Modelo de Transformación Educativa: Consolidación de
la Identidad en Estudiantes de Educación Superior
Yajaira María Machado Barrios
Programa Educación, Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt, Maracaibo-Venezuela.
El problema de la identidad sigue siendo una constante manifestación de la sociedad, desde lo histórico-simbólico,
hasta el verdadero reconocimiento de la misma, partiendo del enfoque identidad/alteridad. El propósito del presente
trabajo es proponer un modelo de transformación educativa, orientado a consolidar la identidad en los estudiantes de
educación superior. Es por ello que, todas las sociedades necesitan producir el mayor número de elementos que
contribuyan a la construcción de su identidad, así como también, en la búsqueda permanente de premisas que aporten
a la revalorización de esta. Para la propuesta del modelo de transformación educativa, se partió del paradigma Socio
Crítico. Metodológicamente la investigación se fundamentó en el enfoque cualitativo con diseño etnográfico, utilizando
como técnica la entrevista semi estructurada aplicada a diez estudiantes de la Universidad Nacional Experimental Rafael
María Baralt (UNERMB), del Programa Educación. Se utilizó el análisis del discurso, con el propósito fundamental de
proponer un modelo de transformación educativa, que permita consolidar la identidad en los estudiantes universitarios
del Programa Educación de la UNERMB. Se concluye en la necesidad de afianzar la identidad en los estudiantes que
están en proceso de formación en la carrera de educación.
Palabras clave: modelo de transformación, educación superior, identidad estudiantil
Model for Educational Transformation: Consolidating Identity in Higher Education Students
The problem of identity remains a constant manifestation of society, from its historical and symbolic aspects to its true
recognition, based on the identity/otherness approach. The purpose of this work is to propose a model of educational
transformation aimed at consolidating identity in higher education students. Therefore, all societies need to produce as
many elements as possible that contribute to the construction of their identity, as well as to engage in the ongoing search
for premises that contribute to its revaluation. The proposed model of educational transformation is based on Socio-
Critical theory. Methodologically, the research was grounded in the qualitative/ethnographic paradigm, using semi-
structured interviews with ten students from the Rafael María Baralt National Experimental University (UNERMB),
specifically from the Education Program. Discourse analysis was employed with the fundamental purpose of proposing
a model of educational transformation that allows for the consolidation of identity among university students in the
Education Program at UNERMB. It is concluded that there is a need to strengthen the identity of students who are in
the process of training in the education career.
Keywords: transformation model, higher education, student identity
Nota de la autora
Yajaira María Machado Barrios https://orcid.org/0000-0003-4721-7322 email: yajairamachado959@gmail.com
La autora declara no tener conflicto de interés relacionado con la elaboración del presente trabajo.
Fecha de recibido: 05-03-2026 ~ Fecha de Evaluado: 31-03-2026 ~ Fecha de Aceptado: 13-04-2026
DOI: https://doi.org/10.5281/zenodo.20583221
e-ISSN 2731-2429 Depósito legal ZU2021000152
Vol. 33(1) enero junio 2026
https://produccioncientificaluz.org/index.php/encuentro
Introducción
En las aulas de clases, y a través de la praxis diaria, encontramos a estudiantes que muestran
una inestabilidad e incertidumbre en su proceso de formación como docentes, los mismos
consideran que su futuro profesional está matizado por una realidad social cambiante, cargada de
mensajes contradictorios tanto en la práctica como en las políticas que regulan el ejercicio docente.
Su vocación a la carrera universitaria, el reconocimiento de su identidad como estudiantes en
formación, son algunos de los problemas que los estudiantes dejan al descubierto en sus dinámicas
cotidianas. Sin embargo, y bajo estas circunstancias, nosotros los docentes, debemos tener presente
la importancia de preservar la calidad educativa universitaria, en todas las instituciones de
educación superior, tal como lo establece La Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (1999).
En este camino, la universidad, como espacio micro-social y como núcleo central de
convivencia, los estudiantes experimentan diferentes situaciones, que reflejan hasta qué punto
tienen conciencia de su identidad y alteridad. La universidad entonces, es ese espacio social y de
interacción continua, donde se adquieren conocimientos, no solo desde lo académico/intelectual,
sino también el desarrollo de principios éticos y valores personales. Por lo tanto, la universidad “es
la cuna del saber, portadora de la historia de la humanidad, baluarte de la conservación de las
costumbres y la herencia cultural, promotora de la identidad de los pueblos, laboratorio del saber
y facilitadora del proceso de desarrollo del ser humano” (Farías et al., 2023, p. 184).
La construcción de la identidad, a nivel nacional, regional, personal y educativo, adquiere
hoy en día un carácter prioritario en nuestra sociedad, en un contexto donde la globalización ha
pretendido ser hegemónica, enajenando la identidad del individuo, imponiendo su lógica del
mercado, consumo y explotación, generando a su vez grandes desigualdades sociales. Sin embargo,
en estos tiempos globalizados, donde la individualización supera lo comunitario, afianzar y
mantener las identidades concebidas históricamente desde nuestro entorno, resulta complejo, esto
apunta al debilitamiento y desaparición de las mismas. En este sentido, la identidad en su contexto,
se actualiza durante los periodos de crisis e incertidumbre, es cuando se pregunta sobre qué normas
y valores se necesitan el día de mañana, así como también de qué forma se irán transformando las
reglas de comportamiento, social y culturalmente (González, 2021).
