganadería, no observándose otras asociaciones
con el resto de las infecciones de piel ni tampoco con la edad de los adultos
estudiados. Esto evidencia la confirmación de la hipótesis del estudio donde se
esperaba demostrar una asociación significativa entre la actividad laboral
(agricultura o ganadería) y la presencia de infecciones cutáneas en la
población de Alto Grande.
La asociación significativa entre la actividad agrícola y las Tineas en los
hombres, puede explicarse por una combinación de factores de riesgo
ocupacionales. El trabajo en el cultivo implica uso prolongado de calzado
cerrado, exposición continua a humedad y microtraumatismos en pies, cara y
tronco, condiciones que facilitan la inoculación y proliferación de
dermatofitos como Trichophyton rubrum y T. mentagrophytes.
Además, la sudoración excesiva y la falta de pausas para el secado de la piel
agravan la maceración, potenciando la aparición de Tinea pedis, cruris
y corporis.
En contraste, el predominio de Pioderma
causado por Staphylococcus aureus en
mujeres dedicadas a la ganadería puede atribuirse al constante contacto con
animales y sus secreciones, unido a tareas como ordeño manual o manipulación de
terneros, que generan pequeñas heridas y grietas en la piel de manos y
antebrazos. Staphylococcus aureus,
que coloniza tanto la piel humana como la línea de pezón bovino, aprovecha esos
portales de entrada para establecer infecciones supurativas en forma de
pústulas y costras (44).
El hecho de que en el grupo agrícola todos los patógenos aislados fueran
de origen fúngico, mientras que los ganaderos presentaron además Staphylococcus aureus y Leishmania spp., sugiere diferencias en
los riesgos ocupacionales. La manipulación de cultivos y la exposición
continuada al suelo expone a los agricultores a esporas y micelios, mientras
que el contacto directo con animales tiende a añadir bacterias y protozoos
zoonóticos al perfil de riesgo cutáneo, tal como han evidenciado los
resultados.
Las infecciones de la piel son frecuentes y su epidemiologia local asi lo demuestra, en particular por la amplia variedad de
patógenos involucrados que fueron identificados en esta serie de casos. En conjunto, estos resultados resaltan la
necesidad de protocolos de prevención adaptados a cada actividad y la
investigación de los factores de riesgo involucrados en cada caso. Esto último,
puede ser considerado una limitación de esta investigación; sin embargo, a
partir de estos resultados es pertinente dar continuidad y seguimiento a este
estudio, de forma prospectiva y longitudinal, con estrategias de intervención
efectivas que permitan la supervisión de medidas de protección, controles
veterinarios vigentes, higiene de manos tras la manipulación animal, y vigilancia
de lesiones cutáneas con atención temprana.
Finalmente, es importante concienciar sobre los problemas sistémicos que
pueden surgir de las infecciones cutáneas no tratadas. Investigaciones futuras
deberían incluir identificación de especies específicas mediante cultivo
selectivo y PCR, así como estudios de factores ambientales y conductuales que
modulen la susceptibilidad, para optimizar medidas de control y reducir la
morbilidad ocupacional. Reconocer estos patrones no solo enriquece la
comprensión epidemiológica, sino que también orienta la implementación de
intervenciones de salud pública más precisas y efectivas.
La prevalencia del 2,4% de las infecciones de piel en la población de
Alto Grande de la parroquia Cascol y la estratificada por actividad laboral,
evidenció que, aunque no ocurre en la mayoría de los trabajadores, un
porcentaje significativo sufre lesiones que facilitan la invasión
patógena. Al identificar ocho agentes
patógenos asociados a las infecciones cutáneas según la actividad laboral de la
población estudiada, fue evidente una diversidad importante de éstos, hallazgo
que subraya que las condiciones propias de las labores agrícolas y ganaderas
crean nichos de vulnerabilidad específicos para diferentes infecciones
cutáneas, reforzando la noción de que la prevención debe adaptarse a los
riesgos ocupacionales de cada tipo y actividad.
Existe una asociación significativa entre la actividad agrícola y
ganadera y la presencia de infecciones cutáneas en la población analizada,
sugiriendo la necesidad de estrategias de prevención diseñadas considerando
tanto el sexo de la población como la naturaleza de la labor, para maximizar su
eficacia.
Conflicto de
Relaciones y Actividades
Los autores declaran que
la investigación se realizó en ausencia de relaciones comerciales o financieras
que pudieran interpretarse como un posible conflicto de relaciones y
actividades.
Financiamiento
Esta investigación no recibió financiamiento de fondos
públicos o privados, la misma fue autofinanciada por los autores.
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Contribución de los Autores:
PBWE: conceptualización,
metodología, validación, análisis formal, redacción-preparación del borrador
original, redacción-revisión y edición, visualización, supervisión,
planificación y ejecución, administración de Proyectos y adquisición de Fondos. PRJM: conceptualización,
metodología, validación, análisis formal, investigación, recursos, curación de
datos, redacción-preparación del borrador original, redacción-revisión y
edición, visualización.
©2026. Los Autores. Kasmera. Publicación del Departamento
de Enfermedades
Infecciosas y Tropicales de la Facultad de Medicina. Universidad del Zulia.
Maracaibo-Venezuela. Este es un artículo de acceso abierto
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