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DOI: https://doi.org/10.5281/zenodo.7516212
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Abordaje quirúrgico de los tumores neuroendocrinos pancreáticos
(Surgical approach to Pancreatic Neuroendocrine Tumors)
Adel Al Awad Jibara 1 http://orcid.org/0000-0002-1163-3511
Dr. Alfredo José Ramírez. 2 http://orcid.org/0000-0001-8008-0597
Vianny G. Valera García 3 http://orcid.org/0000-0002-4248-1549
1Escuela de Medicina. Facultad de Medicina, Universidad de Zulia, Venezuela. Maracaibo, Venezuela
2 Facultad de Medicina. Universidad de los Andes. Mérida, Venezuela.
3Hospital General de Cabimas Dr. Adolfo D´Empaire, Cabimas, Venezuela.
Recibido: 1 de julio 2022
Aceptado: 1 de septiembre 2022
RESUMEN
Los tumores neuroendocrinos (TNEs) constituyen un grupo heterogéneo de neoplasias que se originan
a partir de células neuroendocrinas. Son tumores poco frecuentes con un índice de detección estimado
< 1/100,000 individuos, lo que corresponde al 1-2% de las neoplasias pancreáticas. La mayoría de los
TNEP son esporádicos, pero estos pueden estar asociados a síndromes hereditarios, incluyendo la
neoplasia endocrina múltiple de tipo 1 (NEM-1), el síndrome de Von Hippel Lindau, neurofibromatosis
de tipo I y la esclerosis tuberosa. Entre 50 y 75 % de los tumores neuroendocrinos de páncreas pueden
no ser funcionales y suelen tener una presentación tardía con síntomas inespecíficos. Tienen un
comportamiento biológico menos agresivo que otras neoplasias pancreáticas, como el adenocarcinoma
ductal; sin embargo, tienen un pronóstico menos favorable que los otros tumores neuroendocrinos del
sistema gastrointestinal. Se clasifican según el tipo histológico en 3 categorías, y según la producción de
sustancias biológicamente activas en funcionantes y no funcionantes. El mejor tratamiento es la cirugía,
siempre que el tumor sea resecable y es fundamental el diagnostico preoperatorio de la ubicación de la
lesión mediante los estudios de imágenes para determinar el tipo de cirugía y el pronóstico del
paciente.
Palabras claves: páncreas, tumor neuroendocrino, pancreatectomía, tumores
gastroenteropancreaticos.
ABSTRACT
Neuroendocrine tumors (NETs) constitute a heterogeneous group of neoplasms that originate from
neuroendocrine cells. They are rare tumors with an estimated detection rate of <1/100,000 individuals,
which corresponds to 1-2% of pancreatic neoplasms. Most PNETs are sporadic, but they can be
associated with hereditary syndromes, including multiple endocrine neoplasia type 1 (MEN-1), Von
Hippel Lindau syndrome, neurofibromatosis type I, and tuberous sclerosis. Between 50% and 75% of
pancreatic neuroendocrine tumors may be nonfunctional and usually present late with nonspecific
symptoms. They have a less aggressive biological behavior than other pancreatic neoplasms, such as
ductal adenocarcinoma; however, they have a less favorable prognosis than other neuroendocrine
tumors of the gastrointestinal system. They are classified according to the histological type in 3
categories, and according to the production of biologically active substances in functioning and non-
functioning. The best treatment is surgery, provided that the tumor is resectable and the preoperative
diagnosis of the location of the lesion through imaging studies is essential to determine the type of
surgery and the patient's prognosis.
Keywords: pancreas, neuroendocrine tumor, pancreatectomy, gastroenteropancreatic tumors.
Autor de correspondencia: Adel Al Awad, Escuela de Medicina. Facultad de Medicina, Universidad de Zulia, Venezuela.
Maracaibo, Venezuela, correo electrónico: alawadadel@gmail.com
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INTRODUCCIÓN
Los tumores neuroendocrinos (TNEs) constituyen un grupo heterogéneo de neoplasias que se
originan a partir de células neuroendocrinas, productoras de monoaminas, péptidos y otras
sustancias biológicamente activas, ampliamente distribuidas por el organismo (1).
En el 58 % de los casos, el tubo digestivo es la localización primaria de los tumores
neuroendocrinos (17 % en el intestino delgado, 17 % en el recto y 6 % en el páncreas), en el
27 % son los pulmones y en el 15 % se desconoce (2).
La incidencia en los Estados Unidos para el año 2012 fue de 6,98 casos por 100.000 personas,
el 52,7% en mujeres, con un incremento más del 600 % en las últimas cuatro décadas (3).
La primera descripción de un tumor neuroendocrino pancreático (TNEp) la hicieron en 1927
Wilder et al (4). Son tumores poco frecuentes con un índice de detección estimado <
1/100,000 individuos (5), lo que corresponde al 1- 2% de las neoplasias pancreáticas (6).
La mayoría de los TNEp son esporádicos, pero estos pueden estar asociados a síndromes
hereditarios, incluyendo la neoplasia endocrina múltiple de tipo 1 (NEM-1), el síndrome de
Von Hippel Lindau (VHL), neurofibromatosis de tipo I (NF1) y la esclerosis tuberosa (5).