Es así, como en el actual mundo globalizado los grupos sociales y prácticamente todas las
particularidades que se reconocen a sí mismas frente al conjunto de alteridades y diversidades con
las cuales interactúan, necesitan producir el mayor número de elementos que contribuyan a la
construcción de una identidad, que faciliten la elaboración de un nosotros frente a los diferentes
otros, y a la construcción de relaciones de reciprocidad que marquen el sentido de lo mismo y lo
diferente. Es relevante tener en consideración que las identidades: “no se mantienen idénticas así
mismas, merced a una pretendida esencia invariable que flota por encima de la historia, sino que
se hacen y deshacen, y a veces entran en “hibernación” y posteriormente renacen” (Díaz-Polanco,
2020, p. 8).
El propósito del presente trabajo es proponer un modelo de transformación educativa,
orientado a consolidar la identidad en los estudiantes de educación superior. Es necesario afianzar
y consolidar la identidad en las y los jóvenes que eligen la universidad y el campo de la educación
como opción de futuro y preparación, en circunstancias situacionales diferentes entre cada uno de
ellos.
Fundamentación Teórica
Identidad
Este término ha resultado una ruta compleja para los diferentes campos de las ciencias; sin
embargo, etimológicamente el término identidad según el Diccionario de la Lengua Española, RAE
(2024), proviene del latín identitas que significa la calidad de idéntico; es decir, es el cúmulo de
factores propios que definen la naturaleza de un ente o colectivo, diferenciándolo en su entorno
social. La identidad es parte de nuestra cotidianidad, nos permite entender el desarrollo de la vida
a nivel psicológico, social y cultural, es por ello que puede definirse como “la noción de ser el
mismo, en el pasado, presente y futuro. Por lo tanto, la identidad se refiere a la concepción de
permanecer igual mientras es diferente de todos los demás seres humanos en el mundo” (Gonzáles,
2021, p. 25).
Para comprender la problemática de la identidad, se debe partir de algunas perspectivas
importantes, como es entenderla en términos relacionales en vez de esenciales. Así como también
concebirla como una reconstrucción parcial y continua, resultado del desarrollo y de los procesos
históricos. Se puede hablar de identidad o identidades colectivas, las mismas son producto de
construcciones sociocognitivas, que nacen a través de representaciones sociales que conforman lo
relativo de la realidad común y de las relaciones humanas (Ibarra-López, 2023).
El tema de la identidad supone transitar por su multidimensionalidad y complejidad, es un
término que abarca lo personal, lo social, lo cultural, lo psicológico. Desde esta óptica, se puede
decir que:
Podría entenderse el concepto y experiencia- de la identidad como una categoría entre otras
(cognizada o no lingüísticamente) de la clasificación y de la práctica relacional social, una
construcción de representaciones, ordenaciones, interpretaciones por la que nos
relacionamos de maneras especificas con nosotros mismos respecto a los demás en términos
de semejanzas y diferencias, proximidad y distancia, en sus varias gradaciones y
configuraciones (Ramírez, 2023, p. 185-186).
La identidad resulta de esa red elaborada por los grupos sociales, para la conformación y
elaboración de sus propios códigos y sistemas de convivencia. Es inevitable a la existencia del ser
humano, el hombre no se encuentra sujeto necesariamente a ninguna identidad específica, las
identidades son cambiantes, y los sujetos tienen la capacidad relativa de discriminación, selección
y adscripción, es decir, que el sujeto mismo a partir de interiorizar o asumir roles y estatus
(impuestos o adquiridos) con los que se configura la personalidad social, adquiere su identidad,
puesto que, está en continuo desarrollo, inicia en la adolescencia y sigue su curso a lo largo de la
vida, es por ello que “la importancia de varios dominios, como la ocupación, las relaciones
románticas, la paternidad y el equilibrio entre ellos, varía según las edades y los contextos”
(Gonzáles, 2021, p. 25).
La identidad se ha convertido en una herramienta de estudio bastante amplia, que maneja
variedad de fenómenos, como las relaciones de poder, la división y la cohesión social, la relación
entre los procesos emocionales y cognitivos, de igual forma, el lugar que ocupa cada individuo en
los grupos sociales, la sensación de ser parecido o distinto, el reconocimiento social. Su definición
se sigue abordando desde diferentes disciplinas, como la filosofía, la sociología, la antropología,
la pedagogía, entre otras áreas, teniendo como basa fundamental distintas visones teóricos,
analíticas y metodológicas, todas van en función de las necesidades de la investigación (Navarrete,
2024).
Existe una diversa variedad de contenidos y procesos en relación a la identidad, la primera
que vincula al estudio de la internalización de las posiciones sociales y sus significados como parte
de la estructura del yo, la segunda, sobre el impacto de los significados culturales y las situaciones
sociales en las identidades de los actores y la tercera, vinculadas con los procesos identitarios a
nivel de grupo.
La identidad puede ser vista como un conjunto único de características asociadas a un
individuo, en relación con las percepciones y las características de los demás; es un reflejo del
contexto o de la actividad en la que se encuentra el individuo, es un esfuerzo continuo orientado a
dar sentido a lo que somos, a partir de las experiencias pasadas, las presentes y las futuras, está
cambiando continuamente: “ella consiste en una interpretación subjetiva de nuestra individualidad
en un contexto de actividades, de esta manera la identidad se aprende y se re-aprende” (Guzmán,
2017, p. 12). No solo es lo que creemos que somos a nivel individual o colectivo, sino también,
tiene que ver con el reconocimiento social, de otras acciones que recibimos de otras personas o
grupos, de esa combinación binaria de identidad/alteridad.
El Estudiante y su Identidad
El estudiante universitario, inicia su camino construyendo su propio mecanismo de inclusión,
esto conlleva a determinar su identidad personal dentro del colectivo universitario. La universidad
como espacio social, juega un papel fundamental en la formación y consolidación de la identidad
estudiantil, por ello es necesario formar a individuos en diferentes planos, desde lo filosófico,
sociológico, ético, solo así el alumno podrá valorar su compromiso como ciudadano y como
alumno, en este sentido la universidad es fundamental para lograr este desarrollo (Farías et al.,
2023).
El estudiante universitario empieza su transición en un espacio educativo donde se vinculan
diversos elementos, creencias, valores, condiciones sociales, reconocimiento hacia ellos mismos y
hacia los demás. La universidad, es entonces un espacio educativo de socialización, donde se
gestan vínculos de diferente índole, y se configura una trama de elementos que deben ser
internalizados por el estudiantado, se entrecruzan procesos de aprendizaje, de género, diversidad
cultural, entre otras, todas ellas suman a la compleja práctica estudiantil.
El alumnado que se está formando para la docencia, ingresa al Programa Educación con un
conjunto de creencias de lo que significa ser profesor y del sentido que posee la enseñanza a partir
de experiencias previas acumuladas durante su periodo de escolarización. El proceso de la
construcción de la identidad docente en los educandos, comienza con las creencias, las imágenes
y las teorías implícitas que sostienen los futuros docentes acerca de los profesores y de la enseñanza
al ingresar a la universidad.
En el contexto de la construcción de la identidad en los estudiantes universitarios, el tema ha
sido de interés en la educación venezolana, ya que en los últimos años se han dado diferentes
cambios que han incidido en la forma de percibir el ejercicio docente, y como se ven a mismo
quienes eligen transitar por este camino. La identidad de los alumnos es un proceso vivo que
evoluciona bajo la influencia de su realidad social y su paso por la universidad. Durante este
tiempo, los futuros graduados van asimilando las competencias esenciales que definen su perfil
profesional. Este aprendizaje les otorga las herramientas fundamentales para responder con solidez
a los retos y exigencias de su futura vida laboral (Ovando & Dzib, 2025).
La construcción de la identidad del estudiante en formación, es un proceso situacional, que
se va construyendo por las diferentes etapas en las que transita. La misma, implica un proceso de
integración. El educando pasa entre sus conocimientos, creencias, las propias actitudes y valores
personales, junto a las demandas profesionales de las instituciones formadoras de docentes, quienes
son las responsables en transmitir como entender y ejercer su trabajo profesional, su lugar en la
sociedad, y las expectativas sobre lo que un docente debe ser capaz de conocer y hacer. Es así,
como los docentes formadores deben generar un conjunto de experiencias para que los alumnos
puedan desarrollar procesos identitarios, desde la perspectiva personal y social, consolidando la
identidad en lo social y en lo académico.
De igual forma, es de suma importancia estudiar la configuración docente, desde los primeros
años de preparación profesional de quienes se están formando en esta área, este tránsito se relaciona
con su futuro académico, con un desempeño profesional exitoso, reflejado en una mejor educación.
Es por ello que, la construcción de la identidad se inicia previo a los procesos de formación inicial
(cultura, sociedad, familia) de igual forma, la experiencia vivida como estudiante es parte de dicha
construcción (Madueño et al., 2020).
Es importante señalar, que esa prefiguración identitaria que tienen los estudiantes
universitarios de educación, antes y durante sus años de formación, están conectadas con sus
historias personales, sus expectativas sobre la escuela y la propia visión que sostienen sobre lo que
significa ser un docente, es un proceso de crecimiento constante, dentro y fuera del salón de clases.
La Teoría Socio Crítica
El paradigma socio crítico, tuvo lugar a partir de la Escuela de Frankfurt, que tenía como
objetivo fundamental la emancipación del ser humano, y estaba orientado por las ciencias sociales
y la educación, como respuesta a la necesidad de la transformación social: “por tales razones, desde
el paradigma socio-crítico se evidencia diferentes posturas relacionadas con la educación que
indiscutiblemente redundan en la emancipación del ser humano como ser pensante y social”
(Álvarez et al., 2022, p. 121).
La teoría socio crítica, nace en respuesta a las tradiciones positivistas e interpretativas que
han tenido poca influencia en la transformación social, la misma pretende ofrecer aportes para el
cambio social desde el interior de las propias comunidades. Su finalidad es la transformación de la
estructura de las relaciones sociales y dar respuesta a determinados problemas generados por éstas.
Según Loza et al. (2020) es fundamental fomentar el crecimiento de individuos capaces de ejercer
un pensamiento crítico y de analizar con agudeza su entorno. Solo a través de esta comprensión
profunda de su realidad social, podrán tomar decisiones informadas que les permitan superar
obstáculos y transformar las limitaciones de su día a día en oportunidades de mejora.