Los tumores neuroendocrinos de páncreas, previamente conocidos como tumores de los
islotes pancreáticos, se desarrollan en las células endodérmicas embrionarias que dan origen
a los islotes de Langerhans. Estas células son especializadas y producen, almacenan y
secretan péptidos y aminas biogénicas (7).
Esto resulta en una amplia variedad de síndromes clínicos asociados. Sin embargo, entre 50 y
75% de los tumores neuroendocrinos de páncreas pueden no ser funcionales y suelen tener
una presentación tardía con síntomas inespecíficos, como pérdida de peso, dolor abdominal y
anorexia, debido a la secreción de diversos péptidos que no dan un síndrome clínico.
Usualmente, en 40 a 50% de los casos, producen tardíamente síntomas relacionados con
compresión local, metástasis o ambas (8).
Tienen un comportamiento biológico menos agresivo que otras neoplasias pancreáticas,
como el adenocarcinoma ductal; sin embargo, tienen un pronóstico menos favorable que los
otros tumores neuroendocrinos del sistema gastrointestinal (9,10).
El mejor tratamiento es la cirugía, siempre que el tumor sea resecable (10). La supervivencia
de los TNEp a los 5 y a los 10 años es del 65 y del 45%, respectivamente (11).
CLASIFICACIÓN
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha propuesto diversas clasificaciones histológicas
con diferencias sustanciales entre sí. La más reciente de ellas, agrupa a los TNEs pancreáticos
en 3 categorías en base a la diferenciación histológica, la actividad proliferativa (Ki67) y el
número de mitosis: bien diferenciadas (TNE grado 1, 2 o 3), pobremente diferenciadas (CNE
grado 3 de células grandes o pequeñas), y Neoplasia Mixta Neuroendocrina No
Neuroendocrina o MiNEN (Mixed Neuroendocrine Non-neuroendocrine Neoplasm) (12)
(Tabla 1).
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Aparte, la producción de sustancias con actividad biológica puede ser utilizada para clasificar
a los TNEs en funcionantes y no funcionantes. Esto se determina según la presencia de
síntomas producto de la secreción de hormonas y la confirmación por exámenes de
laboratorio del exceso de sustancias derivadas de la hipersecreción hormonal (13).
Tabla 1. Clasificación histológica de TNEs de páncreas según la OMS
Grado histológico
Mitosis
Ki 67
Neoplasia
neuroendocrina bien
diferenciada.
TNE grado 1
0 a 1 por 10 campos.
< 3%
TNE grado 2
2 a 20 por 10 campos.
3 a 20%
TNE grado 3
> 20 por 10 campos.
> 20%
Neoplasia
neuroendocrina
pobremente diferenciada
CNE grado 3 (de células
grandes o pequeñas)
> 20 por 10 campos.
Mayor a 20%
Neoplasia mixta neuroendocrina no neuroendocrina (MiNEN).
CARACTERIZACIÓN
TUMORES NEUROENDOCRINOS PANCREÁTICOS FUNCIONANTES (TNEP-F)
INSULINOMA:
Los insulinomas son neoplasias neuroendocrinas que se originan en las células beta de los
islotes pancreáticos y se caracterizan por un aumento en la producción de la insulina
endógena (14). Es el tumor más frecuente (35-40%) dentro de los TNEp-F (Tumores
neuroendocrinos pancreáticos funcionantes), con una incidencia de 1 a 4 por un millón de
habitantes por año (15).
El 90% de los insulinomas son benignos, esporádicos, únicos, de tamaño promedio menor de
2 cm, y se encuentran en el páncreas en el 99% de los casos sin una localización
predominante dentro del mismo (16). No tiene predominancia de género y suele presentarse
en pacientes adultos entre la cuarta y sexta década; sin embargo, en los pacientes jóvenes
suele relacionarse a síndromes genéticos como la MEN-1 y a la multifocalidad (17).
Los síntomas más frecuentes del insulinoma son los relacionados con la neuroglucopenia
(crisis de ausencia, convulsiones, alucinaciones visuales) y los neurovegetativos por exceso de
catecolaminas circulantes que aparecen en más del 90% de los casos, y principalmente en
situaciones de ejercicio o ayuno prolongado. La clínica típica es la conocida como tríada de
Whipple: síntomas de hipoglucemia con glucemia menor de 55 mg/dl y recuperación rápida
de los síntomas con la administración de glucosa (18).
El diagnóstico bioquímico se realiza a través de la prueba del ayuno en la que después de 72
horas de ayuno se busca detectar hipoglicemia asociada a hiperinsulinismo. Los criterios de
positividad de esta prueba incluyen: insulina sérica U/ml más glucosa en sangre menor a
 (19).
Las técnicas más comúnmente utilizadas para demostrar tumores en el páncreas incluyen
Tomografía (TC) y Resonancia Magnética (RM) de 3 fases, y ultrasonido endoscópico (EUS)
(20).
En TC y RM son tumores típicamente menores de