De acuerdo con Vera y Jara (2018), este paradigma va más allá de la descripción e
interpretación, permite la transformación de diferentes contextos sociales, esta perspectiva se
interesa por estar inmersa en situaciones reales, de esta forma podrá lograr condiciones para que el
individuo sea capaz de transformar la práctica y lograr la emancipación. Esta corriente de
pensamiento, se fundamenta básicamente en la crítica social, con un carácter reflexivo, considera
que el conocimiento se autoconstruye para y por las necesidades de los sujetos que pretenden una
autonomía racional y liberadora. Esta teoría crítica, quiere dar un paso más allá del entendimiento
(interpretativo), para encontrar las soluciones a los problemas sociales y procurar los cambios que
sean precisos, por lo tanto:
Para este paradigma es importante la interpretación de símbolos y signos culturales, así como
los motivos individuales y colectivos de sus acciones en el medio que se desenvuelven para
encontrar la verdadera realidad; esa que comúnmente se oculta y a partir de ella descubrir,
interpretar y concientizar sobre sus problemas para emanciparse y mejorar la calidad de vida
del grupo (Loza et al., 2020, p. 34).
Algunos de los principios de esta teoría son: conocer y comprender la realidad como praxis,
unir teoría y práctica, integrando conocimiento, acción y valores, orientar el conocimiento hacia la
emancipación y liberación del ser humano, propone la integración de todos los participantes,
incluyendo al investigador, también procura la emancipación del saber, sus objetos de estudios
están cargados de creencias, intenciones, motivaciones y valores (Vera & Jara, 2018).
El paradigma socio crítico, en relación al contexto educativo, se presenta desde una visión
global y dialéctica de la realidad educativa, es importante reconocer que las prácticas educativas
basadas en este paradigma no se reducen a la estricta relación con quienes se encuentran en el
contexto estudiado, se refiere también a un compromiso político de cambio social y de
emancipación. Desde la perspectiva sociocrítica, la educación cobra sentido cuando la teoría se
funde con la praxis. El propósito emancipador de esta corriente no solo desdibuja la frontera entre
quienes diseñan y quienes ejecutan el currículo, sino que transforma la relación pedagógica: tanto
docentes como alumnos asumen el derecho y el compromiso de construir juntos los contenidos.
Así, el acto educativo deja de ser un proceso aislado para nutrirse del tejido social y cultural en el
que se inserta (Vera & Jara, 2018).
La visión educativa, basada en el paradigma socio crítico, parte de un compromiso político
de reforma y concientización social, un interés de emancipación, que tiene como finalidad última,
lograr la transformación social, a través del currículum, mediante el diálogo democrático y el
debate. El papel del docente es de un intelectual transformador, que ha de organizar, negociar e
impulsar el currículum. Desde la mirada socio crítica, se espera que la educación sitúe a la teoría
dentro de la práctica, donde el compromiso sea la emancipación a través de la transformación
social, su objetivo es supra-educativo, y pretende mejorar la sociedad humana.
La teoría critica impulsa varias acciones a nivel social, desde el campo educativo, de acuerdo
con Macías (2024) es esencial que la formación del profesorado integre una metodología basada
en la experiencia vivida más que en la recepción de teorías. Cuando el docente enseña a través de
lo que practica, proyecta una visión educativa capaz de moldear el futuro: una formación de
individuos proactivos, listos para encarar con solvencia los retos cotidianos. Bajo esta premisa, la
educación se convierte en un compromiso con el cambio constante y en una capacitación real para
generar nuevas soluciones
La teoría socio crítica, desde el punto de vista educativo, no solo busca interpretar los
contextos, sino también tiene como propósito contribuir al cambio y a la transformación social a
través del currículo, el dialogo permanente y el debate. Buscar mejorar la práctica educativa, desde
un conocimiento profundo, reflexivo y transformador.
Modelo Educativo
Un modelo se define como el conjunto de conceptos, principios y procedimientos destinados
a regular la vida académica, representa el qué se persigue, para qué y cómo lograrlo. Realizar un
modelo consiste en el diseño de un conjunto de elementos, en el marco educativo, de modo que
presida y oriente claramente la forma en que éste debe ser llevado a la práctica. Se caracteriza por
la articulación entre teoría y práctica. Un modelo educativo:
Abarca las teorías pedagógicas que una determinada institución ha seleccionado para encarar
la educación que imparte a sus estudiantes. Estas teorías guían a los docentes y no docentes
en cómo debe ser la educación de los estudiantes en su paso por la institución. Para ello es
necesario visualizar la postura ontológica, antropológica, sociológica, axiológica,
epistemológica, psicológica y pedagógica que se asume para lograr los objetivos que se han
propuesto. En suma, el modelo educativo es la filosofía de la institución, es lo que piensa, lo
que cree, lo que es, con sus correspondientes fundamentos teóricos acompañantes
(Bournissen, 2017, p. 46).
En ese orden de ideas, un modelo debe estar enmarcado en las necesidades educativas
actuales, enfocado en principios teóricos y metodológicos que contribuyan a la transformación de
la comunidad educativa en general.
Metodología
El desarrollo de este trabajo se realizó a través de un enfoque cualitativo y diseño etnográfico,
que permitió describir e interpretar en un ámbito sociocultural concreto, los puntos clave para el
desarrollo de esta investigación. La naturaleza abierta del método asumido, permite al investigador
entender y registrar las impresiones de las personas participantes en sus propias palabras, tiene por
finalidad captar las expectativas que los actores otorgan a sus acciones sociales: “La investigación
desde la ruta cualitativa se enfoca en comprender los fenómenos, explorándolos desde la
perspectiva de los participantes en su ambiente natural y en relación con el contexto” (Hernández-
Sampieri & Mendoza, 2018, p. 390).
Se utilizó como técnica de recolección de datos la entrevista semi estructuradas, empleando
como instrumento un guion de entrevista, estructurado sobre aspectos temáticos relativos a la
identidad y la percepción de la identidad docente en los estudiantes. Dentro del guion estaban las
siguientes interrogantes: ¿Qué es para ti la identidad?, ¿Qué es la identidad docente para el
estudiante en formación?, ¿Cómo te identificas dentro del programa Educación?, ¿Cómo fue tu
recorrido para llegar hasta aquí? La entrevista es uno de las técnicas más utilizados en la
investigación cualitativa, la misma se da a través de una conversación estructurada que configura
una relación dinámica y comprensiva, el desarrollo de esta conversación debe darse en un clima
de confianza y aceptación, su intención es informar y orientar (Guzmán, 2017).
La investigación se desarrolló con estudiantes activos de la Licenciatura en Educación de la
UNERMB, la selección de los mismos se estableció bajo los siguientes criterios: (1) Ser estudiantes
regulares de la UNERMB, del Programa Educación, sede San Francisco, Estado Zulia. (2) Ser
estudiantes de las diferentes menciones del Programa Educación. (3) Ser estudiantes de cualquier
semestre del Programa Educación. (4) Aceptar ser grabados durante los encuentros y entrevistas.
Para el desarrollo de esta investigación, participaron un total de diez (10) estudiantes. Los datos
recogidos, fueron procesados mediante el análisis del discurso, a través de categorías de análisis, e
interpretación.
Resultados y Discusión
Los resultados de la investigación permitieron establecer que, si existe una identidad docente
en los estudiantes en formación del Programa Educación de la UNERMB, es una identidad pre
establecida, la misma se va modelando y transformando en el transcurso de su formación, dentro
de estos referentes, encontramos estudiantes que comprenden y asumen su compromiso académico,
esto se refleja a través de sus pensamientos, emociones, sobre quienes son en un contexto
académico y social determinado.
Al respecto, existe concordancia entre la definición de identidad expuesta por los estudiantes
entrevistados y las teorías analizadas, la identidad para los estudiantes en formación del Programa
Educación, está representada en su configuración como personas, que los diferencia de los demás,
asumiendo características, rasgos y creencias, que los distingue del resto, tanto en un plano
individual como colectivo. En comparación con la teoría expuesta, la similitud sigue estando
marcada en el aspecto de la diferencia con el resto: otros, reconocimiento social de las diferencias,
es por ello que, las personas comparan a los grupos a los que pertenecen con otros grupos, de esta
forma se crean valores y se logra distinguir de manera positiva a su grupo de los demás, esta
búsqueda por las diferencias transmite información sobre quiénes somos y forma parte de nuestra
identidad, en concordancia con lo planteado por Gonzáles (2021).
La identidad se presenta como esa configuración del yo, persona/individuo, en la mayoría de
los entrevistados es una característica en común, su visión de la identidad se inicia con esta
apreciación a priori. La primera identidad que se configura es la identidad personal, individual,
esta se va formando lentamente, a lo largo de la experiencia, en el hacer de la biografía personal.
Es así como, la interpretación de la identidad como la consistencia del posible yo pasado y futuro,
es la base fundamental de la persona, desde su espacio microsocial, hasta su propia existencia,
según lo expuesto por Gonzáles (2021).
Las identidades están continuamente en proceso de reconstrucción, el sujeto debe constituirse
una y otra vez, esto implica que la identidad está abierta a transformaciones, ha sido construida
desde un discurso institucionalizado y desde un modelo de formación. Las representaciones del yo
docente y las creencias sobre el desempeño docente, explican la existencia de una identidad en
continuo desarrollo.
De igual forma, se puede decir que los procesos de transformación de la identidad en los
estudiantes, están atribuidos a las diferentes etapas vivenciales en sus procesos de formación y todo
su tránsito dentro de los espacios de formación profesional, en efecto, los procesos identitarios
construidos por los estudiantes en formación están vinculados a su espacio académico.
Otra característica importante que se pudo analizar en estos hallazgos, es que los estudiantes
también definen la identidad y se ven a ellos mismos como ciudadanos dentro de una sociedad,
dejan claro que tener una identidad está asociado a su configuración como personas, esta
configuración los lleva a entender la identidad como esos rasgos culturales, aptitudes, creencias y
costumbres que se va modelando en cada persona. Los elementos identitarios expuestos por los
estudiantes, demuestran que el ser docente representa un acto vocacional y de compromiso, se
destaca la presencia de procesos estables de la identidad en los estudiantes, caracterizada por la
similitud en la producción de los discursos sobre la identidad.
Modelo de Transformación Educativa: Consolidación de la Identidad en Estudiantes de
Educación Superior
La fase de teorización realizada, aportó los constructos teóricos necesarios para el diseño de
un que fortalezca la formación académica de los estudiantes y permita la consolidación de su
identidad. La identidad, está reflejada en la personalidad de cada estudiante, los mismos asumen
esta perspectiva como un proceso que se va modelando y transformando a lo largo de su
preparación, está en completa conexión con la vocación y la responsabilidad del ejercicio docente.
Su finalidad debe estar acompañada con el desarrollo cognitivo de los saberes educativos. En este
sentido, se hace necesaria la valoración del espacio educativo, como ente vital para reforzar la
identidad.
A continuación, se presentan las diferentes partes en las que está constituida esta propuesta
de modelo de transformación educativa.
Propósito del Modelo
El propósito del modelo se enmarca en establecer algunos lineamientos teóricos y prácticos
que fortalezcan la transformación y consolidación de la identidad en los estudiantes, desde los
contenidos programáticos del pensum de estudio establecido en las diferentes menciones, hasta la
reflexión crítica que los docentes junto a sus estudiantes puedan fortalecer sistemáticamente. Este
modelo se debe desarrollar desde el inicio de su preparación académica, hasta el momento de su
egreso, con la finalidad de aportar elementos que apunte a la calidad educativa, a nivel individual
y colectivo.
Desde el enfoque socio crítico, la formación del estudiante de educación superior, debe
apuntar a una formación reflexiva, que observe, analice y se mueva en función de las necesidades
de la comunidad educativa.
En este contexto, los docentes, son el pilar fundamental para lograr una educación que esté
completamente contextualizada con nuestra realidad, a través de la mediación de los docentes, este
modelo educativo puede verse reflejado en los estudiantes, su aporte se podrá observar en los
cambios y transformaciones de la gestión educativa. Es evidente la importancia de la participación
activa de los docentes, como sujetos gestores de reflexión permanente, para lograr de esta manera
una praxis liberadora, en correspondencia con la opinión de Bermúdez y Silva (2018).
Relevancia del Modelo
El modelo pretende reforzar y reconducir el Programa Educación, en sus diferentes
menciones, desde el punto de vista académico y de formación en relación estudiante/docente, hacia
niveles de mayor aprehensión teórica/práctica, para fortalecer la identidad de los estudiantes que
están en proceso de formación dentro de la carrera docente. Se requiere la sustentabilidad del
mismo en su entorno, para lograr una eficaz aplicabilidad. En este sentido, el principal objetivo del
paradigma Socio Critico, está en la reflexión, emancipación del ser humano y la transformación de
la sociedad.
Estructura del Modelo
En el marco de su estructura se destacan tres elementos que no deben verse por separado: (1)
Contenidos programáticos del pensum de estudio; (2) Docentes; (3) Estudiante del Programa
Educación. Esta triada debe garantizar y fortalecer las estructuras de cambio.
La validez del modelo considera las siguientes premisas:
(a) Consolidación de la identidad docente de los estudiantes del Programa Educación, se
concibe como un proceso complejo, que considera lograr su formación integral, en lo social,
académica y profesional.
(b) Emancipación del conocimiento, permitirá al estudiante asumir su corresponsabilidad
en cuanto a la identidad docente, desde el inicio de su formación hasta su integración en el campo
laboral.
Visión del Modelo
El modelo está centrado en el desarrollo personal, profesional y social, desde una perspectiva
socio crítica y reflexiva, orientada a promover la identidad docente del estudiante en formación,
como la reflexión permanente de los docentes. Se debe propiciar la transformación de los
estudiantes, que sean innovadores e investigadores de su propia práctica socioeducativa, con
énfasis en la identidad docente dentro del Programa Educación. Se orienta en el desarrollo humano,
personal (estudiantes), profesional y social, desde una perspectiva ética, crítica y reflexiva,
orientada a valorar el ejercicio docente, desde la multiculturalidad, la diversidad, la
multidisciplinariedad, la corresponsabilidad, promoviendo la consolidación de conocimientos
sobre la acción del estudiante.
Este modelo debe insertarse en el pensum de estudio de manera transversal, que proporcione
contenidos y valores que conduzcan a competencias que permitan que los sujetos involucrados
estudiantes/docentes, mejoren su aprehensión en cuanto a la identidad docente, haciendo
transferencias de conocimiento y propiciando contextos de investigación en esta temática.
Concepción Teórica
La fundamentación teórica se presenta en primer lugar, desde el paradigma Socio Critico,
que asume situar la teoría dentro de la práctica, para la transformación social a través del diseño
curricular, donde el docente actúa como mediador, de esta manera se dirige el análisis a las
necesidades del estudiante, enfocadas desde sus cualidades empíricas. Este paradigma, en relación
al contexto educativo, se presenta desde una visión global y dialéctica de la realidad educativa, es
importante resaltar la participación de todos los actores del proceso, de forma compartida y
democrática, ya que es un espacio para la elaboración de conocimientos, así como también para
activar las formas de trabajo social que las caracteriza, en congruencia con lo expresado por Vera
y Jara (2018).
Esta fundamentación teórica debe estar acompañada de la definición de identidad e identidad
docente, la primera, se construyen, se fija o se marcan por el contraste y por el reconocimiento
social de las diferencias, son representaciones, ideas, imágenes construidas en la confrontación con
el otro a partir de la cultura propia con puntos de intersección en las vidas individuales y cuya
objetivación se hace en la cotidianidad.
La segunda propuesta, es la identidad docente, como base fundamental para la construcción
de este modelo. En opinión de Guzmán (2017) el desarrollo de la identidad del profesor no parte
de cero; se articula inicialmente a partir de los esquemas cognitivos y las valoraciones subjetivas
que el futuro docente posee sobre el acto educativo. Estas concepciones iniciales, presentes desde
el primer contacto con la universidad, constituyen el marco referencial desde el cual se interpreta
y construye la profesión.
Consideraciones
El propósito central de este modelo es consolidar y fortalecer la identidad en los estudiantes
en formación del Programa Educación; para ello, es necesario intervenir en el contenido
programático del pensum de estudio, en el mismo, se deben establecer los planteamientos
teóricos/prácticos, que definan los principios de esta inclusión, estos principios deben estar
inmersos desde el primer hasta el último semestre del programa, con la intención de asegurar la
transmisión de conocimiento en esta área.
El docente, debe ser el mediador y garante que esta identidad se consolide en cada uno de
los estudiantes que se formen en el Programa Educación, los mismos, deben estar conscientes de
la importancia que tiene consolidar los principios básicos de la teoría de las identidades y como
esta a su vez, se van afianzando en una identidad docente, que siente las bases en la formación
teórico/practica de los estudiantes. Para ello, es necesario aplicar algunas estrategias, que permitan
reforzar el conocimiento necesario en esta materia: foros, conferencias, charlas, intercambio de
conocimiento, entre otros recursos, serán indispensables para afianzar el conocimiento en los
profesores y que estos a su vez sean los multiplicadores y refuercen la importancia de construir
una identidad docente.
El estudiante, que ingresa al Programa Educación de la UNERMB, viene con una
información pre establecida, y con un conocimiento a priori sobre lo que es su identidad docente,
la vocación, y la responsabilidad. En su trayectoria, es importante sentar las bases necesarias para
que los y las estudiantes consoliden de manera consciente su identidad docente, la misma
enmarcada en un proceso de construcción y modificación. La importancia radica, en que la
identidad docente bien constituida y consolidada marca la diferencia en el momento de su egreso
y en la inserción en el campo laboral, de esta manera se podrá tener a un docente, innovador,
transformador, reflexivo, comprometido con el ejercicio docente, con una mirada social diferente
que lo lleve a romper paradigmas en cuanto a los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La aproximación a este modelo, abarca diferentes actores educativos, el primero es el
Programa Educación, su pensum de estudio y los contenidos programáticos de las diferentes
especialidades, es la base fundamental para el constructo teórico/práctico de esta propuesta
transformadora.
En segundo lugar, los docentes del Programa Educación, son los mediadores y
multiplicadores de este proceso formativo, ellos deben fomentar las bases de la consolidación y
transformación de la identidad docente en el estudiantado.
En tercer lugar, los estudiantes del Programa Educación, a pesar de traer una noción de su
identidad personal, y de la identidad docente, es necesario reforzar permanentemente esta noción,
como también es necesario logar que ellos vayan transformando esta identidad, hasta lograr la
consolidación de la misma, en función de su formación individual y colectiva.
Conclusiones
Se propone ampliar los enfoques de formación de la identidad docente en los estudiantes, al
interior de los programas de formación. Establecer un conjunto de acciones formativas que
permitan acompañar la construcción de significaciones identitarias de los estudiantes en formación
durante todo su proceso, si bien es cierto, los estudiantes son considerados sujetos de su desarrollo
y creadores de su propia identidad docente, es importante el acompañamiento dentro del programa.
Es importante el proceso de formación en esta temática, para que los estudiantes del
Programa Educación construyan de manera activa, a partir de sus propias experiencias y en
acompañamiento de sus docentes y compañeros de estudio, el sentido de la profesión docente, la
misión y la tarea del mismo, así como también, el desarrollo de la propia identidad profesional
docente, la construcción de su yo docente, debe ser considerado uno de los objetivos fundamentales
dentro del programa de formación.
La identidad docente se desarrolla a través del tiempo y el espacio, en la interacción con los
miembros de su entorno, es un aspecto fundamental durante la trayectoria de formación para
convertirse en docentes, se constituye en un elemento central, donde se articulan las creencias,
valores y prácticas.
Se requiere de un proceso de revisión de los actuales programas, que favorezcan una visión
crítica y reflexiva del yo docente. La identidad del estudiante en formación, ha de ser construida
en el proceso de socialización profesional, a partir de sus experiencias y prácticas, estos
estudiantes, deben considerarse como generadores de conocimiento y profesionales en formación,
que reflexionan anticipadamente sobre el quehacer docente, de manera contextual, social e
institucional. Se espera que los estudiantes en formación, sean capaces de reconfigurar el saber
teórico-práctico y reconstruir su identidad profesional docente.
A través del ejercicio de prácticas reflexivas, los y las estudiantes pueden desarrollar su
identidad docente, esto les ayuda a dar forma a su identidad profesional, a reafirmar sus propios
valores, analizar sus creencias y aprender de sus experiencias de prácticas de enseñanza. Las
instituciones de educación universitaria, en este caso la UNERMB y su Programa Educación,
deben apuntar a formar un estudiante reflexivo que observa, analiza y se mueve en función de las
necesidades de la comunidad educativa.
Sin embargo, existen algunas limitaciones para el abordaje de esta temática: a) no revisar y
actualizar oportunamente los contenidos programáticos, b) excluir el tema de la identidad en las
diferentes áreas de formación, c) en algunos casos, la falta de interés en los docentes para abordar
este tema desde lo teórico y reflexivo.
Se recomienda que en este proceso de consolidación de la identidad en los estudiantes en
formación, estén involucrados todos los actores del quehacer educativo a nivel superior, esta
transformación no debe verse como un cuerpo aislado exclusivo solo del estudiante. También debe
existir un conjunto de factores que aporten de manera consciente a este proceso: universidad,
contenidos programáticos (currículo, incorporando como eje transversal el tema de la identidad),
docentes, estudiantes y todo aquel actor que esté involucrado en el ejercicio docente.
Referencias
Álvarez, N., Cardozo, J., & Mejía, S. (2022). Posturas del paradigma socio-crítico como aportes a
la educación y gestión educativa en Colombia. Revista Dialogus, 6(10), 119133.
https://revistas.umecit.edu.pa/index.php/dialogus/article/view/678/1623
Bermúdez, Y., & Silva, D. (2018). Modelo de formación docente desde la perspectiva socio crítica.
Data Ciencia. Revista Electrónica Multidisciplinaria, 1(1), 217-231.
http://www.produccioncientifica.luz.edu.ve/index.php/dataciencia/article/view/29812/30788
Bournissen, J. (2017). Modelo Pedagógico para la Facultad de Estudios Virtuales de la
Universidad Adventista del Plata [Tesis Doctoral, Universitat de les Illes Balears].
https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/402708/tjmb1de%206.pdf?se
Díaz-Polanco, H. (2020). El jardín de las identidades. La comunidad y el poder. Grupo Editor
Orfila Valentini.
Diccionario de la Lengua Española, RAE (2024). Identidad.
https://dle.rae.es/identidad
Farías, D., & Pérez, J. (2023). Perfil del estudiante universitario venezolano. Encuentro
Educacional, 30(1), 181-201.
https://produccioncientificaluz.org/index.php/encuentro/article/view/40380
Gonzáles, J. (2021). Identidad. Editorial Tirant Humanidades.
https://www.researchgate.net/publication/374544493_Identidad
Guzmán, L. (2017). La construcción de la identidad profesional docente. Estudio cualitativo sobre
la construcción de la identidad profesional de los estudiantes de pedagogía en programas
de formación inicial de profesores de carácter público y privado [Tesis Doctoral].
Universidad de Girona, Chile.
https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/482110/tlagp_20180228.pdf?sequence
Hernández-Sampieri, R., & Mendoza, C. (2018). Metodología de la Investigación. Las rutas
cuantitativas, cualitativas, y mixtas. McGraw Hill Education.
Ibarra-López, J. (2023). Identidad y Pertenencia Factores que determinan el presente y el futuro
del devenir social, observados desde la complejidad. Digital Publisher CEIT, 8(5), 157-170.
https://www.593dp.com/index.php/593_Digital_Publisher/article/view/1993/1695
Loza, R., Mamani, J., Mariaca, J., & Yanqui, F. (2020). Paradigma sociocrítico en investigación.
Psique Mag: Revista Científica Digital de Psicología, 9(2), 30-39.
https://revistas.ucv.edu.pe/index.php/psiquemag/article/view/216/206
Macías, K. (2024). Enfoque sociocrítico clave para el fortalecimiento del aprendizaje Significativo.
Revista Científica CIENCIAEDUC, 12(1), 1-9.
http://portal.amelica.org/ameli/journal/480/4804850008/
Madueño, M., & Márquez, L. (2020). Formación de la identidad docente de estudiantes de la
carrera educación primaria desde la experiencia de la práctica profesional. Formación
Universitaria, 13(5), 57-68.
https://www.scielo.cl/pdf/formuniv/v13n5/0718-5006-formuniv-13-05-57.pdf
Navarrete, Z. (2024). Estudios sobre identidad y formación de los universitarios en México. Revista
Praxis Educacional, 20(51), 1-18.
http://educa.fcc.org.br/pdf/apraxis/v20n51/es_2178-2679-apraxis-20-51-e12487.pdf
Ovando, C., & Dzib. D. (2025). La construcción de identidad profesional en la formación de los
estudiantes de la Licenciatura en Ciencias de la Educación. Revista Iberoamericana de
Producción Académica y Gestión Educativa, 12(24), 1-18.
https://www.pag.org.mx/index.php/PAG/article/view/941/1425
Ramírez, E. (2023). Identidades, Alteridades. Etnopolíticas de la diferencia y la desigualdad en
relaciones humanas. Editorial Universitaria Ramón Areces.
https://www.google.co.ve/books/edition/Identidades_alteridades/_KCzEAAAQBAJ?hl=en
&gbpv=1
Vera, A., & Jara P. (2018). El paradigma socio crítico y su contribución al prácticum en la
formación inicial docente. Repositorio de la Universidad Católica de la Santísima
Concepción, Chile.
https://repositorio.ucsc.cl/entities/publication/e4e275e6-2b68-4cec-9626-850a222e0d8a